Los “cuatro o cinco casos” que Chaves admitió que podrían haberse producido en la Administración de su partido por obra de otros tantos desaprensivos, van ya por 146, según las cuentas de la propia Junta. Y encima sabemos ahora que no fue sólo aquel director general al que se le trata de endilgar el mochuelo en exclusiva, sino que su sucesor no varió el sistema sino que continuó funcionando con él, a pesar del tremendo informe de la Intervención del propio Griñán que hoy conocemos. Hay que insistir en que éste es el “caso” más grave registrado en la autonomía, en la inverosimilitud de esa responsabilidad a nivel medio y en la inevitable responsabilidad de las más altas instancias.  Mantener la tesis de que tras este atraco no hay más que un montaje de la oposición resulta ya, sencillamente, imposible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.