La candidata Parralo ha probado a las primeras de cambio lo que vale un peine cuando se rompe la baraja. Ya es demagógico, además de cansino, cifrar la estrategia de acusar al alcalde de especulador, pero más tonto es si cabe no tener previsto, dadas sus circunstancias familiares, que cada vez que esgrima ese fantasma le van a agitar enfrente realidades incómodas. Parralo llega a la candidatura gravada por una relación familiar más que evidente con los intereses urbanísticos, lo que no tendría por qué ir más allá si ella guardara las formas, pero si no las guarda, ya sabe desde antier lo que le espera. Pero aparte de todo, ya me dirán que es eso de una líder//alternativa que huye despavorida de su escaño a esconderse entre fieles en cuanto silban los primeros tiros. Quizá esta “espantá” no sea sólo una anécdota sino la revelación del error crítico, a lo pero irreparable, que ha cometido su partido, una vez más, al elegir una candidatura sin peso. 

1 Comentario

  1. Ayer se vio en el PSOE de Huelva a donde llega le juego sucio de quien manda en el partido. No se permitió votar la lista municipal, votada al final por “aclamación”, como en los campamentos militares antiguos, se cedió ante las exigencias de la “candidata pija” (¡vaya hallazgo el de este jodido jagm!) para quitar y poner a sus “amigos políticos” y hasta a los “económicos”, no importó la protesta ni que se largaran muchos militantes de base y alguno no tan de base… ¿Este era el partido que iba a ser un modelo de democracia interna?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.