El despreciable chantaje al Rey perpetrado por el socio de Urgandarín y su abogado, en el que se incluye eventualmente la “destrucción de la monarquía”, culmina este momento español que, sin duda, será recordado en el futuro como uno de los más abyectos registrados por las crónicas. Coincide ese atentado con un hecho insólito en la democracia vigente como es el reconocimiento por parte de un partido –la Unió de Durán i Lleida—de su financiación ilegal a costa de fondos públicos, hecho que, por supuesto, no constituye novedad por sí mismo (el PSOE madrugó para hacer lo propio cuando Filesa) pero que marca un antes y un después en nuestra vida pública, dentro de la cual estas cosas se venían escondiendo celosamente como trapos sucios. Pocos días antes hemos presenciado el pacto aceptado por la Justicia para que los ladrones catalanes del “caso Pallerols” no tengan que dar con sus huesos en la cárcel y ya veremos qué termina por salir de la saga de los ERE fraudulentos y las prejubilaciones falsas consentidos por la Junta andaluza. Alcaldes gallegos de varias capitales acaban de ser imputados por lo de siempre, por la cosa urbanística, y la alcaldesa de Alicante se balancea en la cuerda floja con la anuencia de su partido. ¿No es elocuente que en un país democrático un gobernante “eterno” como Chaves proclame en titulares, como si de un mérito insólito se tratara, que no tiene “cuentas en Suiza ni testaferros por ahí”? ¿Y no lo es que un Parlamento regional asuma una “declaració de sobirania”, en plan Pancho Villa, y el Estado no mueva un dedo para impedirlo y sancionar a los perpetradores?

No hay mejor ilustración para este estado de cosas que esa foto indecente en la que aparece el Jefe del Estado, su amante, el yerno trincón y su propia hija posando como si tal cosa. Y esa foto ya ha sido vista por un país en el que no resulta improbable que haya que adoptar medidas drásticas como proceder a una abdicación o inhabilitar al presidente de una autonomía que se proclama Estado independiente tal como la República hiciera en el año 34. ¡Y encima baja la “prima de riesgo” y nos sonríen los buitres de las finanzas! Desde luego si este país no se hunde será a pesar de su dirigencia y también, claro es, porque se ha perdido colectivamente el sentido de la dignidad. No creo que sea posible tirar adelante sin que esa foto ruin sea neutralizada por una autentica catarsis que nos zarandee de arriba abajo.

5 Comentarios

  1. Digno artículo, lo malo es que la dignidad no cotiza en esta Bolsa. Todo se está poniendo hecho un asco, lleva usted razón y tiene el valor de decirlo desde la izquierda, que ya imaginamos lo van a decirle muchos de sus conmilitones. Eso da más valor al suyo.

  2. Muy merecido los que le pasó a usted y a los suyos ayer en Sevilla. Han conseguido salir en el telediario, pero je je je…

  3. No se esfuerce, NN, no sea que quiebre: todos sabemos que es usted un malnacido; no hay necesidad de que lo demuestre. Puaf.

    La columna es de las que echan el ánimo al suelo, pero necesaria. Todo lo que lamenta es cierto y sobre ese cenagal no difícil mantenerse un pie. Muchas veces me pregunto de donde saca fuerzas este hombre para seguir en la brega con sin tal cosa, año tras año. Y se lo agradezco, como es natural.

  4. Mal momento, verdaderamente. Los pujolazos, la fotito del «Jefe del Estado», como don ja suele decir, los mangantes de toda laya: ¿cualquiera tiempo pasado fue mejor? No diría yo eso, pero sí que el actual es de aúpa. Ninguna democracia puede mantenerse en este plan. Si no se arregla el mangadero, ya pueden empezar la cuanta atrás.

  5. La feria catalana bate todos los récords, incluso el andaluz. Nunca había escuchado algo tan gracioso como la excusa de uno de los Pujol ferrusola que dice que hay otros dos catalanes del mismo nombre, y que por tanto si hay nuevas cuentas en Suiza serán de los otros, no de los Pujol aúlicos. Poquísima vergüenza, en realidad, ninguna.

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