La triste historia de Natasha Kampush, la niña secuestrada durante ocho años que padece un vivo síndrome de dependencia respecto de su raptor. Otra vez la naturaleza imitando al arte: Natasha al personaje de Charlotte Rampling en “Portero de noche”, la historia de la esclava voluntaria, de la enamorada del verdugo. La proximidad con éste termina por ‘familiarizarlo’, su estrategia consigue desmontar la resistencia natural del agredido. Algunos psicólogos llaman a eso “síndrome de adaptación paradójica” pero una metáfora sirve para salir del paso, no para resolverlo. Natasha añorando a su carcelero, por ejemplo: algo indica que hay ahí algo más una simple paradoja artificiosamente generada por el miedo, acaso una atávica pulsión de la mente a favor del macho dominante. Es sospechosa la propia la insistencia de Natasha en que jamás llamó amo a su captor a pesar del insistente deseo de éste. Pero dueño o no, desconcierta la imagen de esa esclava adolescente aislada de todo, hasta de sí misma, amigable en la convivencia, diligente como sirvienta ya que no como “ama de casa”. “Adaptación paradójica”. Se viene hablando en estos términos desde hace más de treinta años siempre ilustrando la memoria con la imagen de los secuestrados suecos o con la de Patricia Hearst, la millonaria que se unió a la banda terrorista de sus secuestradores. Incluso hay no pocas historias –incluida la famosa de Estocolmo—en que la víctima se enamora del verdugo. ¿Y por qué extrañarnos? ¿No vemos a nuestro alrededor una legión de mujeres que soportan durante años, a veces toda una vida, el maltrato infame de sus parejas? Se sabemos que incluso hembras con posibles, “emprendedoras” incluidas, han resultado incapaces de denunciar a sus chulos? Y no vamos a hablar de la arquetípica situación del proxeneta, para qué: defienda usted a una mujer sometida y es probable que ésta se revuelva contra su defensor como una fiera herida. Misterios del alma más que paradojas psíquicas tal vez.

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Con cada nueva revelación eleva Natasha el calor de su nostalgia. No tendría por qué haber muerto el raptor, comparte con su “suegra” el dolor por la pérdida, asegura. Y no echa de menos la adolescencia perdida, no ve razones para lamentar el cautiverio y la soledad forzada, como no parecen verla las desdichadas que, perdidas en el anonimato, sufren el día a día de unas sevicias que tantas veces acaban en el sacrificio brutal. La excusa de la piedad o de la compasión, a veces hasta el sentimiento de culpa asumido a partir de la inducción del canalla, funcionan como lubricante ideal de ese mecanismo perverso. La literatura está llena de ejemplos, como la Historia si se lee entre líneas, y no se salvan princesas ni reinas. El caso de Natasha no tiene más singularidad que su enorme relieve mediático y, ciertamente, sospecho que va a contribuir más a aumentar la confusión que a clarear esa sentina. Pero prueba otra vez la capacidad del arte para adelantarse a la realidad: Liliana Cavani no exageraba al crear su personaje en la vieja película, sino que probablemente quería sugerir que la vida normal es para muchos un campo de concentración. Cuentan que la mujer asesinada estos días en Osuna había consumido su larga vida familiar en el silencio encubridor del asesino. Como tantas otras. La “moral social” no se elige, simplemente se asume, ahí está el problema. Y esas desgraciadas que han hecho del perdón una filigrana de la tortura y de la compasión un argumento maligno, a aquella convención pública obedecen como autómatas, se pliegan a la exigencia que les impone el modelo imaginario en que el machismo se sostiene enhiesto. No hay razones de peso para admirarse ante el culebrón de la pobre Natasha, mujer sin juventud, joven sin adolescencia, adolescente si infancia. Como tantas otras, insisto, sólo que con mayor publicidad. Como tantas otras y ante nuestra indiferencia.

1.999 Comentarios

  1. Dios! Dioss! Este hombre nos obliga a veces a agarrar el clavo ardiendo y sostenerlo firme aunque el olor a carne quemada nos invada hasta la última neurona del cerebro, avasallando a todos los demás sentidos.

