Hay quien anda diciendo por ahí que la crisis económica habría sido provocada, no sólo por los grandes especuladores recocidos como Madoff o Goldman Sachs, sino por una legión menor especializada en la explotación de sus desastrosos efectos. La actual ola alcista de la Bolsa, sin ir más lejos, demostraría tal vez que los mismos que dieron lugar a la catástrofe han aprovechado luego para medrar en el negocio que ofrecían sus escombros y, de hecho, la irresistible ascensión de algunos de nuestros valores sugiere que, en efecto, en poco tiempo pueden haberse fraguado multitud de fortunas. Jacques Attali ha sostenido sagazmente que, cuando ocurren acontecimientos de esa envergadura, la opinión pública no se da por satisfecha con un “responsable” sino que precisa un “culpable”, razón por la que no suele tener bastante con un “móvil” sino que busca un “complot”. Pudimos comprobarlo cuando el atentado de las Torres Gemelas con la eclosión de una inacabable propuesta de conjuras más o menos enigmáticas de las que unos años después apenas queda más que un vago recuerdo, y acabamos de verlo con motivo de la crisis económica, atribuida los mismo a la gran banca que a las petroleras, a los judíos, a los inversores en oro, a China, a los EEUU, al Partido Republicano, a la CIA o a los islamistas, a cada uno con su imaginaria cuenta y razón. Parece que no hay respuesta aceptable para la opinión al margen del complot y en ello ve Attali nada menos que la manifestación de impotencia de la Humanidad frente a su destino una vez que ha sido desbordada por los propios sistemas que ella misma creó, empezando por el Mercado. El complot se ha convertido, en todo caso, en una opción recurrente en la que se espera encontrar una satisfacción mayor que en cualquier otra. Sin un culpable parece que no somos nadie.

Hay razones, sin embargo, para pensar que la inclinación hacia las teorías conspirativas no se deben en exclusiva a esas seísmos del psiquismo colectivo, sino que son también consecuencia de la creciente complejidad de un sistema de relaciones sociales en el que el Poder, esto es, los poderes, disponen de una capacidad de maniobra que ha crecido exponencialmente a rastras de la evolución tecnológica y, como consecuencia de ellas, a inmensas, casi ilimitadas, posibilidades de control social. Un broker puede hoy volar un banco neoyorkino desde Hong Kong y eso es algo que se parece demasiado a las fantasías de Fu Man Chú como para no caer en la tentación que nos ofrece la teoría del complot. Porque en lo que no cabe creer es en la generación espontánea o natural de una crisis que venía siendo anunciada desde hacía tiempo, quizá el tiempo necesario para que los conspiradores urdieran a conciencia su trampa. Pocas dudas caben de que la realidad puede ser mucho más desbordante que la fantasía.

20 Comentarios

  1. Interesante propuesta de las claves psicológicas de la crisis. Aunque yo me pregunto si no hanrá algo o mucho de cierto al menos en algunas de esas teorías del complot que enumera gm y en otras que no trae a colación. Por lo que se refiera a lo primero, creo que hay, en efecto, más de uno y más de una legión que se está forrando con la crisis. Eso no es nuevo y está comprobado hace mucho de que no hay crisis sin negocio.

  2. Me condenarán por racista, pero mi abuelo decía así el refrán: En cualquier mala feria, se pone rico un gitano. O según en qué sitios, una mala tormenta hace rico al paragüero.

    Que sepamos, no ha habido un solo broker que se haya tirado desde un piso alto y sí sabemos que los grandes bancos, sí, sí, esos dos en que está usted pensando, han hecho públicas sus ganancias que no envidian a las de los años de bonzanza.

    El Maestro, después de una faena honda, se adorna casi siempre con un molinete o desplante. El de hoy, “el Poder, esto es, los poderes… Qué ilusos cuando decíamos el clero, el ejército, la banca… Hoy la maraña epidemiológica de los poderes se enreda tan endiabladamente como el efecto mariposa. La bolita de trilero -cientos de Madoff- se mueve bajo cubiletes tan distantes como Brasil, Singapur y/o Madagascar. ¿Que hay algún milloncejo de pringaos -muchos milloncejos- que se queda sin camisa? Sus lamentos no se oyen dentro de los edificios inteligentes, acero y cristal blindado. ¿Nos quejaremos luego de que un Chomsky o una Sara Mago calienten la cabeza a los antiSistema? Por lo pronto un servidor cada vez se siente más fuera, aunque imposiblemente ajeno, a esta kk de sistema.

  3. Yo mismo he escuchado con frecuencia atribuir las Torres Gemelas (el atentado) a la perfidia judía o a la CIA. Hay algunos que han publicado libros y ni siquiera la evidencia posterior los ha hecho rectificar, los hay que han ganado mucho dinero vendiendo ese humo. La columna triene hoy ese atractivo, señalar que esto es posible p o r q u e el Hombre tiene esa tendencia a fabular en busca de un buco al que colgarle las culpas.

  4. Me parece que se le escapa algo a la interpretación de jagm. El Hombre tiende a buscar culpable y se aferra al complot porque así se hace la ilusión de que el Mal de que se trate tiene autor, o sea, causa concreta, y por tanto, que puede erradicarse, aunque sea tardíamente, con sólo erradicar a aquel. Lastimosamente vean como meter en la cárcel a Madoff no ha arreglado nada, ni siquiera ha cionseguiodo la devolución de la fortuna estafada. Y es que las cosas son más complejas, aunque se pueda creer, como creo yo mismo, en que hay grandes movinientos que son provocados, en efecto, por una serie de fierzas coordinadas. Es decir, por un complot. Gracias, don gm.

