Se habla mucho de la iniquidad que supone para las minervas creadoras el mangazo de los ‘manteros’, esa fortuna en calderilla que fluye en las aceras de la civilización para apaciguar los estómagos hambrientos desde que los parias se percataron de la accesibilidad de las nuevas tecnologías. Se dice que ese negocio va a acabar con la “creatividad”, que el final de la historieta bien podría ser el revés de la trama, esto es, un banquete ritual en el que los parias ocuparan el sitio de Epulón y los “autores intelectuales” hubieran de conformarse con las migajas de Lázaro. Hasta Ramoncín, tan sociatísimo y bienpagado en tiempos, ha levantado su voz en términos tales que Sabina ha tenido que llamarle al orden con crueldad recordándole que sus discos (los de Ramoncín) no se venden ni en las “mantas” ni en los grandes almacenes. Lo grave, sin embargo, es que el cuento no es cierto, que no es verdad que los “creadores” de este ‘Génesis’ industrial estén a los pies de los caballos sino todo lo contrario, a saber, que la Ley, el derecho que aplican día a día los ropones y los manguitos, no sólo protege esos intereses vulnerados por la picaresca, sino que castiga con singular desproporción a los transgresores. Ejemplos al canto. Si la descarga de una sola canción en Internet se castiga hoy en España (art. 270.1 del C.P.) con pena de 6 meses a dos años de cárcel (más del doble de lo que cumplieron los secuestradores de Segundo Marey), el hurto menor de 400 euros sería sólo una falta (art. 623.1) y el superior a 1000 euritos constituiría ya delito pero su pena seguiría siendo inferior a la de la descarga, tomen del frasco. Un caso extremo: distribuir una canción copiada se castiga hoy con pena entre 6 meses y dos años ‘y’ multa  mientras que el reparto de pornografía, pongamos entre escolares, se expone al mismo castigo de prisión ‘o’ multa, no se pierdan el matiz que introduce la conjunción. No sé, en resumidas cuentas, por qué insisten tanto los perjudicados en quejarse de la lenidad del sistema penal, francamente. Si a mi sobrino Luisito lo pillaran alguna vez con la discoteca que se ha “bajado” pacientemente, le caía un marrón superior al que nunca acaban de colgarle a los Cortina y por lo menos similar al de Txapote. Y a eso, déjenme que me desahogue, tampoco hay derecho.
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El derecho es arte arcano que esconde entre sus entretelas estas cosas absurdas, a pesar de que, a base de refomas y reformillas, las cosas van ya algo mejor que cuando, por poner un caso desopilante (el famoso “caso Arny”), la exhibición impúdica se castigaba menos que el abuso perpetrado contra el menor. Pero ¿cómo se puede castigar con mayor dureza a un maestrito que copie ilegalmente una sonata de Beethoven para ilustrar en lo posible a su jauría que a un ratero que levanta dos mil euros en una tienda, o a un degenerado que distribuye pornografía entre los niños? Se atribuye a Demócrito, en uno de sus ‘Fragmentos’, la idea de que si no hubiera injusticia ignoraríamos toda noción de lo que es justo, pero a mí me gusta más la ocurrencia de Albert Camus parándole los pies en Estocolmo a un partisano del FLN: “Qué quiere que le diga, compañero, yo amo a la Justicia, por supuesto, pero defendería a mi madre antes que a ella”. No quiero ni pensar que diría el autor de “Los Justos” si se diera hoy una vuelta por nuestros estrados y viera la que hemos organizado entre todos (aunque unos más que otros, claro) hasta dejar hecha unos zorros la propia idea del derecho. Aparte de que habría mucho que hablar sobre la economía de esa ‘manta’, que quién sabe si será también un escaparate friqui para dar salida a productos genuinos disfrazados de ‘segundas marcas’. Va lo que quieran a que ni usted ni yo distinguimos un bolso de Vuiton comprado a un mantero, de uno fetén, si la que lo luce pasea por la alfombra roja de los Óscar. “La propiedad es un robo”, sostuvo Proudhom. Lo que tendría claro hoy Salomón es que este Código es un cachondeo.

