Es de temer que el problema de la vuelta al cole acabe politizado y enfrentando a los padres en bandos porfiosos. Antonio R. Vega lo resumió tajante en estas páginas: “Se supo cómo cerrar las aulas pero nadie se pone de acuerdo en cómo abrirlas”. Las previsiones que van anunciándose son a todas luces improvisadas por la razón elemental de que nadie sabe el margen que ofrecerá el virus en septiembre: de momento, en agosto va como una moto y cuadruplicando a meses anteriores, lo que convierte en arbitrario prevenir para el mes que viene. Hará falta, en todo caso, mucha sensatez y más colaboración, más sentido cívico y menos partidismo, aparte de que Dios reparta suerte. Y sobrarán las zancadillas y las ocurrencias. Volver al cole, hoy por hoy, es un problema sin resolver. Resulta imprescindible no olvidarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.