    No hace tanto que leí que no era una desaparición del amor, sino quizás una sublimación del mismo, cuando éste se convierte en compañía, comprensión, costumbre, misericordia, entendimiento, complicidad, la mano que siempre puedes -o te puede- acariciar. Y una pensó que si la pareja ya no te produce encendidas ráfagas de pasión como entonces, ni puñetera falta que hace, que se metan los boticarios las píldoras azules donde están ustedes pensando.

    Y escribe este hombre: “… acaso una atávica pulsión de la mente a favor del macho dominante” Con un par. Porque nos recuerda la condición de primates evolucionados, capaces de deleitarnos con Proust o llorar en silencio escuchando a Chopin, pero también sometidos a la ley genética que está grabada en el paleocerebro que nos iguala a vertebrados elementales.

    Es complicado. Los problemas complejos no tienen soluciones simples. Sería de simples tan sólo pensarlo. Treinta años de convivencia son once mil días, en los que quiere una pensar que habría algún hueco para el amor, para la ternura, para el acoplamiento de ardores juveniles. ¿mil? ¿y diez mil para la tortura y la vejación?

    Soy consciente que este es un blog para gente de humanidades. Que los números suenan fríos, las ecuaciones son rechazables, las fórmulas exactas chaladura de unos pocos. Pero leyendo la Cruz de hoy he sentido el peso infinito de un leño tal vez no muy pesado, pero hundiendo continua, perseverantemente los hombros de una pobre mujer cuyo corazón seguramente no amaba ya a quien tanto la hacía padecer, pero tampoco tenía otro clavo al que agarrarse .

    (A mi don Marción: debe ser la depresión postvacacional, pero que me haya recordado al final de comentarios más sabios y razonables que los míos, me ha humedecido los ojos. Ayer yo no estaba para nada. Quizás tampoco lo esté hoy. Casto beso).

  2. Ayer estuve por decir que más raro que el atraco de unos policías fingidos resulta que unos policías auténticos alerten a una banda terrorista de una acción policial, y eso ha ocurrido, y el Gobierno calla cual rabiza o colipoterra. Hoy el temna es de órdago y, a mis modestas entendederas, da en el clavo de plano. Enternecedora la hábil evocación del suplicio de la cautiva, elegantes la lección sociológica y la moraleja. Lo que aquí se dice debería ser el abc de la autoridad que vela por las mujeres con tanta propaganda y tan escaso éxito: hay que llegar al “eterno femenino” y hacerlo reaccionar ante la injusticia. Lo demás es cuento y burocracia, propaganda electoral o pamplinología.

  3. “La moral social no se elige, simplemente se asume”. Hay una profundidad en esa observación que merece la pena discutirla. GM habla siempre utilizando conceptos exactos. el de “moral social” hace años que no lo veo por ahí, pero olvidar esa diferencia –la que hay entre el sentimiento moral del individuo, que es autónomo en principio, y el que recibe impuesto del entorno– es garantía de no entender nada.

  4. Yo creyendo que el anfi no cuidaba de psicologfías y ahí lo tienen hablando de algo tan actual entre los rpofesionales avanzados como eso del “síndrome de adaptación paradójica”. Su matiz de que se trata de algo más hondo que la paradoja me ha afirmado en mi propia idea de que en “la servidumbre voluntaria” de La Boetie, que el jefe conoce bien (se la oí comentar el otro día presentando a Trevijano), está la clave de nuestras esclavitudes.

  5. Muy justo recordar que la realidad imita al arte y la similitud entre la historia de esta pobre niña y la mujer de la película de Cavani. Es oscura al alma, es proceloso el sibconsciente, poco sabemos de qué se cuece entre los pliegues ocultos de nuestras entendederas. ¿Por qué hay gente que acaba por adherirse al tirano? Ahí está la encuesta de El Mundo, tanta sveces referida, para probar que la memroia es flaca pero también que no hay que menospreciar esa tendencia masoquista o lo que sea a asumir la adversidad impuesta como nevitable, quién sabe si como deseable. Perdóneme pero cada vez creo con ma´s fuerza que, al margen de la fuerza espiritual de cada uno, y contando con el apoyo de una razón sosegada, no hay espacio más que para el error o la locura. Esa niña pide ternura, pero constituye una lección terrible para todos nosotros: la de que no es raro rendirse al dictador, someterse a sus designios. ¿La historia mítica de Luzbel?Que lo diga don ja que sabe mucho de mitos. Más que yo, por supuesto…