33 Comentarios

  1. Saludo a quien se atreve a defender, contra los bienpensantes y los propietarios, el derecho universal a la cultura. No me opongo a que se busque una solución imaginativa para compensar a los autores mientras que no consiste en gravar los soportes, porque perjudicaría a todos para beneficiar a unos cuantos. Gran tema y valiente trato. Enhorabueha.

  2. Hoy como antier, amigo gm, toca la incongruencia del derecho, o mejor, de la Ley, y me parece bien siempre que no deje de insistir en que son los legisladores y no los jueces quienes deben respnder de esas contradicciónes y hasta absurdos que, con tan buen tino y criterio, denuncia usted. ¡Si los jueces le contaran los miles de casos absurdos que hay por ese Código! Está bien, y en consecuencia me alegro, de que se ocupe de la realidad de la Justicia, o quizá usted prefiera decir de su frecuente irrealidad.

  3. 10:12 a.m.
    Así vamos. Es muy positivo que se divulgue lo que hay de absurdo en la Ley, lo que hay de injusto en la Justicia. No se trata de situarse fuera del sistema, sino de dejar claro que el ordenamiento jurídico de que disponemos en la actualidad es mucho peor que el de ayer y, seguramente, mejor que el de mañana.

  4. Enhorabuena por tratar el tema del inmenso pelotazo que a cuenta de los justísimos derechos de autor (contra los que por supuesto nada hay que objetar) se está perpetrando contra la ciudadanía.

    Evidentemente hablo de ese canon aplicado a los soportes digitales vírgenes con el consentimiento expreso de la gran mayoría de los partidos políticos. En contra de toda lógica.

    La verdad que por esa y otras causas que (sólo) aparentemente son banales mi confianza en las bondades de la democracia española que sucedió a la dictadura franquista queda muy dañada.

    Hay industrias que desaparecen o cambian (fábricas de tabacos que cierran, telares de Priego que se reducen, repartidores de hielo que ya no son necesarios, carboneros que ya no nos traen el “picón” a casa, etc. etc.

    Estaríamos buenos si tuviéramos que pagar un canon cada vez que esto ocurre.

  5. Buenísimo lo de Sabina sobre Ramoncín, para troncharse por su cruel realidad. ¿Se han fijado ustedes en que esta progresía (los “titiriteros” de las constantes manifestaciones progubernamentales) guardan absoluto silencio ante injusticias como las que jagm denuncia? Yo creo, además, que no será para tanto cuando callan, porque si de verdad les supusiera tanta ruina, ya habrían atronado con su sonora protesta.
    Los derechos de autor son un bien legítimo y heredable, por supuesto, pero no cabe duda de que su regulación debe ser razonable, y castigar más su violación que el robo o la distribución de pornografía a menores es una barbaridad.

  6. 11: 47
    la basca que conozco se baja de Internet “a manta”, nunca mejor dicho, lo que de otro modo no podría pagar. ¿Ha de quedarse una generación sin música o sin cine sólo por preservar la integridad del negocio de unos cuantos? Quizá el Estado deba tener imaginación para inventarse algo –yo no sé qué, que lo descubran ellos que para eso les pagan tanto– que “compense”, o simplemente discreción para copiar la normativa razonable que ya funciona en otros países.

  7. Extraordinarios los ejemplos y contundente la irónica interpretación. Va a ser verdad eso que tanto le gusta, jefe, lo de “En España se puede robar un monto epro no se puede robar un pan”. (¿fue Valle-Inclán quíen lo dijo?). Debería traer este tipo de denuncias con mayor frecuencia porque enseñan más que cualquier otra cosa, supongo. Hoy muchos lectores e habrán quedado con los pies colgando al leer lo que dispone ese Código del que hablan como si se tratara de las Tablas de la Ley.

