La esposa del ex-Presidente francés, Bernadette Chirac, está siendo investigada por haber pillado un ‘jet’ privado en julio del 98 para asistir en Brive a la confección la tortilla de setas más grande del mundo. Es verdad que no era la primera vez que Madame usaba o abusa del favor empresarial o, al menos, eso es lo que sospechan los investigadores que tratan de averiguar si la primera dama aprovechó su posición privilegiada, al margen de su condición de consejera general de cierto departamento, para volar ‘gratis total’ lo menos en seis ocasiones entre el 98 y el 99 como ya había hecho en 2005. La democracia francesa es estricta y minuciosa, y los jueces tienen en ella una libertad de movimientos inconcebible entre nosotros, como tantas otras virtudes. Chirac mismo fue procesado ya, aunque con suma discreción, por el asunto de los empleos ficticios creados en el Ayuntamiento de París durante su alcaldía –asunto que costó al luego primer ministro Alain Juppé una dura condena de 19 meses de prisión y 10 años de inhabilitación–, y de nuevo en noviembre pasado con motivo de este negocio de los vuelos gratuitos que pintaba mal hasta que se advirtió la ausencia de una factura sin la cual el total cuestionado por la Justicia no alcanzaba el techo exigido para justificar la sanción. Pero la verdad es que sólo imaginar los trajines que se traen esos polis revolviendo a fondo los archivos del mismísimo Consejo Constitucional produce cierta envidia en un país como el nuestro donde el hecho de haber utilizado 444 vuelos “gratis total” no impide a un ciudadano/a sentarse en el Consejo de Ministros.                                                                  xxxxx

Se viene a la cabeza lo del “Mystère” que Guerra hizo desplazar a Portugal para llegar a tiempo a una corrida sevillana o el reciente viaje de ZP y señora a Londres para darse un garbeo de compras por Harrod’s, y cuesta no comparar este sistema nuestro, tan permisivo y complaciente, con esos otros que ven la responsabilidad del mandamás con la lente de aumento que le presta el rigor democrático. A un diputado comunista le movieron una vez el escaño por haber viajado de Madrid a Málaga pasando por Sevilla donde se celebraba un atractivo partido de fútbol, algo desmesurado, sin duda, si se piensa en esos viajes con séquito que se organizan los régulos de taifas a tierras lejanas para, a lo peor, dar una conferencia universitaria para la que resulta preciso cazar a los asistentes a lazo. Lo de los Chirac es ejemplar porque demuestra que, en un régimen democrático, la igualdad de derechos no descarta la buena memoria, como ocurría entre nosotros en nuestros tiempos calderonianos, cuando los barandas debían someterse obedientes al “juicio de residencia” que, entre otras cosas, escudriñaba atentamente la evolución de su fortuna comparando la que trajo en su día y la que se llevaba al final de su mandato. Todavía hay clases, en cualquier caso, entre las reglas del autogobierno en las democracias vecinas y las no poco laxas que rigen en este sistema nuestro que muchos insisten en llamar “joven” después de 30 años de rodaje. Cierto que esos demócratas franceses, en tiempos de Mitterand, muñeron entre todos una ley de amnistía por la que se libraban del trullo los corruptos de todos los colores y que Berlusconi ha hecho cosas peores si cabe. Pero lo malo es que aquí no hace ni falta retorcer la ley porque la costumbre se basta y se sobra para garantizar la impunidad. Los Chirac deben soñar con un paraíso como éste en el que el fiscal es un empleado del Poder.

15 Comentarios

  1. Una frase que se empezó a oir en el 83, 84 y más, era la que afirmaba: ‘lo peligroso no es lo granujas que son, sino lo pronto que han aprendido a serlo’. La cumbre de la tontería la dijo la exministra de Kurturita, con aquello de ‘que el dinero público no es de nadie’.

    Llegan arrasando. Voy a hacer una bodeguiya, voy a cambiar el entelado del palacio, que me tengan el avión para esta tarde a las cinco, hay que reformar este ático, mi chica necesita una piscina cubierta y templadita. No importa que en algún sitio -juzgado, colegio o centro de salud- no haya una impresora que funcione o se haya agostado la dotación para papel higiénico. Lo de lady Aviaco es pura anécdota, pues no fletaba su propio jet. Y constq que la individua me produce reflejo vomitivo cada vez que la veo u oigo.

