Está costando Dios y ayuda buscarle sucesor al actual secretario general de la OTAN. El problema, como saben sin duda, es que el candidato de los grandes (USA, Alemania, Francia y Gran Bretaña), es decir, el primer ministro de Dinamarca, Anders. F. Rasmussen, es mal visto por el integrismo turco que lo acusa de haber defendido la libertad de expresión para justificar la publicación en un periódico danés de las famosas cacicaturas de Mahoma que desataron la del tigre en 2005, aparte de permitir que desde su país emita libremente una emisora que defiende la causa kurda. Los turcos son una china en el zapato occidental, en Europa como consecuencia de su actitud en el crónico conflicto chipriota y en el contexto atlántico en general a causa de ciertas actitudes chirriantes que no dejan de resultar inquietantes tratándose del país que más tropas mantiene en la alianza después de los propios norteamericanos. Y por todo ello, las negociaciones han sido delicadísimas y han obligado al propio Obama a garantizar que la emisora danesa en cuestión sería cerrada y que, a cambio de su visto bueno a la nominación del candidato, Turquía recibirá la vicesecretaría de la organización y ciertas maniobras diplomáticas tendentes a conseguir un clima propicio al mantenimiento de los mismos criterios integristas que han provocado el problema actual, incluyendo las excusas del propio Rasmussen en el cómico cónclave de la “alianza de civilizaciones”. Bien, eso es lo que hay, se puede uno ciscar en la divinidad o hacer propaganda atea en cualquier país del mundo libre siempre que se excluyan de la invectiva o de la crítica las creencias islámicas. Haga usted Lepanto para esto.

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Se puede defender (y personalmente lo hago) la integración turca en el ámbito comunitario occidental sin por ello tener que tragar con la intolerancia religiosa o del tipo que sea, impuesta a cambio. Pero ése sería otro tema, pues lo que ahora se discute es hasta qué punto es razonable ceder ante las exigencias ideológicas y políticas de un país que tiene abiertos algunos contenciosos de enorme gravedad y que, en cualquier caso, se muestra empecinado en mantener unilateralmente ciertos criterios relativos a la convivencia que, se miren como se miren, resultan inaceptables. No es posible exigirle a nuestra cultura “ilustrada” y a nuestros orígenes cristianos la sumisión a fanatismos religiosos, por ejemplo, ni razonable pasar por alto responsabilidades pendientes tan graves como la cuestión kurda. Ni siquiera por el hecho de que Turquía ofrezca su medio millón largo de soldados, si es que no precisamente por esto. Que haya habido que negociar lo de Rasmussen ha sido ya bastante tomadura de pelo.

15 Comentarios

  1. Turquía tendrá nuestro voto por la necesidad de ZP de hacer méritos ante Obama, pero afortunadamente para Europa, Francia y Alemania, y quizás Dinamarca lo tienen claro. La alianza de civilizaciones no puede ni debe ser la alianza de los fanatismos.
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    No hace quince días apostaba un servidor en este mismo foro que Pepe el del Popular, recién atrapado, se iría de rositas, pues bien, ya le han puesto en la calle por prescripción de los delitos cometidos.
    ¿Se puede saber por qué tienen que prescribir los delitos? Esas prescripciones son una invitación a los grandes delincuentes.

  2. El papel de Turquía es, como se ha señalado aquó en otras ocasiones, importante para el equilibrio europeo y de la zona que queda tras ella, sin contar con su profunda penetración en sociedades como la alemana. Su alianza no es compatbile, sin embargo, con fanatismos de ninguna clase y ha de exigírsele que los elimine antes de integrarse plenamente. Asombra el desconocimiento de la cuestión entre la gente de la calle. ¿Se puede hacer una Europa unida si no conocemos siquiera a los que van a viajar en ella con nosotros?