  6. Tuve una alumna sometida a un chulillo de tres al cuerto. Me maté para abrirle los ojos y acabó denunciçandome… ¡por pretender quitarle el novio! Dos años depués la encontrré con su madre en la calle y me dijo que estaba recuperándose de las lesiones psíquicas sufridas en su relación. Pero mi asombro culminó cuando la popia madre me reprochó haber “interferido” en su día en la relación. Hay muchas Natashas, y muchas mujeres como la que interpretaba Charlotte Rampling, sin necesidad de un chulo tan guapo y “literario” como Bogarde. Lástima, pena, pero es así.

  7. Ande GM, únase a su denostada IU en la raclamación de que dimita el alcalde de Peñarroya por el indignante artículo antifeminista aparecido en la rebista municipal. Hay que proteger a los débiles, sean del sexo que sean, sean del género que sean (vea mi doble intención), pero también hay que ser concretos. Esta ocasión no puede serlo más: unáse o dígale a Belmonte que, igual que le da leña por un tubo a ese partido izquierdista, lo apoye cuando hace algo bueno.

  8. Para síndrome de adaptación oaradójica el de los españoles que vivieron bajo el franquismo. Yo con mis setenta años, “flipo” con la memoria de mi generación y no sé a qué sanrto encomendarme oyendo a mis hijos y casi a mis nietos.

  9. Por favor, APJ o como se llame, parece que no hubiera notado usted el machismo latente de jagm, la sorna de sus bromas y todo ese arsenal de recursos “literarios”. Y que tampoco se hubiera dado cuenta de que IU está entre sus demonios familiares, a lo mejor él podrñía explicarnos por qué. No le pida peras a (un tertuliano de Luis del) olmo, ¿lo coge?

  10. No me utilicen el verbo “coger”, lo suplico, porque se le sube a una la adrenalina en estos pagos. ¿A que me comprende y apoya doña Epi?

  11. Ahora comprenderán muchos de los críticos con los jueces el problema que los jueces tienen a la hora de juzgar estas conductas. Gran delicadeza al tratar el tema por parte de nuestro acogedor amigo, inobjetable sus conclusiones sobre el rpoblema de la sumisión voluntaria de la que se hablaba antes. Cualquier juez que haya ejercido en ese área sabe de la extraña pulsión de que habla jagm y que él remite a la herencia cultural o incluso genética de la especie. Es una pena pero así es. Yo creo que las organizaciones de mujeres harían bien en ir por ese lado, sin caer en la heterofobia pero sin hacer como que no ven la espantosa predisposición del débil (en este caso las mujeres maltratadas) ante la violencia. He conicido casos, por lo demás, en que, en efecto, la mujer no era precisamente una hembra indefensa, pobre y dependiente, sino todo ,lo contrario. La historia del proxenetismo habla por sí sola.

  12. Nota al margen.
    Don Juan Moreno (Grazzia Deleda, etc.) dice hoy en el blog de Trevijano que ha abandonado a ERC como antes lo hizo con el PSUC una vez comprobado por él que las contradcciones del sistema no se quiebran tan fácilmente. Es posible que este incansable votara a ERC por algo más que por esa esperanza de desquiciar el Sistema con sus contradicciones, pero si al fin ha visto claro no podemos quejarnos. Muchos ciudadanos como él, inconformistas, rebeldes con causa, abiertos de mente, harían volar este polvorín de explosiva reacción. Lo que dudo es que con Trevijano llegue lejos. Por lo que he leído hoy mismo en su blog, aparte de su conocida y desmesurada autoestima, el proyecto salvador anda aún en mantillas.

  13. “…acaso una atávica pulsión de la mente a favor del macho dominante”

    Acaso la obsesión con este caso sea producto de la fascinación enfermiza del ‘macho dominante’ que muchos tienen dentro

  14. Una aclaración para Observador: No abandoné el PSUC, me expulsaron.
    Y no he abandonado ERC ya que mi ayuda ha sido unicamente ser interventor en dos consultas electorales.

    Ahora traro de empujar con los del MCRC para los mismos fines. Acabar con el “franquismo sin Franco”.