  8. Hoy podemos estar de acuerdo con los cristianos, incluso con el inquisitor que encabeza este sitio, en nnombre de tantos “moritos” (no nos ofend nada vuestro desprecio) a los que el señór Gomez Marin mira con benevolencia de rico.
    Por supuesto, iros a la mierda.
    Un español musulmán

  9. Inmediatamente después del mensaje de M.

    ¿Ven por qué no debe cederse ni un milímetro ante esta gente, ven por qué no debe suprimirse la fiesta de moros y cristianos? ¿Qué sería de estos ignorantes si les privamos del término maniqueo de referencia? La respuesta es sencilla y terrible: destrozarse entre ellos como hacen en Irak, en Pakistán, en Marruecos y en tantos sitios del mundo, o bien dedicarse a destrozar a los demás, como hacen en Bali, en Sudán, en Nueva York, en Madrid o en Londres.
    No le contesto al morito, en realidad. Hablo en voz alta, como quien ha escuchado un rebuzno cerca y necesita avisar de los pelirgos de la cuadra.

  10. Haya paz, haya paz, que por ese camino no iremos a ninguna parte ni M. ni los cristianos (incluidos los agnósticos y ateos que legítimamente se dan cita en este blog). Al tema: los derechos de autor deben ser limitados; los efectos democratizadores de la cultura que comportan las nuevas tecnologías, deben ser aprovechados, procurando en lo posible “compensar, como ya se ha dicho aquí. a los autores. Los casos que expone ja son elocuentes: no se puede mantener un sistema penal como este en que se castiga más a un cahval que copia una canción que a un infame que pervierte a niños o a un caco que hurta lo que le place. Es difícil adecuar derecho y moral, pero hay que intentarlo. ja lo hace y hemos de agardecérselo.

  11. Ya ven: a los hermanos Chaves no le aplkica la Ley de Incompatibilidades que castiga con sanciones de cárcel a los que hacen lo que a ellos se les atribuye. El “caso Chaves” no es un chicle, como dice Zarrías, es el Código el que es de chicle, y ya se encargan dsede los partidos de estirarlo cada cual para arrimarlo a sus intereses.

  12. Menos mal que leyendo el periódico-papel veo que tl título no es el que se reproduce aquí sino “Salomín y la manta”. ¿Quién puede manipular en lugar de reproducir fielmente el texto del autor? Debería ocuparse de eso, a pesar de su inhibición del blog, que estoy seguro de que no obedece más que a su deseo de extremar la libertad absoluta de los intervinientes.

  13. Distingamos, plís. Una cosa es el chaval que se baja una peli o un chunda-chunda de internés y muy otra el top-manta que descaradamente se exhibe cada tarde en donde todas sabemos. Para un día que haya dos munipas asustándolos, tienen cien de libertad para vender. Si no, andarían a la que cae, levantando la radio de un buga o enseñándole el pincho a una vieja.

    ¿Libertad he dicho? Pues resulta que sé de buena tinta que esos negritos de gorra y sudadera falsas son en su mayoría esclavos de otro negrito, listo y biencomío, que los explota y los tiene hasta las tantas con su zurrón de copias. ¿O es que los recién llegados muertecillos de hambre -y de miedo- que miran con ojos a veces asustados tienen infraestructura para copietear cientos de discos y distribuirlos como si fueran la tuentiw? Nadie explota mejor que el que fue explotado.