  5. Tengo la impresión de hoy se le ha sacado poca punta a una propuesta que hubiera dado mucho más de sí a poco que nos fijáramos en la letra de la columna. De todas formas ya es estupenda la moraleja de la “necesidad” psicológica del culpable y la tendencia al complot, por más que una y otra puedan contribuir a “mitificar” la realidad. Nadie puede dudar del gran negocio que vivimos estos días: no hay más que echar un vistazo a los resultados de la Bolsa, aunque sospecho que este pueda nos er más que el chocolate del loro. Una crisis pone medio mundo en venta y siempre hay a mano unos cuantos que tienen recursos en efectivo para comprarlo. Al final, sin embargo, la foto fija de la riqueza estará ahí, inmutable.

  6. Interesante visión –la de Attali y la de ja–, con muchas perspectivas abiertas para seguir reflexionando. Me ha interesa más que nada la idea de que la tendencia a las versiones conspirativas dimanan de la intuición de que el Poder tiene gran alcance como consecuencia de sus inmensas posibilidades tecnológicas. La verdad que se impone es la de que cuesta trabajo aceptar la generación, digamos, “natural” de una crisis en un muindo en el que los Gobiernos y demás instituciones disponen de un arsenal de instrumentos para su información hasta hace poco inconcebible. ¿Podemos seguir dando por buena la buena fe de del Poder?

  7. Hay que comprender que esa tendencia a buscar “causas” no patentes es completamente lógica. ¿No hay incluso quein piensa que es el interés del Poder el que boicotea el sistema de enseñanza y la cultura para diosponer de una población más manejable? Entre los fantasmas y los zombbies reales cualquiera es el guapo o la guapa que distingue. Por eso nos parece normal que la gente busque tras esta crisis esa Mano Invisible.

  8. Yo creo que es un problema de no saber valorar la virtud de la sencillez y la humildad. No hay más que ver la capacidad acaparadora y la incontinencia que tienen algunos. Si la vanidad y el egoismo es palpable en un simple blog no es de extrañar que en la economía global pueda provocar una deflagración mundial.

  9. Aquí en USA el tema de hoy ha sido muy discutido y ha dado mucho dinero a unos cuantos desaprensivos. Creo que la pulsión que conduce a la búsqueda del culpable y a la teoría del complot es natural muchas veces y no puede hablarse de ella en términos generales. ¿Hubo complot o no lo hubo en la muerte de Kennedy? ¿Lo hubo en el 11S o en el 11M? ¿Lo hay, considerado a escala, en la movida de la “persecución al PP que consume las energías políticas en España desde hace tiempo? Probablemente sí y no, quyiero decir, que no hay que bviscar respuestas rotundas en materias tan esquivas.

  10. Muy de acuerdo con Miller pero lamento no entender a Prudencio, como no entiendo por lo general este tipo de “ajustes de cuentas” blogueros. Siento darle la razón…

  11. A buen entendedor…… Pero no exagere con “ajuste de cuentas” sólo era un consejo de un lector habitual del blog. Disculpe y no se prive con su carrusel particular.

  12. Me encantan estas pequeñas “prises de bec” sobre todo cuando son divertidas y graciosas como las de hoy, aunque debo decir que a don Prudencio se le ha olvidado hablar de modestia en sus juicios, como su apodo parecía sugerir.
    No sé si hay complot. Puede que haya habibo toma de conciencia colectiva de los “very big one” pues “en lo que no cabe creer es en la generación espontánea o natural de una crisis que venía siendo anunciada desde hacía tiempo, quizá el tiempo necesario para que los conspiradores urdieran a conciencia su trampa. Pocas dudas caben de que la realidad puede ser mucho más desbordante que la fantasía.”
    Las mayores y más RáPIDAS fortunas se hacen cuando un mundo se viene abajo. Es exactamente lo que está pasado. Se está acabando una civilizacón.
    Besos a todos.

  13. lei el artículo el día 28 y hasta hoy no he podido acercarme a un ordenador a dejar un pequeño comentario.

    me sorprendió la ligereza con que el articulista escribia sobre las versiones no oficiales de los atentados del 11-S, y me quedo más sorprendido al leer algunos comentarios aqui.

    Me apuesto lo que sea a que nadie de los que escriben así ha visto alguno de los documentales que existen sobre el tema, como “Painful Deceptions” o “911 Mysteries”, donde se presentan una serie de HECHOS muy dificielmente refutables, o al menos ateniendonos a las leyes de la física.

    ¿De quien es la culpa de que no se conozca nada de esto? Pues de articulistas como este señor que escribe con esta ligereza, y de periodicos como los que conocemos, que nunca se saldrán de ninguna versión oficial del mainstrem…

    en fin, seguiremos creyendo en el ratoncito Perez y en los Reyes Magos…
    saludos

  14. el complot de la demagogia y la desconfianza de los que poseen la riqueza son los elementos que mas han hecho tambalear al imperio del dolar, todas las desiciones se esconden mentiras tras mentiras, que podemos esperar entonces?

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