Al papa Ratzinger, severo teólogo, no le cuadra, por lo visto, la familiar imagen del “belén” navideño, ese “presepio” o pesebre que instituyó el santo Francisco, poco antes de morir –exactamente en la Navidad de 1223, y en el castro de Greccio, en pleno valle de Rieti, en la Umbria–, inspirado por el relato de Lucas. Por lo visto el papa se inclina por el texto de Mateos que — antes de situar taxativamente el parto en Belén, ojo– permitiría deducir tácitamente que se produjo en Nazaret, frente al mencionado de Lucas que apuesta por la misma candidatura en consonancia con el anuncio profético de Miqueas y la tradición davídica, tantas veces cuestionado por tirios y troyanos. Y desde luego, el pontífice quiere eliminar del “nacimiento” ese buey y esa mula que, ciertamente, no se mencionan en el Evangelio pero que sí que aparecen, que uno haya visto y comprobado, en autores tan canonizados como el Pseudo-Mateos, Orígenes, Gregorio Nacianceno o Ambrosio. Hace bien poco ha recordado Thomas Cahill el episodio de Greccio narrado por el maestro Buenaventura, el casi coetáneo de Francisco, en el que se recuerda que el santo, convencido de estar hablando de Belén, por supuesto, habría pedido licencia al papa de Roma antes de disponer un establo en el que aparecían ya los dos animales, para los que, incluso, mandó acarrear la imprescindible paja. El debate sobre la piadosa representación no es nuevo, desde luego, como el propio Cahill trata de sugerir ilustrándolo con el fresco que Giotto pintó en la basílica de Asís y en el que la legendaria pareja animal aparece minimizada, a lo que tengo que objetar que en su fresco de la capilla paduana de los Scrovegni, el mismo Giotto la representa en primer término junto a un patriarca meditabundo, aunque también es verdad que los hace desaparecer, un poco más adelante, en la viñeta de la adoración de los Magos. A ver qué hacemos ahora con el anuncio de Isaías, “cognovit bos possessorem suum et asinus praesepe domini sui”, que no necesita traducción, supongo, o con esa “alegría” gitana que se cantaba antiguamente en Cádiz, “Una vaca y un mulo,/ m’equivocao,/ que era un buey y una mula/ aquel ganao”. A ver, pregunto.

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A uno le parece, modestamente, que lo mejor que puede hacerse con los mitos sagrados es preservarlos en el formol de la religión popular, no sea que en cualquier momento salte la liebre racionalista y un Cardini cualquiera nos agüe la fiesta. El sabio Louis Réau estudia el asunto en su monumental “Iconografía” y recuerda que, en la exégesis simbólica, buey y mula podrían ser la prefiguración de los dos ladrones del Gólgota, o acaso la de judios y gentiles –como, por su parte, justifica Gregorio de Niza– pero que lo que el arte tradujo de manera literal fue el ingenuo y emotivo relato del Pseudo-Mateos. Con quien sí coincide Ratzinger es con el Concilio, pero no con el Vaticano II sino con el de Trento, cuyos padres procuraron limitar el realismo eliminando –junto a las comadronas famosas (que ya había rechazado Jerónimo con su célebre dictamen “Nulla ibi obstectrix”, esto es, allí no había ninguna partera)– esos dos animales que no sólo les parecían apócrifos sino cortitos de “nobleza”. Ratzinger va a ser un papa polémico pues se distancia lo mismo de la vieja “pietas” francisca, tan popular y crédula, como de los curas de barrio madrileños que se las traen tiesas con monseñor Rouco justo por ir derechos a un esencialismo doctrinal que nunca ha dejado de inquietar a la jerarquía. Y en cuanto a la piedad hogareña tampoco quiere bromas este pastor tudesco y doctrinario. La próxima vez que vaya a París pasaré de largo frente la portada de Nôtre Dame en cuyo tímpano se ven arrodillados buey y mula bajo el lecho de la Virgen, nostálgico del villancico rancio, “La mula le gruñe, el buey le bajea…”. Los teólogos son muy suyos. Si tragan con la religión popular de vez en cuando es porque no tienen otro remedio.

24 Comentarios

  1. Hoy no debo retrasarme. Culta reflexión (¡otro rapapolvo!), fruto de una cultura excepcional y de una memoria admirable. Acepto la intención de don ja y, a salvo los ribetes de galicanismo, me parece que lleva razón en que hay cosas con las que mejor no andar jugando. ¡Si lo sabrá alguien que vive en Sevilla una Semana Santa cada año! Algo cruel pero inobjetable el comentario sobre la postura de la jerarquía:ni relig. popul. ni nuevas teologías, ni figuritas de pesebre ni parroquias revolucionarias. Comprendo muy bien a espíritus como el de ja. Incluso en sus posibles excesos.

