Curiosa reacción del PSOE tratando de colocar la pelota del “botellón” en el tejado del alcalde e igualmente curiosa la reacción del PP descalificando como meramente electoralista la flamante ley reguladora del “botellón”. Hasta el sueño de los vecinos vale para mantener la presión en la caldera partidista, porque es obvio que ni el PSOE desde el Gobierno, la Junta o los Ayuntamientos que gobierna ha hecho nada por impedir ese disparate, ni el PP desde su lado ha dado un palo al agua. Todos quieren quedar bien y ninguno enajenarse un eventual voto joven, mientras los vecinos llevan años soportando el suplicio nocturno y los especialistas denunciando con dramatismo los efectos de esas juergas. Si nada menos que el director de la cosa de la droga, que es de Huelva, acaba de postular que nada tiene que ver el “botellón” con el consumo de alcohol, ya me dirán qué puede esperarse de la autoridad en esta materia. Ese desafío lo han ganado los juerguistas hace mucho tiempo y es posible que ya no tenga vuelta atrás. Cuando algún día haya que lamentarlo, hasta los vecinos insomnes se habrán olvidado ya de la inhibición de los políticos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.