    (Por cierto, mi don Páter, que aún no le he dado la bienvenida. Tome la presente en tiempo y reverencia. Su declaración de ancianidad de ayer pues que no termino de creérmela. Casto beso)

  14. 18:28
    No entiendo bien el distingo de doña Epi, pues lo mismo me da que el “bajador” de la Red sea un chaval que se entretiene con m´suicas y pelis, que un zagalón que vive de venderlos, a salvo que en este último caso más que para castigarlo sería para ofrecerle una ayuda social. Lleva razón en que este comercio ilegal ayuda a la paz social en la medida en que evita que la gente se busque la vida por las bravas, e ignoro si es cierta la leyenda (urbana, pos claro) que habla de organizaciones mafiosillas en las que un listillo que llegó primero explota a los demás. Lo que sí digo es que la denuncia de hoy da en el clavo: este Código Penal patrimonialista, burguesísimo, se preocupa más de unos cuartos perdidos que de un estómago cavío o de un individuo pobre condenado a la inclutura. ¿Puede una sinfonía costar lo que cuesta, debe valer una entrada de cine lo que vale? Yo creo que esta tecnología desmonta ese tinglado y la industria deberá adecuarse a la situación, pero ni se le pueden poner puertas al campo ni evitar que los arriba mencionados se queden mano sobre mano para respetar los derechos de un lejano “titiritero” o de un accionista que corta el cupón a cinco mil kilómetros.

  15. LO que cuestiona gm es la lógica de la propiedad, el límite del legítimo beneficio frente al derecho a la subsistencia en algunos casos y el derecho a la cultura en otros. Y no creo que sea menester explicarlo, pues ya él lo explica más que satisfactoriamente.
    Una nota a algo pasado. En un breve que Aron deidicó días atrás (o ayer mismo) a una candidata se exhibe como amada de casa se daba en el clavo: un ama de casa no se exhibe ni invoca su condición como mérito. Bastante tiene con padecerla. Estas “barbies” de la política, que seguro que tienen dos chachas en la cocina, ofenden a las de verdad al tirarse ese farol.

  16. Bienhallados sean mis amigos del blog, a quienes he seguido de lejos estos últimos días de ausencia vacacional sin intervenir: tal es mi ciber impericia. (Nada, que no me sale una imitación de la eximia doña Epi, a la que envidio tanto).
    Por mi profesión sé de los beneficios astrales de la industria del disco y no creo –aunque eso ya lo desconozco– pero imagino que los de las editoriales, al menos de las grandes, deben de ser tan importantes como para hacer lo que hizo Lara. Valga el ejemplo, ¿alguien puede tomar por justo una condena de dos mesos/dos años a un chaval que “defraude” a Lara en un puñado de euros? Yo no.

  17. Que opine la ministra y acabamos. O mejor, no, ahora que caigo, no jodan, dejemos las cosas como las pintan entre el patrón y los comentaristas.

  18. 19:27
    (Pongo la hora oara dar gusto a don Griyo, que conste).
    Hoy le cita a usted, don Josian, el señor Márquez Reviriego. Es en El Mundo y le llama “sabio”, cosa que no es la primera vez que escucho a un colega suyo, y eso es precisamente lo que extraña, porque reconbocerlo, ya lo reconozco yo. Dele las gracias a don Víctor, al que el ABC se dejó ir como se está dejando ir a lchorros os lectores de toda la vida. Seguramente es lo que conviene: la Historia tiene su propia lógica. No se lo tengo que decir a un hegeliano como gm.

  19. No sé dónde me he enterado de que la Diputación de Huelva ha liquidado, simplemente deshaciéndose de ellas, miles de ejemplares de publicaciones editadas en la institución. A usted mismo le he oído hablar más de una ocasión de lo mismo referido, en general, a las publicaciones oficiales. Vean el caso: ¿se puede castigar de ese modo a quien se baja un disco pero permitir que esos mangantes destruyan lo que editan, quizá nada más que para hacer sitio y podero editar más? Me hace pensar lo de hoy que la Cultura no se propaga más que contando con el interés del neófito. Y concluir que, al menos por este lado, era verdad eso de que “la propiedad es un robo”.

