El empresario troglodita que agredió a la dirigente de Podemos Teresa Rodríguez ha pedido perdón por su bellaquería. ¡Pelillos a la mar! Por su parte, el podemita que ha insultado al pueblo huelvano de Aljaraque calificándolo de “pueblo perdido” también ha repetido el gesto fariseo. ¿Se han percatado ustedes de la cantidad de culpables que piden perdón como si esa fórmula fuera un bautismo sobrado? Se insulta, se manga, se atropella, y luego se pide perdón como si tal cosa, como si un gesto contrito bastara para satisfacer a las víctimas. Nuestra vida pública se está convirtiendo en un muladar al que luego se le pasa el plumero sobre la inmundicia como si esa providencia bastara para reparar el daño y restituir al ofendido.

1 Comentario

  1. Nunca le había leído antes, sabias y acertadas palabras. Un saludo y mucha suerte en sus etapas venideras.

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