  2. (Supongo que hoy me las van a dar de frente y de perfil, pero si una tiene su poquito de fama de provocadora, habrá que hacer honor a ella).

    Veamos, hablo de memoria frente al derroche de memorión y bibliografía que derrocha el Anfi. No parece que esté demostrada la autoría de Lucas, a quien por lo visto se le atribuye su evangelio -sin firma, of course- por aquello de la terminología médica (nulla ibi obstectrix). Quiero recordar que la datación más antigua permitida es entre el 80 y el 90 d.C. y se dice que conoció (¿Flavio Josefo?) a María (que ya debía tener una edad), pero también a «su hermano» Santiago. De ahí que sea más detallosa su narración.

    Mi amigo el viejo cura ante algunas de mis preguntas, solía encogerse de hombros y como máximo exhibía dos palabras comodines: misterio y tradición. Ante mi racionalismo un poquito exacerbado porque una tenía menos edad, oponía una socarronería que yo estaba segura de que no era por ignorancia.

    Lo de que no había partera es facilísimo de entender. Si el himen de María quedó intacto -prueba del machismo absoluto de la época, que la Iglesia se ha esforzado en defender a machamartillo- se supone que la placenta se licuó y María la expulsaría en un pis posterior. Lo del hermano Santiago sé que es fácil de refutar y lo he leío en veinte sitios. (Rarito sí era lo del hijo único o Unigénito en la época, pero puestos a deglutir ruedas de molino…)

    Ante lo anterior, si era mula o mulo, o el pollino del viaje y si era vaca o toro castrón, la verdad es que no me quita el sueño. Las mismas iglesias que montan sus ingenuos belenes -negocio floreciente hoy el de los belenes, proclamo- son las mismas que luego montarán sus pasos o tronos con los feísimos sayones o con el Verruguita malagueño. Si en nuestro siglo, el XXI recuerdo, se monta la que se monta en la luna de Parasceve, qué más da que el caganer se parezca a Carod.

    (Miedo me da, pero lo voy a escribir: ¿en el villancico rancio final que transcribe el Jefe, ‘bajea’ no viene de vaho? Aquí está mi cogote).

  3. Debe recordar, doña Icaria, que el argot médico procede de la lengua culta y no al revés. Ese «obstectrix» es parrimonio de todos antes que delos galenos.Por lo demás, anonadado ante el «derroche» que se cita. Me pregunto cuando modrimirá esta criatura.

  4. No hablemos de ligera sobre evangelios y autorías. Dejemos las coass donde las coloca jagm con muy buenm criterio, o bien, metámonos en honduras, lo que me temo que ha de resultar fácil. Por lo demás, me parece impropio de la habitual finura de Icaria el tono (por lo demás ingenuamente iconolasta) de su comentario, realmente soez en algunos puntos.

  5. Hombre, amiga Icaria y posibles seguidores, no pierdan la ocasión de atenrese a una crítica brillante, culya y mesurada para oponerle alguna OBVIA procacidad. Chistes sobre María y José abundan desde siempre, pero malsuenan en bocas razonables y decentes. Admiro la erudició que jagm suelta como quien no quiere la cosa, pero que encaja admirablemente en su prosa ligera. Estamos ante una columna valiosa, no lo estropeemos con vulgaridades.

  6. Lo serio, sin menospreciar el resto, que resulta muy estupendo, es la moraleja disimulada que va al final y plantea la curiosa condición de una jerarquía que no juega ni a blanco ni a negro, que parece no estra más que por el conservadurismo moderado o reaccionario, y se cubre con pamplinas como ésta que gm critica con tanto aciewrto como profundidad y saber.

  7. Formidable, aunque yo conocía ese planteamiento de jagm que hace muchos años publicó en «Tiempo de Historia», como hoy puede verse en Internet, una sociología de la Navidad de la que luego han chupado rueda más de un oportunista.

  8. Sí, doña Icaria, «bajea» viene de «vaho». Se conoce que el jefe tiene cosas mejores en qué pensar a la hora de reproducir una expresión popular, por lo demás, bien poco académica.

  9. Sólo para darle la razón a doña Icaria puesto que «vajear» es verbo reconocido. El otro día, en cambio, se desliz´ñpo una insufrible errata («halla» por «allá») debido al celo maquinal del corrector que lleva el ordenata. Mis disculpas. Nadie es perfecto y yo mucho menos.

