Puede que algún lector no me crea pero anda circulando por la prensa americana una carta que ochenta prohombres de las finanzas han dirigido al presidente Obama no para que les rebaje los impuestos sino para que les quite las exenciones que los buenos oficios republicanos de Bush les habían proporcionado con el toletole de la reactivación de la economía. Se hacen llamar a sí mismos “millonarios patriotas por una fiscalidad sólida”, instan al presidente a mantenerse terne frente a aquellos que anteponen la política al interés del país en su conjunto y explican que, siendo espléndida su situación financiera y habiendo sido florecientes para sus respectivos negocios los pasados años, ellos no tienen necesidad alguna de rebaja de impuesto como la dispuesta por Bush a favor de quienes gozaran de rentas superiores al millón de dólares anuales, por la sencilla razón de que esa rebaja repercutiría negativamente sobre la economía de los contribuyentes menos poderosos. ¿Cómo se les queda el cuerpo ante esta rara demostración de solidaridad por parte de los propios potentados? Uno de esos príncipes, Warren Buffet, famoso inversor, ha querido recordar por su parte que las tasas impositivas en vigor en los EEUU son las más suaves de los países industrializados y ha hecho incapié en que esas rebajas republicanas para ricos no habían tenido el menor efecto positivo ni habían contribuido en absoluto a relanzar la economía americana, razón por la cual lo lógico sería anularlas. ¿Qué ocurriría en España si un grupito de millonetis escribiera al presidente diciéndole que “los super-ricos deben dar ejemplo en materia de responsabilidad fiscal” y reclamaran del poder político proceder de manera que haga lo preciso para que el país consiga “hacer respetar sus obligaciones financieras de manera justa y responsable”? No sé ustedes pero, por más esfuerzos que hago, yo no puedo ni imaginarlo.

Puestos a decirlo todo hay que reseñar que, al menos de momento, los demócratas, favorables en su mayoría a abolir los privilegios establecidos por Bush, no cuentan con la mayoría precisa en el Senado para abordar esa operación y que, por descontado, los republicanos se oponen con uñas y dientes a perder la bicoca conquistada. Pero por lo que a nosotros respecta, quede ahí la iniciativa de esos “millonarios patriotas” respecto a los cuales el solo intento de buscar un paralelo español resulta una quimera. Claro que los millonarios firmantes de la carta famosa no son más que ochenta entre los 375.000 que hay censados en aquella gran nación, pero sería interesante saber cuántos habría entre nosotros capaces siquiera de algo parecido.

3 Comentarios

  1. Tampoco se haga ilusiones nadie, esos millonarios suponen, el articulo lo señala, muy popo en el estamento. Pero es verdad que ya es algo y que comparado con España es un ejemplo inimaginable. En los EEUU el patriotismo, aparte de todo, es un sentimiento muy particular. A mí no me ha extrañado este gesto noble.

  2. Sí, pero ya me gustaría a mí ver aquí a un solo millonario repetir ese gesto. Y me figuro que a todos ustedes. Esto es otra cosa, peor tampoco hay que pensar que somos una excepción: el capitalismo es bastante homogéneo…

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