A los bebés de Cádiz los llevan sus mamás al Ayuntamiento para que la alcaldesa les haga entrega de algo tan imprescindible a su edad como la Constitución. A los andaluces, en general, les hacen entrega en los paritorios del SAS de un cuento no demasiado maravilloso pero en el que campean tan palabras tan apropiadas al caso como “neuronas” o “neurólogo”, “vitaminas”, “metáforas”, “metonimias”, “octosílabos” y hasta “subconsciente”. Los van a volver majaretas perdidos, si es que logran sobrevivir para que, llegada la edad fatal, los remate alguna ‘logse’ chiripitifláutica antes de mandarlos al paro. Pero para entonces, todos, alcaldes y consejeros, papás y hasta cuentistas, se habrá retratado sonrientes con la criatura en brazos, que es de lo que se trata. A nuestros políticos podemos negarles lo que queramos pero no imaginación ni audacia. Pero esperemos a que esos nenes rompan a hablar a ver qué nos largan por esas boquitas pintadas. Personalmente, no quiero ni pensarlo.

3 Comentarios

  1. No calle el nombre del “cuentista”, hombre, porque si lo calla hurta a los blogueros un dato importante. Si usted no lo da, lo daré yo y confío en que no me lo borre.

  2. No creo que haga falta nombrar a nadie, porque quienes están al tanto de la política andaluza conocen de sobra al beneficiario, y quienes no, se quedarían fríos con un apellido desconocido. Belmonte hace bien en mantener su línea mordaz pero prudente. Lo interesante ahí es el absurdo terminológico del cuento en cuestión y eso ya lo expone con gracia. De todas maneras al cuentista le dará igual porque ya habrá cobrado…

  3. Don Antonio Rodríguez Almodóvar, reescribidor de cuentos de toda la vida. Fue primer teniente alcalde del Ayuntamiento tripartito hispalense.Hubieron de ponerse de acuerdo ya, peceros, sociatas y andalucistas, ji, ji. Han pasado 27 años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.