¡Vaya jugada que le acaba de hacer Pedro Sánchez a Susana Díaz al anunciar el fin de los trasvases y la vuelta al mangoneo de las ruinosas desaladoras! Ni el reciente y lamentable espectáculo del Norte anegado ha bastado para estimular su grotesca insensibilidad, sino que parece haberle afirmado en la tesis zataperil de los grifos cerrados. ¿Qué le va a contar esta vez su partido a la Andalucía seca que ve estupefacta como el diluvio se pierde en el mar por un mísero interés electoral? De nuevo una opción de gobierno amenaza a media España con impedir una gestión solidaria del agua, confirmando que la política es capaz de envenenar la convivencia española cuando lo reclama el interés de partido. Costa diría que estas cosas ocurren por poner la vida pública en manos de aficionados y logreros. Doña Susana no sé qué dirá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.