    Y pásese por el blog y verá mis dudas para su éxito. Son pocas pero “haberlas haylas”.

  15. No entiendo bien qué pretende decir Daniel, pero lo del “macho dominante” es muy sugerente en cualquier caso. Supongo que el anfitrión se refiere al hecho innegable de que, en el plano instintivo, subsistenn determinados comportamientos o, al menos, pulsiones, heredados de la “comunidad” de la horda pero reproducidos en “sociedad”. No se explicaría mejor lo que le sucede a esas infelices que soportan la injuria de un salvaje toda una vida, un día detrás de otro, incluso bajo amenaza de muerte que, tantas veces, por desgracia, acava cumpliéndose.

  16. Conforme en que el caso de esa muchacha contribuirá a enturbiar las cosas más que a aclararlas. Algo que no favorece la causa, cada día más urgente, de las mujeres en peligro, por supuesto, y que los medios deberían tener en cuenta a la hora de tratar el asunto. No hagamos una novela de Natasha, por favor, no repitamos una leyenda a lo Kaspar Hauser, mientras mueren y sufren miles de mujeres en circunstancias mucho menos “literarias”, o sea” en una realidad más prosaica: nada de amores “paradójicos”: si acaso hablemos de errores de la mente, de fallos de fisiología. Estas tragedias deben escribirse en tinta negra de luto riguroso. Las últimas víctimas demuestran que la autoridad no tiene recursos ante tanta locura. Ver en la tele a una responsable, como la andaluza, pidiendo a los vecinos una vez más que denuncien y llamen por teléfono a la policía le tira a cualquiera los palos del sombrajo, cuando ni han sido capaces hasta ahora de arbitrar algún procedimiento más útil que el archifracasado de enviar al chulo un papelito de alejamiento.

  17. Dice doña Epi que los problemas complejos no tienen soluciones fáciles. Es verdad. Pero lo que da miedo es que la autoridad no parece tenerlas ni fáciles ni difíciles, sino que simplemente se sienta a esperar que les llegue el parte de un nuevo atentado para emitir una condenita en la prosa consabida. Nada de prevención, nada de presionar duro a los maltratadores, nada de dotar a los jueces de medios legales para impedir el acceso de los asesinos o maltratadores a sus víctimas, poco, nada más bien de ayudas pensadas para librar a éstas de su habitual dependencia económica de esos canallas. Eso es lo que esperamos de quien cobra –y mucho– por mandar, no que nos dé el pésame.

  18. Interesante esto último, tanto que me ha hecho cambiar de tema para decir sencillamente que lo último, lo de prever medios para las mujeres en peligro, es fundamental. La proetccón de la Mujer –Institutos “de género” y demás– no pasa de juegos a las casitas, teniendo en cuenta la magnitud del problema social tan enorme que suponen esos centenares de víctimas que llevamos acumuladas, en España y fuera de España, hay que decirlo, porque es algo que suele olvidarse.

  19. Pues Emérito piensa –aunque luego vapuleen por ahí– que no hay que pedirle todo a la autoridad, sino asumir que este problema incumbe a la sociedad en su conjunto. El jefe pone el acento en lo primero porque se deja llevar por la inercia de un criticismo sistemático (que tiene, además, objetivo político, y quizás partidista), pero él, que es sociólogo, debería apuntar más a la responsabilidad de todos que a la de las Administraciones. NI el Gobierno ni la Junta autónoma van a acabar con algo que es una enfermedad de la psicología colectiva, un mal de época seguramente (alguien lo ha dicho por ahí, un tiempo atrás). Es el cuerpo social el sujeto que debe reaccionar si quiere una solución.

  20. Jolín, don Emérito, no es por afeitarlo, pero se le entiende todo y lo que se le entiende es poco justo para el sr. jagm. No empecemos otra vez con la murga del sr. Marco Trebonio, por favor. Además, lo último, lo del “cuerpo social en su conjunto” queda muy durkheimano –jagm es cliente asiduo del viejo maestro Durkheim– pero ya nos dirá cómo se come eso. Lleva razón aquel, tiene que perndoarme: el gran problema, la garbn angustia es la falta de criterio de una autoridad (aquí se ha señaladyo ya que nonos referimos sólo a la española) que está a verlas venir. ¿No pasa lo mismo en Oriente Medio o frente al aterrador problema de la inmigración, o dicho en plata, de la amenaza del mundo islámico a Occidente en su conjunto?

