El expresidente Cejudo ha roto inesperadamente en el empobrecido panorama de la crítica literaria, un poco a la manera de su compañero Ceada, cuando en su día probó suerte en la novela. Vean los peligros que encierra el ocio político, el mano sobre mano –que como senador aún tendrá más garantizado si cabe esa minerva– que ha convertido a este boticario en improvisado historiador y filólogo, a la sombra subvencionada del Iam Gibson, el mayor cazador de subvenciones de que haya memoria, “histórica” o de la otra. En fin, mientras se entretengan con sus Lorcas y sus Gibsons no han de hacer cosas peores, o sea que celebremos este estreno memorable olvidados de su hilarante contenido y de su prosa cascabulla. Este personal debe pensar que ser redimido en una lista te convierte en Churchill o en Azaña. Los ciudadanos, por su parte, pueden comprobar en esas audacias la verdadera talla de quienes viven de representarnos.

1 Comentario

  1. I was wondering if you ever considered changing the structure of your website?
    Its very well written; I love what youve got to say. But maybe you
    could a little more in the way of content so people could
    connect with it better. Youve got an awful lot of text for only having one or
    2 images. Maybe you could space it out better?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.