Cada uno cuenta la feria según le conviene. Escuchen al bachiller Jiménez arremeter, a propósito de la comisión de Bruselas que vino a inspeccionar las balsas de fosfoyesos, contra quienes se preocupan por la degradación medioambiental de la capital. Les llama “dañinos” porque, según esa minerva, no les mueve más que el propósito de dañar a Huelva, ya ven que simpleza. Pero se olvida de los hechos, y los hechos son que Huelva capital tiene hoy unas tasas de mortalidad o de cáncer inexplicadamente superiores a la media española y que lo que ahora dicen desde la UE no es sino que habría que poner orden en este caos político y administrativo. Lo último es hacer política con la salud de los ciudadanos y sus riesgos. Pero ya ven que se hace.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.