    La patrimonialización de lo público como privado es ya tan habitual que nosostros, los sufridos contribuyentes, lo damos por amortizado. Como se acerca mayo y volverán a crujirme con el IRPF, como suele, aprovecho para ciscarme hasta en la tercera generación anterior del árbol genealógico de todos y cada uno de los politicastros y satélites de cada una de las múltiples administraciones. Si hay alguno decente, como en Sodoma y Gomorra, que no hubo ni diez justos, le pido disculpas pero que se aguante con su “cuota parte” de mi despeño diarreico.

  2. Desierto el casinillo, ¿por qué será?, aparezco hoy para apoyar la tesis implícita en la crítica comparació que hace jagm entre nuyestra democracia y otras, tan corruptas o más, pero al menos con mejores recursos y más independencia judicial. Con mla que tenemos encima, me parece muy oportuna columna.

  3. Lleva toda la razón, como la ha llevado en c uanto se refiere a la “crisis” de la Justicia, porque es obvio que usted conoce le tema sobre el que opina mientras otros espontáneos, no tienen ni idea. Lleva razón en que en Francia un juez es algo mucho más respetado que aquí. Lo digo con pesadumbre, pero debo decirlo.

  4. No se a qué viene tanta defensa de los ropones y tanta admiración por un sistema francñes cuya corrupción usted mismo resalta. Siempre estamos con los mismo: su obsesión contra… lo que sabemos.

  5. Lo sabrá usde, mastuerzo, porque lo que es nosotros no vemos en este casino mmás que distancia independiente de los que mandan, de todos. Me gustaría verla aquí, auqnue no es necesario: basta con poner la SER el leer el País para saber qué diría usted.

  6. De acuerdo. Los afracesados vemos las cosas más claras posiblemente, porque las conocemos. Estoy de acuerco 100 X 100 con lo dicho en el artículo de hoy, que ya trató otras veces y siempore con cierto en la CRUX DEL SUR.

  7. Cómo no: la Justicia francesa es (todavía) independiente. La herencia de los jueces del Dreyfuss no se dilapida en un siglo. Aquí la herencia del franquismo, tampoco, y menos en 30 años.

  8. Siento discrepar, Shiva: lo de lady Aviaco no es una anécdota sino un síntoma grave de lo que es este “régimen”. En Francia, descontada la autropamnistía aludida por jagm, el que la hace, la paga. ¿SE figua usted a ladu Aviaco deviolvieno el importe de sus 444 pasajes valederos para ellam, su señor esposo y sus hijos? Yo no.

  9. ¿No conoce usted a lady Aviaco ‘in person’? Yo, sí. Digamos que hacía uso de una prerrogativa ‘oficial’. Se agarraría del moño -con m, que quede clarito- con usted y conmigo enarbolando la legalidad y golpeándonos con ella hasta dejarnos en coma. Como tantas veces, no es tan culpable el aprovechategui, como quienes establecen un régimen -tengo una curiosidad infinita por saber si usted vivaquea de Despeñaperros p’abajo- en el que todo este envergue no solo es exprimido hasta el infinito, sino que gran parte de la población -ahí están las elecciones- lo ve como normal y hasta plausible.

    Mi don Pangly y mi don Ropón acumulan una serie de faltas de asistencia que me van a obligar a ponerme en plan de estricta gobernanta. Conque.

    Mi don Zas sigue tan vigilante y castigador como suele. Mi don Lépido también hace pellas cuando le parece. Bienvenidos los nuevos, ¿nuevos?, latinos ad partes infidelium.

  10. De Despeñaperros para abajo, en la “capital económica” antes y ahora en la “estatutaria”, doña Shiva. Satisfecha su curiosidad, recordarele que el “affiare Aviaco” tuvo lugar en Madrid y no en este Sur corrmpido. Y además otra cosa: que en todas partes la población está hecha a mangamientos y aprovechateguis. Vea lño que está ocurriendo estos días: ¿no sospecvha que es demasiado “casual” tanto alcalde “ajeno” empapelado…?

  11. Habas en todas partes…, ¡hum! Es verdad, claro, pero en España vivimos una fiebre disparada por el cuasimonocultivo del ladrillo cuya regla única dice: el que no paga, no construye. Estoy convencido de que los maestros de este conciewrto son los sociatas, pero hay que reconocer que no faltan ni faltarán tentados en otras “zonas del espectro”.

  12. Miller me ha quitado el comentarioi de la boca. Lo reitero, pues y celebro la normalización del casino.

  13. ¿De veras piensan todos que en Francia hay menos políticos mangantes que en España? Pues entonces no sé qué decirles, porque el hecho me parece imposible!
    Buen domingo a todos.

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