Lo dijo el romano: dar a cada uno lo suyo. En el Parlamento de Andalucía hay que lamentar el acuerdo unánime de los partidos en trincar sueldo, dietas e indemnizaciones se trabaje o no en la institución, un acuerdo provocador en esta hora de ajustes y recortes. No les da vergüenza atribuirse dos meses de vacaciones pagadas –enero y agosto—mientras la muchedumbre se aprieta el cinturón. Todos menos Podemos, hay que reconocerlo, lo que demuestra la debilidad ética y política de las formaciones clásicas y hasta qué punto han asumido los representantes del pueblo la desvergonzada capacidad de regularse a sí mismos trabajos y privilegios. Si esos son los encargados de controlar al Gobierno, imagínense lo que podrá hacer éste.

1 Comentario

  1. Sigo con el comentario de ayer e insisto por qué si son ellos, los políticos de profesión, los empleados por los votantes, losempleadores, se atribuyen tantas regalías y abusos. No soy tan inocente como exigirles un código ético, ya que muchas veces su ética es el trinque

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