Después de Valverde, Cartaya: los Ayuntamientos están en crisis hasta el punto de no pagar las nóminas de sus empleados. No se deberían tomar por incidentes aislados lo que no son sino el signo elocuente de una crisis profunda provocada no sólo por la mala coyuntura económica general sino por la ruina efectiva de nuestros concejos. ¿Para cuando una enérgica reforma que les transfiera sus competencias lógicas y los correspondientes recursos? ¿Por qué han de seguir unas y otros en manos de la Junta y las Diputaciones en lugar de atribuirse a sus legítimos titulares? El municipalismo de boquilla al que todos se apuntan está viendo impertérrito como se debaten los arruinados Ayuntamientos que no tienen ya ni para cobrar a fin de mes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.