Carta de un bollullero (de Bollullos Par del Condado): “…y hay que ver el arte de este Valderas que de “rojo” tiene lo que yo me sé y de “verde” menos aún”. Motivo: que Valderas posee en su finca de Bollullos una palmera infectada por el “picudo rojo” y, a pesar de las reiteradas advertencias municipales, ni se inmuta. Sigue mi corresponsal: “Si apoya la política neoliberal en economía y se inhibe en medio ambiente ¿qué es lo que tiene este hombre de diferente a la hora de votar?”. Como no creo que este negocio del “picudo” sea el peor cargo político que se le pueda imputar a Valderas, le he contestado a remitente que, al fin y al cabo, Maquiavelo ya supo que el triunfo en política no sólo lo da la “virtù” sino, y sobre todo, la “fortuna”.

1 Comentario

  1. Ya cantó la gallina el feministo (verdolaga, pacifisto y tal y tal) ValdEREs cuando se refería a una delegada de Nosequé como la de las tetas gordas. Quod Natura non dat, Helmantica non praestat. Ni copresidencia alguna.

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