Como en la Italia de Draghi, como en la Francia de Macron, como en el “frente” de Madrid, quienes gobiernan han decidido bajar los impuestos y reducir la burocracia. Vamos, por una vez, alineados con los más cuerdos, conscientes de que, tras los estragos del virus, habrá que enfrentarse con una catástrofe económica sin precedente. ¿Cómo mantenerle a un taxista sus cargas fiscales si sólo lo dejan trabajar tres días a la semana? ¿Le cobraremos el IVA a un asolado pequeño comercio? La añeja receta liberal tiene hoy más causa que nunca en una España donde hay colas en los comedores benéficos y cierres generalizados por doquier. Los “publicanos” tendrán que recoger velas, no cabe duda de que para contento y euforia de la inmensa mayoría.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.