  3. “¿Se puede hacer una Europa unida si no conocemos siquiera a los que van a viajar en ella con nosotros?”
    Sr. Max, Turquía sólo tiene en Europa la mitad, más o menos, de su capital. No pienso que Asia tenga por qué integrarse en Europa. Si se invoca la penetración inmigrante tendrían que entrar Ecudor, Paraguay, Marruecos y, si me apuran Paquistán, India y China.
    No cabemos.

  4. Siempre estamos donde mismo: quiero recordar que en los nefastos fastos del 92 -recuerdan que una servidora fue, y a mucha honra, objetora de Expo- había una cabalgata diaria de cómicos catalanes en la que solía ser figura principal un cardenal borracho. Hay un curioso librejo sobre el tema, en el que por cierto aparece con su nombre y apellidos como personaje, nuestro ínclito Anfitrión. ¡Un cardenal borracho! ¿Habría, hay ni habrá semejantes arrestos para incluir en una fantochada cualquiera de las que pululan por teatros de calle, cabalgatas gays, ninots indultats o similares para parodiar a un imam dando vegajazos en la planta de los pies a una inocente mora? ¿O para simular una lapidación o chuflearse del burka? Obvien la respuesta.

    Y hablando de fanatismos. Con qué normalidad denominamos vírgenes en estos días tan comerciales a esas esculturas, algunas mera careta con lágrimas y manos y bajo unos horteras y enormes mantos recargados de oros y terciopelos. ¿Se han parado a pensar en el dogma de la virginidad, si es que existe, que me temo que sí? La conservación del himen no es sino un atavismo machista que bien podría traducirse por esta mujer solo es mía y nunca ha sido de otro. Ni lo será, antes la mato. Algo que contraviene las más elementales nociones de la dignidad de la mujer. Pues bien, ahí estamos considerando no solo que el óvulo partenogenético de la muchacha fue fecundado y completada su dotación diploide por una paloma espiritual, sino que damos por bueno que se produjo un parto sin dilatación ni ruptura de la membranilla dichosa, como si no hubieran pasado los siglos. Hasta me resulta más fácil comprender lo de las tres Personas y un solo Dios. Je, je.

    Mi don Eli: bravo por esa premonición. Para que luego digan que los años solo traen canas y artrosis.

  5. Nueva y extrañamente nuestra querida doña Epi repite la parodia racionalista de la fe, demasiado fácil para su talento e ingenio, peor no me enojo, de verdad, aunque sólo sea por ese cariño profesado, pewro también hoy porque el tema es en verdad complejo. Tanto como para recordarle a don Griyo que considerar a Turquía uyn país asi´ñatico por razones cartográficas es olvidarse de la Historia.
    Lleva razón ja en que T. es un enclave estratégico e histórico-político que conviene acrecar y no alejar, por infinidad de razones que nada tienen que ver con la “alianza” de marras.

  6. Tendremos otro Lepanto, no lo duden, entre o no entre Turquía, traguemos conm sus exigencias o no. Los “turcos” no están hoy a las puertas de Viena sino a las de Nueva York. Menos mal que aquella gente se sabe defender (y defendernos).

  7. No procede ir por la vida con criterios del pasado, que no e slo mismo que con criterios históricos, que éstos sí son necesarios. Desde USA se ve Turquía como un portaviones entre Europa y la gran Asia del futuro, como un aliado irrenunciable y así debe ser.

  8. Ya, yo tampoco sé muy bien que escoger porque no soy pitonisa: lo de Turquía portaviones entre Europa y la futura Asia, me parece muy bien. Lo malo es que los que los tenemos a las puertas somos nosotros (que no América) y que algunos de ellos no son razonables ni “asimilables”. Por otro lado están mal vistos de sus congéneres y si se mira bien, son un estado laico.
    Dificil elección.
    Un beso a todos.

