La fracaso de la institución de las “primarias” como instrumento de democratización interna del PSOE no es la única de las promesas fallidas de ZP. También prometió limitar los mandatos, bajo la sombra de Aznar todavía, o forzar la transparencia en la vida del partido y en la pública. Y que si quieres arroz. Antesdeayer mismo se pasaba Chaves por el arco la decisión “soberana” (juas juas) de la asamblea de Ronda para imponer sobre la candidata elegida otra que a él le cae mejor, un caso que cuenta ya con precedentes en Huelva y alguna que otra provincia. Chaves no reconoce ‘primarias’ que valgan ni necesita siquiera de los pucherazos famosos, porque le basta con imponer su real gana a un partido que funciona cada día más como una máquina movida por una nómina. 

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