  21. Conozco hace tiempo la posición de jagm frente a este problema, y creo que lo ha expresao hpy muy atinadamente. El último comentario me ha hecho reparar en ese otro factor de riesgo: el que supone el impacto de culturas que, incluso legalmente, discriminan y menosprecian a la mujer. Dense una vuelta por los barrios de las afueras parisinas y verán, mejor dicho, no verán apenas a la mitad prohibida de la Humanidad. Y ahí el debate sobre el psiquismo que plantea ja cobra toda su estatura: mal arreglo tiene un problema que cuenta con la aceptación activa o pasiva de las víctimas. Las mujeres afganas o persas que tratan de sacudirse ese yugo son perseguidas políticamente (en esos países eso equivale a “religiosamente”) y ni siquiera hay un movimiento fuerte (por parte de la ONU, pongamos por caso) para tratar de exigir que se respete su lucha.

  22. Ni uno solo de los periódicos de tirada nacional han escrito sobre el contenido de la visita, sus causas y si contaba con el “placet” del Jefe del Ejecutivo.

    ¡Vamos! que el Jefe del Estado se entrevista en Moscú con el S. Putín y aquí los problemas son acabar con los “emprendedores” marbellíes.

    Mientras, el llamado “oro negro” está produciendo más “petroeuros” que nunca nadie, jamás imaginó.

  23. La generación de mis nietos, como la mía, como todas hasta ahora, parte de la desigualdad natural de los sexos. No sólo ese raptor, sino la propia Natasha, seguro que compartían semjante presupuesto. Creo haber respetado siempre como igual en todo a mi esposa, y por eso no he aceptado nunca que el problema de que hablamos sea inevitable. Se tratará de pulsiones ancestrales, de acuerdo, pero cualquier civilizado está en condiciones de superar esa propuesta primitiva aunque actual. Quédense con lo que les dice este anciano: Natasha y su carcelero es probable que pensaran lo mismo sobre la condición humana. Que ella lo hiciera forzada por la presión irresistible es otra cosa, pero no deja de ser significativo.

  24. IU va a convocar a las “mujeres con cargo público” a una manifestación contra el artículo machista aparecido en la revista del pueblo Peñarroya, que gobierna el PSOE, ya que la alcaldesa se niega a actuar contra los autores del ataque a las feministas. Es una idea estupenda, pero ya tenekos muchos antecedentes de lo que suelen hacer esas mujeres cuando el agrsor es de su propio partido, que es mirar para otro lado o buscarle alguna justificación. Interesante, ya les digo a ustedes, vamos a ver cuántas dupitadas, directoras de cosas, concejalas y demás enganchadas al carro se personan en la calle. A lo peor resulta que IU se encuentra acompañada de la derechona y abandonada de las chicas de oro del poder, pero si es así sería deber de los medios darle el mayor relieve posible no a un acto pueblerino poco significativo (la opinión de un aficionado sobre un tema como el feminismo) sino a la evidencia de que muchas de esas mujeres nunca se movilizan contra un agravio cuando viene de un compañero de partido.

  25. Estimado Badía, no sea ingenuo. Eso que usted plantea como una prueba hace tiempo que es una evidencia. Cuando se produjo la agresión de un concejal a una mujer en Huelva no se movió más que la propia consejera incluso cuando ya fue condenado, sino todo lo contrario: hubo varias mujeres que defendieron el premio de consolación que le dieron al condenado en el mismo partido: un cargazo con un sueldazo. Mire, Badía, a lo peor es que muchas de estas féminas son un poco Natashas la menos respecto de sus Jefes, de los que dependen que ellas sigan siendo lo que son o pasen a esa terrible circunstancia ontológica de no ser nada. Disculpe el tono de broma, pero es que la cuestión lo exige: reir por no llorar.

