Casi les da algo predicando el nuevo Estatuto y a las primeras de cambo van y se lo pasan bajo el arco como si se tratara del bando de un pedáneo. La decisión de saltarse el plazo estatutario para cuantificar la llamada “deuda histórica” pone en evidencia que tanto el Gobierno como la Junta de Andalucía marchan acordados, evidentemente al complot, y decididos a postergar para tiempos mejores un compromiso que los obliga sin remedio. Sobran cuentos y racionalizaciones: esa ‘deuda’ no se cuantifica ni paga porque el Gobierno tiene que habérselas con las presiones muy superiores de las autonomías con peso específico, singularmente con la catalana, aparte de por las apreturas con que lo ciñe la crisis galopante. Total, que el Estatuto era papel mojado, y si lo es para esto tan concreto, podemos imaginar lo que será para esos derechos mucho más deletéreos que en é se incluyen. Se justifica ahora la enorme abstención del referéndum. Los andaluces son presa fácil pero no son tontos.

1 Comentario

  1. Lo de presa , es evidente, pero lo de tontos, no sé qué decirle, don José António. Si no son tontos entonces es que son tibios : tanto les da. Por que sino ¿por qué no votar NO?

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