Empieza bien Manuel Andrés, el nuevo presidente pepero, rechazando de entrada todo tipo de hipotecas a su organización. El corte que le ha dado el alcalde de Palos ha sido memorable y si lo mantiene será, sin duda alguna, garantía de tranquilidad para su proyecto, que no debe nacer con la semilla de la ambición dentro. El fracaso del bando rebelde ha sido completo y es lógico, porque no tenía más razones que el las prisas de unos cuantos por escalar posiciones dentro del partido que tiene mucho por hacer en la provincia como para entretenerse en conspiraciones de juguete protagonizadas por descontentos. Ningún partido puede prosperar con servidumbres onerosas entorpeciendo la tarea del que lo dirige. Manuel mAndrés parece tenerlo claro desde el comienzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.