Ni un solo medio de comunicación americano se tragó hace poco el anuncio de la Casa Blanca de que no habría publicidad alguna en el 48 aniversario del Presidente. Crece en EEUU la sensación generalizada de que Obama se prodiga demasiado en esos ‘medios’ y de que abusa sin tasa de su tendencia a la retórica. Un balance provisional: el Presidente habría celebrado en estos seis meses tantas ruedas de prensa como Bush en sus ocho años de mandato y se calcula que ha llevado a cabo un par de docenas de debates directos con ciudadanos (luego colgados en Youtube), aparte de una infinidad de intervenciones, discursos o entrevistas. Tanto es así que las grandes cadenas, según el ‘Washington Post’, estarían quejosas de la “competencia” que comporta para sus intereses semejante abuso de la propaganda y hasta habrían hecho llegar a las alturas su disgusto, especialmente la cadena ‘Fox’, que incluso llegó a negarse a retransmitir uno de aquellas conferencias de prensa. La excepcional popularidad de Obama mantiene su peso en la conciencia colectiva hasta el punto de que algún diccionario de argot estudiantil realizado en la universidad de Ucla recoge como usual entre los estudiantes el uso de la voz ‘Obama’ significando denotativamente cualidades agradables como la simpatía del sujeto al que se le aplica. Y sin embargo, ese esplendor de la imagen no se corresponde con la popularidad registrada en los sondeos de opinión pública que, en efecto, muestran como ha descendido casi diez puntos en el mismo periodo, pasando de un excepcional 63’3 por ciento a un todavía cómodo pero ya inquietante 54’2. Hasta hay ya quien ha mostrado su alarma ante la posibilidad de un presidencialismo rampante que no hay por qué confundir con un “leader ship” sólido. Norteamérica suele curarse en salud, al menos en términos teóricos.

Por supuesto que la prueba de fuego de este primer mandato de Obama va a ser su revolucionaria propuesta de reformar la sanidad pública para garantizar la asistencia universal, un proyecto al que se oponen con indisimulado enojo hasta algunos sus conmilitones de partido. Pero también es cierto que Obama juega con decisión su baza carismática, en especial tras arrasar en la opinión europea, consciente de la tal vez insalvable ventaja que proporciona al político el blindaje mediático. Por denunciar, ya se denuncian (lo ha hecho nada menos que a CBS) hasta ciertos amaños de los encuentros públicos de Obama con los ciudadanos, pero al menos por ahora, todo indica que denuncias y protestas no lograrán más que arañar el piel de elefante del “American Idol”. Todo exceso es malo, venía a decir el lema délfico, y eso es algo que vale incluso para una personalidad excepcional como ésta que se ha vuelto omnipresente ante los ojos y los oídos del americano medio.

15 Comentarios

  1. No tengo dudas sobre la capaxidad y mérito de Obama, aunque sospeche, cada vez más, que su imagen se ha idelizado por muchos. En qué medida a ello ha contribuido la propaganda está por determinar, pero es poscible, desde luego, que un abuso pudiera salirle, como el tiro, por la culata. Ojalá esto no icuyrra proque en este momento el mundo está falto de “lidership”.

  2. No olvidemos, querido Prof, que tal vez sea esa especie de horfandad de de un mundo sin “leadership” la causa de estos entusiasmos. Mediocridades como Brown, Zapatero, Merkel, salvadas sean las enormes distancias entre los mencionados, han hecho preobablemente que los ciudadanos se agarren como a un clavo ardiendo a la primera imagen decorosa y atractiva que les ha caído a su alcance. Me parece que, bajo el discurso general eso es lo que trata de sugerir jagm en la columna.

  3. Sublime la cita délfica, siempre menos conocida que el “conócete a tí mismo” atribuido a Sócrates, y ajustada al caso: todo abuso es malo, pero el de la propaganda, especialmente. No obstante, querido anfitrión, repare en que hay propagandas incesantes que dan buen resultado. ¿Está el sobconsciente colectivo en copndiciones de defenderse contra la invasión simbólica y conceptual de la publicidad? Ésa es la cuestión, y usted lo sabe bien.

  4. Mucho peor, veo yo, la propaganda institucional, Gobierno de España, Autonomía X, Ayuntamiento Y, con el dinero de todos que sufrimos en España, sin contar con la descarada, a favor o en contra, de los medios afines.
    Eso no lo consentirían nunca los norteamericanos mientras que aquí nos chupamos el dedo a dos carrillos.

