Hacienda ha difundido a bombo y platillo la noticia de que sus servicios inspectores han conminado a 3.000 criaturas a reintegrar a la patria los 30.000 millones del ala que, huyendo de la quema, habrían ocultado en las cajas fuertes suizas. ¿Qué habrán hecho mal esos pavos para que una Hacienda tan complaciente con los ricos –la vicepresidenta económica confesaba hace poco que no es sensato imponer un impuesto a las grandes fortunas porque ello conllevaría inevitablemente la huida de capitales—los haya empitonado de esa expeditiva manera? Bueno, verán, personalmente no tengo otro remedio que sospechar, aparte de las lógicas razones de oportunidad, que Hacienda la ha emprendido con esos trujimanes eligiéndolos cuidadosamente en las seguramente copiosas listas de evasores que, con toda seguridad, pone en sus manos su eficaz aparato de control, porque lo que no me cabe en la cabeza, por más que lo intento, es la leyenda de que si se le mete mano a esos 3.000 es porque, así, como casualmente, han caído en el garlito de los controladores. ¿O es que alguien en sus cabales concibe hoy una gran fortuna española que no disponga de su cofre en algún paraíso fiscal? Miren, los paraísos fiscales son parte del Sistema, una institución quién sabe si imprescindible para que las cosas sean y sigan siendo como son, ni más ni menos. Y Hacienda, en consecuencia, también. Para que funcione el tinglado thatcherista –que es el único verdadero, hoy por hoy, tanto para la derecha como para la izquierda—parece ser que resulta necesario ese “no lugar” en el que se refugia el dinamismo capitalista. Y más que lo va a ser con la que está cayendo. Por eso mismo me resulta en cierto modo poco equitativo el sacrificio de esos “pobres ricos”, valga el oxímoron.

 

El dinero es un poder fáctico ante el que el propio Estado tiene poco que hacer si es que quiere hacer algo. La prueba es cómo se quedó en papel mojado la crítica decisión de confeccionar un mapamundi en el que figuraran todos y cada uno de los paraísos fiscales, no sé si incluyendo los “interiores” o no, la verdad. Pero nada mejor para fingir lo contrario que ejercer la autoridad de vez en cuando, de modo calculado, obviamente, entrillando a ser posible a una panda de membrillos pero excluyendo –y si llega a buen puerto esta operación, ya lo comprobarán ustedes—a todos esos en los que ustedes están pensando. Eso si el mero anuncio no provoca una desbandada aún mayor que la que, por lo visto y oído, se está produciendo esta temporada y la cola de Gibraltar llega hasta La Línea. Es muy peligroso el “big Money”, ya se sabe, y la implacable Hacienda lo sabe mejor que nadie.

10 Comentarios

  1. Echeles usted un galgo, querido amigo, a esos fuguistas. ¿Es que no sabe que los propios bancos son muchas veces los que facilitan la operación? Se ve que no debe sobrarle el ahorro, buen hombre, porque si no sabría que en España, como bien dice, quien no guerda dinero fuera no es nadie.

  2. 1- ¿Por qué se cree Ud. la noticia? ¿3000? ¿2000? ¿Le han dado la lista?

    2- Eso que Ud. dice de que es una “selección”, ¿lo puede probar de alguna manera? ¿Por qué piensa Ud. que hemos de creerle?

    3- ¿Qué es eso del “tinglado tatcherista”? ¿Nos lo puede Ud. explicar?

    4- ¿Tiene Ud. idea de lo que habla?

  3. Coincido con ja en que esos van a hacer de bucos en este sacrificio. Esos 3.000 o, efectivamente, los que sean, ya que la coluimna no hace más que repetir lo que los medios llevan publicando hace días sin que Hacienda los haya desmentido, y también en que lo que tenemos encima es un “tinglado thatcherista”. No tiene el discrepante anterior más que escuchar el mensaje lanzado por González ¡en Extremadura! Pero lo que más me gusta es esa idea de que es inimaginable hoy un rico sin dinero escondido. ¿Por qué sólo habrán pillado a 3.000 si la propia vicepresidenta 2ª, como se recuerda habla de fugas eventuales sin determinar siquiera? Oh, no se ponga nadie estupendo porqueno merece la pena defender lo imndefendible. Aunque si yo fuera millonario puede qu eme planteara llevarme el cofre lo más lejos posible de ZP, la Salgado y demás…

  4. Bien expresada la ocnclusión: los paraísos fiscales (es decir, el fraude) forma parte del Sistema. Tanto como Hacienda. ¿Puede alguien creerse en serio que los nominillas pagan proporcionalmente lo que los ricos? No conozco a un asesor fiscal que no esté montado. ¿Por qué? Porque donde mucho se maneja mucho se pega a la uña. No significa nada que el fisco presione a 3000 fuguistas, cuando nio siquiera sabemos dónde guardan su dinero los nuevos millonarios, incluidos los que ha sido responsables de la propia Hacienda, aquí y en todas partes.

  5. Hacienda hace lo que puede. Salgado sabe que 3 0 6 mil son sancionables, pero que enfrentarse a la peña es imposible. Botín le dijo a Zapatero que era el mejor presidente de la democracia. Seguro que le ha dicho lo mismo a todos los demás. Me quedo con la idea de que el Gobierno, cualquier Gobierno, sabe mucho de fugas y paraísos (el de González incluso los utilizó, cifra sumario de Filesa). Estos 3000 deben de ser gente menuda dentro de un orden. ¡Menuda gente!

  6. Si yo les contara…, pero no lo haré ni falta que a ustedes les hace, seguramente. Hay secretos a voces en España. Uno de ellos que la fuga de capital se ha convertido en un generalizado y que no hay fortuna que no tenga su cofre, como ya se dice en la columna. No necesitan defensores esos “pobres ricos”, ni sus hazañas requieren pruebas mayores, por más que siempre se pueda uno lucir llevando la contraria como arriba se ve.

  7. En España se habla de ese fraude universal desde hace relativamente poco tiempo. En los países más y más antiguamente desarrollados, el tema se sabe “par coeur” desde hace mucho. Craxi guardaba lingotes de oro en un banco suizo, el PSOE tentía una cuenta en un paraíso que fue descubierta con motivo de la ya citada Filesa. ¿Acaso piensa alguno de ustedes que el dinero puede exponerse a ujna crisis como la actual, provocada por él mismo? El dinero es todo menos tonto. Y los Gobiernos, aunque ahagan tantas tonterías, tampoco lo son del todo, por la cuenta que les tiene.

  8. Un recurso crítico, un montaje propagandístico para entretener. Nada entretiene más a la gente que los cuentos sobre las desgracias de los ricos, nada la emociona y seduce más que la ingenua creencia en la acción justiciera del poder. Lleva razón gm: son 3000 elegidos. No pidan pruebas, nadie sea tan primo o tan sectario. La cosa es demasiado evidente.

  9. Los paraísos existen porque los permite el Poder. ¿En qué cabeza cabe el escándalo de Gibraltar, casi tantos bancos como habitantes? Proceder contra tres mil es evidentemente una puesta en escena, que quizá le haga falta a este Gobierno en caída libre, abandonado por sus bases en buena medida, una vez que se va haciendo evidente la falacia socialdemócrata y el chascarrillo zapateril. También yo me he quedado pasmao, como diría Glez., al leer esta mañana en el periódico sus propuesta ultraliberales en Extremadura. Al fin y al cabo él siempre admiró a la Thatcher, aunque quizá no tantop como a su amigo Slim, el hombre más rico del mundo, ¡¡¡¡¡su consuegro!!!!!!

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