  10. Honra al anfi su humildad,. pero tampoco es cosa depasarse. Vajear es voz del DRAE perop seaplica sólo a serpientes, o sea que, aplicado a el buey, va ya de expresión demótica poco controlable.
    ¿Lo ven? Otra vez estamos despreciando el asunto central con nuestras virguerías personalistas. Hay mucha doctrina, erudición (admirable) aparte en el artículo de hoy.

  11. Me ha encantado y por eso discrepo hoy de mi Icaria del alma, que se ha pasado, en efecto, como ellas misma preveía al avisar al comienzo de su comentario, catorce pueblos. ¡Mujer, que estamos en Navidad precisamente! No me obligue a decirle que no diría algo semejante en un país dominado por el Creciente…

  12. Tampooc me ha gustado el comentario censurado por varios anteriores. Creo que la columna enseña mucho y no tiene sentido corregirle la plana (o intentarlo) a base de tópicos no menos vulgares que los de la creencia. Estos temas pueden tratarse con ironía, como es el caso de hoy, pero no con innecesaria violencia verbal. Voltaire decía lo peor sin agriar eltono, ¿verdad Pangloss?

  13. jagm no ha tratado (aún, quizá todo se andará) la encíclica del otro día. Pero hay que reconocerle que el tema es oportuno y el tratamiento que hace excelente y apoyado en una cultura que ya quisieran muchos a los que no quiero señalar.

  14. Sociata, métete tu comprensión y solidaridad, más talante y toelrancia, donde mismo los supositorios.

    (Hoy estoy que me salgo. Aceptadas todas las collejas).

    Feliz Nochebuena a todos. Hasta al Sociata and co.

  15. 25/12/07 09:49
    “Los teólogos son muy suyos. Si tragan con la religión popular de vez en cuando es porque no tienen otro remedio.” Naturalmente, porque si no es así se quedan sin clientes.
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    Muchas felicidades a todos.

  16. Su «seny» linda con la vulgariadd, don Griyo. Si ése es todo el comentario que tiene que hacer a esta joya de columna, no se moleste, señor.

  17. 25 de diciembre, fun, fun, fun. 12:24

    ¿Lo ve mi don Elitróforo? Siempre hay algún listillo metafísico que lee entre líneas, exégeta, intérprete, supersabio y compilador, que como usted se salga de la linde -la que se ve mejor con anteojeras- ya le está blandiendo el zurriago.

    Que la columna es una joya lo hemos defendido por aclamación, excepto alguna flatulencia anal que siempre hay quien la suelta en público (a veces, yo misma. De hecho, anoche me autocastigué sin postre por ser procaz, soez y alguna otra lindeza).

    Ojo de águila, ¿sólo uno?, se te ha olvidado responder a la felicitación de don Griyo. ¿De ké vas, tronko, no te enseñaron buenos modales?

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    ¡¡FELICIDADES, DON GRIYO!! ¡¡FELICIDADES JEFE Y AMIGOS BLOGGEROS!!

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  18. Otro pequeño ensayo, metido con sabio calzador en el espacio mínimo de ¿30/40? líneas. Me pregunto muchas veces `por quñéeste hombre no se retira a un segundo plano y escribe óbras más duraderas. Lo lamentaría como lector diario pero íbamos a ganarlo todos en su terreno natural.

  19. De dónde saque esta don gm tanta doctrina, tanto argumento, tanto autor leído y memorizado…: a diario me cuestiono estas cosas. Una columna como ésta de ayer no la encontarrán fácilmente en la actual prensa, donde los que escriben leen poco y los poco leídos escriben demasiado. Es una suerte para todos nosotros y un incomprensible que EM no le saque más partido.

  20. Don Perple, ni se imagina Vd. cuántas cosas del Anfitrión pueden aparecer en EM sin su firma, pues este hombre además de un estajanovista descarado, cultiva la inencontrable rosa de la modestia .

    Más bien pienso yo que EM le exprime, porque de pagarle un justiprecio ya estaría en las listas de los más ricos de Expaña. Que es un sabio ‘de los pocos que en el mundo han sido’ no me lo dicta mi afecto hacia él, que también, sino una constatación fiel.

  21. Gran tema, cogido el vuelo, tratado como sólo puede hacerse desde una reflexión muy antigua, porque estas cosas no se improvisan. Se repite mucho aquí lo del lujo que supone contar con un carácter inquieto e incansable como gm. Me uno harto de ver popr ahí cpomentarios vacíos sobre laslucecitas de las calles, las rebajas que vienen, y lo falsos que resultan los buenos deseos de Navidad.

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