  20. 19:40
    La hora la debería poner el blog, no Vd. ni yo, D. Estuario. Pero…
    No recuerdo a quien le oí decir: “si no te copian no eres nadie”.
    No creo que ningún creador se haya arruinado por el pirateo ni tampoco que por eso haya dejado de crear.

    No puedo entender, ni quiero, la ley que castiga a Luisito de forma tan draconiana y la comparo con la culpabilizante campaña de “pequeñines no gracias”.

    Si los autores cobran un canon por la compra de soportes, por si acaso, no veo la ilegitimidad de hacer uso de esos soportes.

    Vuelvo a los “pequeñines”
    ¿Qué ocurre si yo no compro las pijotas que me ofrecen el mercado? Pues que me quedaría sin ellas.
    ¿Qué ocurriría si muchos no las compraran? Pues que bajarían de precio y las comprarían otros.

    ¿Por qué la autoridad no persigue a los que publican sin licencia lo que copia Luisito después de haber pagado el canon?

    ¿Por que se puede vender legalmente lo que se está prohibido pescar?

  21. Touchée.

    Lo que sí parece clarinete es que en ésto, como en tantas otras cosas, la ley va dos cuerpos por detrás de la técnica y de la utilización de ésta por parte de los más sagaces. Cuando llega la bofia, los cacos ya han salido y se han quitado el antifaz (loor a cuantos tebeos leí de chica).

    La admón. torpe y lenta -al cabo y al fin se alimenta de una burocracia mastodóntica-, digo que la admón. toda ella, la legislativa, la judicial y la otra, no brilla precisamente por las luminarias que la conforman. El que vale, anda amasando dinerito desde que comienza a mudar los dientes. Pregunten por un tal Bilgueits.

  22. Me permito discrepar del fondo de la cuestión planteada hoy por el blog. Pregunto: si el fruto de una huerta es del dueño que lo siembra, por qué no ha de serlo el poema del ingenio que lo escribe o la canción del músico y el letrista que la componen? No seamos demagogos, aunque en el fondo del planteamiento, estpy de acuerdo en que el tratamiento el código ofrece es un desastre. En esto lleva toda la razón gm, cuyo izquierdismo no es novedad para nadie.

  23. Lo de los “pequeñines” es distinto, don Griyo, porque nadie autoriza su venta, que se persigue igual que su pesca. Pero el fondo de la columna es otro, si no yerro: la desproporción inaudita del castigo previsto en el Código Penal. Estamos ahrtos de escichar a políticos y tertulianos eso de que sobran leyes y lo que hace falta es aplicarlas. Pues no señor, porque, como muestra este art. de jagm, esas leyes son absurdas muchas veces, y los jueces no tienen más remedio que aplicarlas. ¡Menos que los secuestradores de Segundo Marey!, dice la columna. Y tanto que menos. El Código lo “pactaron” entre los partidos. ¿Ustedes creen que un Código Penal se puede pactar entre políticos?

  24. Uno, de profesión humanística, admira y prefiere quizá sus columnas cultas, que tan bien sabe dosificar y exponer, pero está claro –vea el éxito bloguero de la jornada– que temas como el de hoy interesan mucho al lector y le dan qué pensar cuando no le descubren perspectivas nuevas. Compagine ambas tentaciones, amigo jagm, y siga ilustrándonos “por arriba y por abajo”, como decía el otro.

  25. SE olvida gm de que éste es el “Código de la Democracia”, o puede ser que él prefiera el anterior, es decir, el antidemocrático. No reconocer ni lo bueno que ha hecho la socialdemocracia en el poder ya son ganas de oponerse. Es una lástima que un ilustrado cojee de ese pie.

  26. Creo que en el párrafo en el que jagm compara las penas de la exhibición impúdica (¡el título de una novela de Tom Sharpe!) con el abiso de menores el autor se equivoca e invierte los términos. Se comprende que la escritura periodística es urfente y se presta a estas cosas, que no tienen la menor importancia si, como en mi caso, se las valora como lo que en realidad son: como simples descuidos o erratas.

