Los mandamases de la Unión Europea han llegado a la conclusión de que la crisis económica que nos aflige ha finiquitado. Ojalá. ¿Puede darse por concluida la crisis mientras crece el número de pobres –ya en niveles intolerables—aunque aumente el de millonarios, mientras millones de europeos viven de sus “mini jobs”, esos contratos ocasionales con sueldos miserables, por más que las cifras macro describan un panorama propicio? ¿Quiere decir la UE que la vida es de nuevo como era antes de la gran estafa que ha sido la crisis, que el trabajo se paga igual, que las pensiones no están ya amenazadas, que las deudas nacionales han dejado de ser catastróficas o que los comedores solidarios pueden ir cerrando sus puertas? No fue buena la tardanza en admitir esta plaga. No lo será tampoco darla por erradicada antes de tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.