  26. No sé qué pensar de este caso terrible que en pocas palabras pinta jagm. ¿Se puede aceptar al verdugo? Ni reinas ni princesas están exentas dice gm y se viene a la cabeza doña Juana caminando en el cortejo fúnebre de quien la atormentó hasta la locura. ¿Hay algo que funciona mal en la condición femenina? Creo que a esa pregunta –que me hacía esta mañana una compañera de claustro– hay que contestar lo mismo que si se la refiere a la condición masculina, pues es evidente que hay muchos “varones domados” por ahí y, desde luego, yo los he conocido. Pero deplorar la muerte de quien te roba literalm ente la vida. Por favor, como ya se dijo antes, no hagamos literatura con esta historia; dejémosla en lo que tiene de tragedia humana, vulgar, incluso sórdida. Lo que afltaba era darle alas a la leyenda del canalla.

  27. La literatura y la vida encierran cientos de ejemplos que encajarían en el paradigma de esta Natasha, mujeres colgadas del que las martiriza. Y conste que incluyo desde Mann a Pedro Mata, desde los clásicos griegos a esa Simone de Beauvoir –¡la autora de “El segundo sexo!– que tragaba con los caprichos extravagantes de un filósofo viejo que se encerraba en la alcoba con jivencitas, o la pobre mujer a la que Einstein maltrataba contándole sus aventuras con otras mujeres. No hablamos de pobres mujeres sin asidero en la vida, sino, como ven, hasta de granbdes mitos femeninos. Repito con miedo la pregunta que hacía antes Berta. ¿Hay algo problemático en la condición femenina?

  28. 8:30 h.
    Que tema tan vital, terrible, profundo y complicado nos traes hoy, José Antonio.
    Siguiendo el símil con el cine, hay dos películas que han tocado este asunto que nos trae de cabeza hoy en día en nuestra sociedad bastante bien: “SOLAS”, de Benito Zambrano y “Te doy mis ojos” de Iciar Bollaín. En la primera se hace un retrato de la mujer maltratada extraordinario y en la segunda, Iciar es muy valiente al retratar al maltratador.

    Bien lo dice Epi en una frase magistral para definir el problema: “Es complicado, los problemas complejos no tienen soluciones simples. Sería de simples tan sólo pensarlo” (No hay comentarios).

    En “Solas” hay una escena en la escalera, en la que el vecino comenta a la madre que él no había sabido tratar bien a su mujer, y ella le pregunta: “¿le pegaba usted?, y él le contesta: “No, por Dios, eso nunca”, y ella le dice: “entonces era usted bueno, si ya lo sabía yo, que usted es muy bueno”. Hay personas, que como no han conocido más que el maltrato de todo tipo no saben reconocer lo que es ser “COMPAÑERO/A” de la otra persona, sólo con que no les agredan físicamente tienen bastante, y, claro, que tampoco tienen otros horizontes, otros referentes, que le hagan buscar soluciones y profundizar en sus relaciones.

    En “Te doy mis ojos” se muestra al maltratador. Y, la verdad, no es sencillo en absoluto, hacer una valoración a la ligera, sin más, de estas personas. En la película, éste no era una bestia que no supiera reflexionar, era un hombre consciente de los problemas que tenía, hacía terapia con un psicólogo, lo asumía como una enfermedad, pero de la que jamás se curaría. Este personaje no es precisamente el reflejo de la tónica general de sujetos que existen en este complejo mundo.

    “La moral social no se elige, simplemente se asume”, dice José Antonio y eso podríamos trasladarlo al personaje de la madre -PERSONAJE UNIVERSAL en “Solas”, resignada a su destino como si fuera un designio divino. Lo mismo que esta madre desgraciada de Osuna. Aunque todas las situaciones, como cada una de las personas son un mundo, son distintas, y en la “mujer” de “Te doy mis ojos” no se da esta sumisión total, sino que llega un momento en que se “revela” y está segura del camino que tiene que tomar.

    “La adaptación paradójica” de que habla José Antonio y que se está tratando mucho en estos tiempos, creo yo que “es normal”: la víctima sólo tiene un mundo: su verdugo, y como toda persona buena e indefensa, tiene siempre LA ESPERANZA de un abrazo reconciliador y que le digan que todo “EL HORROR” que está pasando ha sido un juego, que la quieren mucho y que todo ha sido un error, del que ahora va a despertar.