  9. La cuestión turca… Me ha encantado lo que dice don Eleuterio sobre que los turcos no están hoy ante Viena, como en tiempos del Emperador, sino a las puertas de Nueva York. Quizá podamos confiar en que el carisma, de momento, impoluto, de Obama, no baje la guardia, y en este sentido se agradece que lo esté intentando “por las buenas”, incluso cediendo como señala la columna en aspectos sensibles de la seguridad colectiva. Lo que está fuera de dudas es que en Turquía, como en otros países, hemos de tragar hoy con imposiciones como la que implica el rechazo de Rasmunssen.

  10. Hoy ja me ha aclarado cosas y ahuyentado mis recelos sobre el asunto de Turquía, que realmente conocemos tan mal. Y lleva razón el padre Cura cuando nos recuerda sin nombrarlo el pasado de esa “región” como ahora se dice. Lo que parece mentira es que vivamos tan ignorantes, que tanta gente no sepa que estamos entrando en una era nueva en la que las naciones surgidas hace cinco o seis siglos sólo van a pervivir como teselas de un gran mosaico continental. Estos días hemos visto con naturalidad a Europa frente a frente con América. Lo bueno sería también nos viéramos a nosotros mismos, a los europeos tal como somos ya hoy. ¿Incluidos los turcos? Pues no veo por qué no y se lo agradeco

  11. Siento haber herido a su Reverencia, mi respetado don Páter, si es que la ofensa puede medirse muy lejanamente por la poquedad de la ofensora. Pero ¿no es una mínima cuestión de aggiornamiento? ¿Con cuántos siglos va la santa Madre a retractarse de ofensas no ya a la razón sino a la mitad de la humanidad? ¿Tenemos ya alma las mujeres o habrá que esperar a un VaticanoIII que proclame algún antidogma por rancio y obsoleto?

    Es posible que en estos días tan comerciales -hoteles, bares, petroleras- me ponga algo desquiciada y faltona. Pero me crispa tanto oir hablar de fervor, espiritualidad, devoción, religiosidad o piedad cuando veo a cientos de gitanos borrachos bailando y cantando delante de un trono con un muñeco que representa al Cristo, atado con cadena de oro…

  12. No sé por qué razón nos planteamos aceptar la recomendación de meter a Turquía en la UE (que no en los EEUU) y no hacemos otro tanto con Israel, aunque no se nos recomiende. Después de todo este país (que tampoco pertenece a la OTAN) viene de una religión, la judía, que, como el cristianismo, conoció la Ilustración. De hecho vemos con entera naturalidad su participación anual en el festival de Eurovisión (cosa que la geografía mítica de Europa no parece avalar; y digo mítica porque Europa desde luego es menos continente que Suramérica). Como dice Paul Veyne (‘Quand notre monde est devenu chrétien’, París, 2007) lo que nos aparta de Turquía no es desde luego el cristianismo, sino la Ilustración (aunque esta tenga sus raíces en aquél), cuyo grado de desarrollo no es muy amplio en ese país indoeuropeo que quiere viajar con nosotros. Será cuestión de esperar, en todo caso. El sistema de mercado (Lindblom dixit) es imparable.

  13. Gesto que le honra mi estimada Dª Epi, compartiendo punto por punto lo que dice (y no dice) en su defensa épica y justísima de la Mujer, tan maltratada por todas las religiones del Libro y otras que no lo son, lo ha hecho de una manera que ni el más incendiario Onfray le hubiera igualado. Dicho sea con todos mis respetos y reverencia.
    Doctas palabras leo en otros comentarios ya mas centrados en la columna de hoy, lo único que me pregunto es si antes de exigir pedigrí a los demás no tendríamos que darle un repasito a la “casa” y adecentarla para que el mito se nos haga más creíble; sin entrar en barbaridades históricas ni anacronismos actuales y vigentes. ¿Europa? Pues entre un turco y un hijo de la pérfida Albión no sabría que decirles.
    Banalidades después de todo comparada con la lapidaria frase final de D. Chic. Saludos a todos.

  14. la mayor parte de estos tambien defienden la poligamia, y los aceptan en cee . un saludo Don Jose Antonio

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