  5. Lo que Obama no tiene es un tinglado mediático (¿les suena?) como el que disfruta ZP aquí por tierra, mar y aire. Y nadie ve que aquí la opinión castigue al que abusa de la propaganda sino todo lo contrario. ¡Será desgraciado esta país! Les dejo a ustedes que respondan a esa cuestión.

  6. No creo que haya mayor tinglado mediático que los conocidos bajo el elegante eufemismo de “agentes sociales”.

  7. Me apunto a la teoría de Eleuterio (bella etimología): faltan líderes de talla, y el mundo entero se hubiera agarrado a la primera del primero “medio qué” que pasara por delante. Obama, no obstante, no es “medio qué” sino una personalidad con aliento, con facultades (escuhen esa retórica impecable que usa), con ambición política sauficiente como para entusiasmar a un país y a un mujn do que, encima, venían de una era oscura como la de Bush y se ha encontrado con una crisis encima. Hay rasgos en Obama que no tranquilizan del todo, al menos a un servidor, pero hay que admitir y lo hago encanmtado que el conjunto es muy superior al de la media.

  8. En Cádiz dirían que el Gran Mestizo es por lo mneos “mu jartible”. Pero hay que reconocer que es simpático, en sentido literal, pues atrae los mismo a blancos

  9. En Cádiz dirían que el Gran Mestizo es por lo mneos “mu jartible”. Pero hay que reconocer que es simpático, en sentido literal, pues atrae los mismo a blancos que a negros o morenitos hispanos. ¿Abuso de los medios? ¿Quién pudiendo no abusa de ellos?

  10. Muy de acuerdo con el Páter aunque normalmente no lo esté. De lo que estoy segura es que a algunos sus palabras les habrá removido la bilis. Empezando por este rapero “gracioso” que de Caí tiene poco, por como se expresa más bien de la sureña Alabama.

  11. Haya pay y prudencia, que ese hombre, Obama, es de lo que quedará de estos decenios en el Libro de la Historia, por más que uno sienta también, como el buen Cura de Pueblo que nos acompaña, más de una duda razonable sobre sus posiciones. Creo que el proyecto de universalizar la sanidad será, como escribe jagm, la piedra de toque y la gran prueba de su mandato. No tienen más que ver la irrupción en escena de la señora “Pailin”, frustrada en la carrera presidencial, criticando el que podrái ser el más ambicioso y solidario proyecto de la política social estadounidense de todos los tiempos.

  12. ¿Obama un espejismo? Se verá. Por lo pronto, ha ido envainándoselas más o menos, lo mismo en Irán que en su propio país. Creo que Obama es un invento europeo con patente americana.

  13. ¡No vean el fresquito de poniente que llega hasta mi marquesina puntumbrieña con la marea de la tarde! No lo digo para ponerla los dientes largos a nadis sino para recomendar a la parroquia casinera que se tome con calma la vida y sus circunstancias.

  14. Estando todo dicho, o casi, a estas alturas de la tarde, solo me queda la esperanza de que este chico B. Hussein Obama, tenga un nivel de conocimientos geográficos algo superior a la media de lo que se estila en su país. Que sitúe a Spain más cerca del United Kingdom que de México. Porque eso de que se trate tanto con el Presidente, posiblemente de la República coronada de España me suena raro. Igual piensa que aquí además de presidente hay un naipe especial viviente al que llaman Rey, pero poco más. Siempre he pensado que Adolfo o Felipe, Aznar o Zêjîtas -me quito el cráneo en memoria de don Leopoldo- deberían llamarse Primer Ministro, para evitar ciertas confusiones.

    Por cierto, me he leído los artículos del Código que penalizan los insultos a la figura del Rey -y sus ascendientes y descendientes directos, supongo que podré seguir llamando Mortizia a la joven- y me dieron repelús. No obstante, mi amigo el republicano no hace más que repetirme si hay comparación entre los trajecitos del Molt Honorable y los regalitos que le hacen desde hace tanto tiempo a don Borbón. Tiene unas cosas… También me da mucha caña con que si lleva mucho tiempo en el poder, que eso no es bueno, que si se pierde perspectiva… He aprendido a contestar sin complicarme la vida: me encojo de hombros con la boca cerrada, luego miro a las nubes y silbo ‘La del Soto del Parral’.

  15. la reforma de la sanidad va a ser una espada de Damocles para Obama pues hay tantos intereses en juego que jamás saldrá adelante

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