    Desde mi humilde opinión, creo que es una enfermedad que hay que tratarla desde la más temprana edad. En esto, como en todo el entorno familiar y social son muy importantes. Y, como desgraciadamente hemos podido comprobar este grave problema no se arregla con leyes.

  29. Se REBELA, no se REVELA, doña Atélite, ojo con el baile de teclas.
    Aparte: no esté tan segura de lo último: mucha culpa de lo que está ocurriendo hay que endosársela a la inopia penal y penitenciaria en que ha roto el sesentayochismo. Si la mayoría de esos asesinos supiera que tras matar a su mujer iban a la cárcel de por vida –como en Francia, en USA, en Italia, en Alemania, ojo, que no estamos habalndo de la URSS ni nada parecido– otro gallo cantaría.

  30. Conforme con Gramático: estamos ante una quiebra del derecho que fomenta el delito. Aunque haya que tener en cuenta también el ejemplo mediático, sobre todo el audiovisual, que como decía hace poco alguien son “un manual para la delincuencia”. Hoy no se csatiga apenas el quebrantamiento de sentencia. ¿Qué esperamos que ocurra cuando a un bestia de esa calaña un juez le prohibe que se acerque a su esposa maltratada? Somos culpables solidarios de lo que está ocurriendo en la medida en que hemos defendido como un progreso (la mayoría) estas debilidades del sistema legal.

  31. Ahí tienen la la novela y el negocio: la niña diciendo (¿aconsejada del manager?) que no quiere ver a sus padres pero reclamando su osito de peluche, la niña diciendo que quiere aprender un oficio, la niña reclamando tiempo para “más adelante” hacer un relato completo de la odisea. ¿No es todo muy artificial, muy calculado? Es admirable cómo es capaz la industria del chisme de improvisar un negocio. ¡Pero si han sido capaces de hacer dinero con la Santana, la Bollo o el Pipi ése! No les digo más para no desbarrar.

  32. Como me encanta el sentido común de donn Griyo y esa manera que tiene de corregirle la plana a todo el mundo sin excluir al anfitrión, lamento su ausnecia, aunque confío en que andará de vacaciones.
    Sobre lo de hoy, ya se ha dicho bastante. Me adhiero a la´sugerencia de jagm sobre el carácter ancestral del miedo/amor al macho dominante y las propuesta de endurecer la mano con los criminales.

  33. 23:23
    Estoy con don Gramático que, por una vez, se ha salido de la forma para entrar en el fondo.

    A don Manu, y a todos, le digo que, de momento, mis actividades y mi tiempo no me permiten dedicarme al blog como me gustaría.

    +++++++++++++++

    De todo lo que se ha dicho por aquí me quedo con que el imperio de los instintos es el que manda.

    En la horda ancestral domina la sumisión al macho dominante, sexual por parte de las hembras, de temor y/o admiración por parte de los machos.

    ¿Qué pueden esperar Vds. de una criaturita que desde los diez a los dieciocho años no tiene más información y afecto que el que le quiera suministrar su raptor? El síndrome de Estocolmo (“síndrome de adaptación paradójica”) es absolutamente inevitable es, simplemente, una autodefensa.

  34. Bien, pero mucho hablar de la niña y poca atención al raptor. Y aparte, me temo que este tipo de asuntos sirven por ahí para distraer la opinión pública de otros grandes problemas. Seguro que en Francia o Bélgica no le ecahron tanto tiempo al pobre Ortega Lara como a esta Natacha. Nos vuelve loco la novela rosa y esta historia negra tiene ese ribete rosa.

  35. La sociedad se rebela contra esta película, que es terrible nadie lo duda, pero asiste impasible al espectáculo diario de los vendedores de droga en la puerta de las escuelas, a la verdadera propaganda del crimen que trasmite la tv, a una libertad de movimientos que permite a los jóvenes multiplicar sus riesgos por cien mil. Quién sabe cuántas Natashas desconocidas habrá por ahí, cuántas estarán secuestradas sin salir de casa, cuántas y cuántos padecerán la pérdida de su vida a manos de los chulos invisibles que protegemos entre todos.

  36. para mi pienso que ha sido muy valiente es bella de alma y sencillez..que seguramente sacara fuerzas para l seguir adelante .que no abusen de su historia y la dejen vivir trankila………granada yolanda

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