Lo de Valverde –fastuosa mariscada de feria pagada con factura falsa de obras en el Ayuntamiento— demuestra que este personal no tiene arreglo. Ni entre unos ni entre otros, ni en la IU “regeneradora” que salvó al PSOE cono su “pacto de progreso”, ni en éste que está dispuesto a todo con tal de no perder el mando. El susceptible Cejudo, Donaire el “Bianpagao” y demás marisqueros descubiertos pagarían en cualquier democracia –caso de comprobarse lo de la factura falsa—con una única sanción posible: con la expulsión de la vida pública. En ésta, ya lo verán, hasta puede que el pobre acosado que hubo de expedir el papel falso acabe pagando al pato.

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