  27. Me parece que se olvida el autor del daño REAL que nos causa a los profesionales esta delincuencia que tan simpática les cae a todos. Deberían conocer las cifras de pérdidas de los sellos discográficos y las productoras de cine antes de hablar a la ligera, aparte de que, como alguien ha dicho ya en el blog, deben saber que ese negocio no es de los desgraciaditos africanitos que huyen del Sida etc. sino de las mafias que los mueven por toda Europa.

  28. Vos no sabés lo que robar, ché, o si lo sabés, me consta, pero hacés como que no. Una miradita por estos mundos y verán lo que es bueno. En cuanto al fondo, coincido (iba a decir “me uno”, pero me corté) a mi don autor de mi corazón: los Códigos son trampas urdidas por los poderosos. Chao, viejos, un recuerdo desde acá.

  29. 22:11
    Justas las apreciaciones, justos los conceptos, exactas las referencias. Es bueno que las cr´tiicas a la Justicia procedan de fuera también; las que se producen dentro, a media voz, raramente logran algo. Miren lo que está ocurriendo en Madrid, en la AN, en el CGPJ, en la fiscalía… y estarán conformes conmigo. Y un aviso: advierta a su sobrino Luisito de que el riesgo es real, no teórico. Pero… ¡iba a tener tan mala suerte el chico de que lo pillaran!

  30. Doña Marta, se ha perdido usted un buen día de blogueo. Me imagino que andará perdida en el laberinto francés, que también tiene miga.

  31. 23:31
    D. Perjudicado no nos aclara si es un perjudicado como Sabina, que vende, como Ramoncín, que ni vende ni le copian o como los sellos y productoras que se forran explotando a los autores, al comercio y al público. pase lo que pase.

    El que vale nunca se verá en apuros por mucho que le copien y el que no vale ni se come una rosca ni nadie se molesta en copiarle.

    Las leyes están hechas por y para los poderosos.

    Un guardia municipal me contaba que una vez que había detenido a un mantero el juez le preguntó que si no tenía otra cosa mejor que hacer.

  32. Las 12H12
    Menos mal que hay amigos que avisan cuando te vas a perder algo. Está el blogg animadísimo y era una pena no aportar su piedrecita
    Esa ley, igual que se hizo, se puede deshacer.A todas luces es injusta, disproporcionada. El espíritu de la ley es que todo castigo tiene que ser proporcional al delito. Supongo que un principio bísico de la Ley democrítica. También tiene que haber graduación. ¿Qué pasa si copio 10 000 discos y los vendo? ¿Qué diferencia con Luisito que se ha copiado 10 canciones para su oido exclusivamente?

    Creo que cuando se compra los discos vírgenes, la sociedad de autores recibe un porcentaje porque se supone que es para copiar música, cuando yo , a eces, copio poemas.

    Por qué no montan una petición ciudadana para que los legisladores cambién la Ley? Estuvo eso muy de moda en una época: democracia directa. Por una vez que la presión de la calle iba atener una buena influencia!

  33. Coincido con todo lo expuesto en el parrafo inicial, y me gustaria agregar, que cuando los distribuidores/productores/cancerberos de todo material copiable -a saber:musica en soporte CD, DVDs, libros- pongan al alcance de todo el publico a precios asequibles TODO el material que almacenan, que protesten por el material pirateado. Hago hincapie en TODO, porque hay joyas musicales, documentales, filmicas y de la literatura y ensayo que por motivos economicos o de ignorancia por su parte no se reeditan. Y a los precios que se distribuyen materiales en Internet, por ejemplo, las canciones y discos, sin un soporte fisico, es un robo que sigan llevandose tanto por tan poco.

    Y entre esos materiales que no se reeditan espero no encontrar nada de Ramoncin. O que regalen las existencias de sus CD en Kentucky Fried Chicken.

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