No me hagan mucho caso pero, por lo que me va llegando, el “caso Punta Umbría”, es decir, el que afecta a la presunta coacción sobre un  concursante por parte de significados miembros del Ayuntamiento y el PSOE para que renunciara a su derecho, se va a poner cada vez peor. Y no sólo porque esas cintas grabadas a los presuntos coaccionadores resulten elocuentes –venir a ellas con el cuento del “contexto” no es más que una insostenible chorrada—sino porque verán como en poco tiempo salen a relucir otras circunstancias que acaban de rematar el embarque. Yo creo que el alcalde estaría a tiempo de salvar de la quema total su quebrantada imagen pero dudo de que lo consiga. Hay mucha leña en esa fogata. Y más que le van a echar.

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