Como no den una explicación urgente y clara de la razón por la que el Gobierno ha ordenado el desalojo familiar a las tres familias de guardas del Palacio de las Marismillas antes del 5 de junio, van a quedar como Cagancho en Almagro. ¿Obras institucionales? Bueno, eso no hay quien se lo crea salvo que uno sea capaz de imaginar el veraneo de la familia presidencial amenizado por el ruido de la albañilería. Que no: que todo indica que esas familias de guardas –160 años viviendo allí—molestan y que, por esa razón, han sido alejadas de la pequeña corte. Si esto lo llega a hacer el Gobierno de Aznar y no el de un presidente “socialista obrero”, lo crucifican sin anestesia.

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.