No hay un solo indicador esperanzador entre los que van viendo la luz. El paro se desboca y ya no hay ni siquiera excusas sindicales u oficialistas. El consumo se retrae y hasta las tremendas “rebajas de crisis” (hasta un 70 por ciento) han conseguido evitar la caída de las ventas. La deuda se nota más tras el paréntesis veraniego, en plena vuelta a la realidad del gasto diario, del extraordinario o de la hipoteca. La “Andalucía imparable” de Chaves se está empobreciendo con la crisis (la que no existía más que en la mente de los “antipatriotas”) y lo hace a marchas forzadas, mientras que el Gobierno maneja palabras y más palabras y la Junta enumera “medidas” fútiles o abiertamente oportunistas. La crisis devora a un tiempo al Poder y a la gente. No reaccionar decididamente frente a ella sí que es un delito de lesa patria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.