Nuevas tecnologías

La Junta de Chaves está a  muerte por las nuevas tecnologías, por el progreso, por la investigación. No tienen más que ver que Innovación de propone contratar durante los próximos cuatro años nada menos que a 10.000 empleados, investigadores en formación, para animar el Sistema Andaluz de Ciencia y Tecnología (ahí queda eso) aparte de crear una Agencia, otra más, esta vez la Andaluza del Conocimiento. Eso sí, seguimos muy alejados de las medias de uso de Internet pero a la cabeza de una inquisición que bloquea el ordenata cada vez que por la Red circula algo que a los censores de la Junta no les gusta. ¿El boicot a El Mundo? Se bloquea y a otra cosa. ¿El escandalazo de las listas de espera ‘maquilladas’ en el hospital Virgen de las Nieves? Se impide al acceso de los sanitarios por el mismo sistema. Las nuevas tecnologías están también sujetas al principio de que el que hizo la ley hizo la trampa.

Pausas y prisas

El subdelegado del Gobierno se ha negado a prorrogar el plazo legal establecido para presentar alegaciones al proyecto de oleoducto del Grupo Gallardo como solicitaban IU y otros grupos. Ahora, las prisas, como puede verse, una vez que la “hipótesis” de la consejera Castillo se ha demostrado como gran camelo y al PSOE empieza a incomodarlo la generalizada exigencia de que se aclaren los intereses que subyacen en el proyecto. Por el contrario, frente al proyecto municipal del Ensanche Sur, Chaves pasa de su propia palabra y manda parar motores en la Junta a pesar de el parón no sólo perjudica a los onubenses y sus consistorio sino que supondrá una grave perdida de empleo en la construcción y en multitud de sectores indirectamente involucrados. Prisas para los “amigos políticos”, pausa, pachorra, para aburrir a los rivales. Este Alcalde se ha convertido en una obsesión indisimulable del PSOE y Chaves prefiere pasar por felón faltando a su palabra antes que colaborar con nuestro Ayuntamiento.

Cuestión de huevos

Le llevo esta tarde al profesor Toharia que, en las “Charlas en El Mundo” onubense, expondrá su comedida y prudente teoría sobre el cambio climático, una mala noticia que, posiblemente, él ya conozca: que a la “Ficedula hypoleuca”, por mal nombre papamoscas cerrojillo, le están encogiendo los huevos, dicho sea con perdón. Lo sabemos por una laboriosa investigación llevada a acabo por el CSIC en cerca de 6.000 óvulos en la zona de La Hiruela –allá por el confín entre Madrid y Guadalajara– en la que la temperatura ha aumentado en 0’11 grados centígrados después del año 80, lo que ha privado tal vez a las hembras de los alimentos adecuados afectando su éxito reproductivo. El papamoscas –considerado, según parece, como un “indicador biológico”– no se ha adaptado al presunto adelanto de la primavera como las líricas golondrinas y otras especies, lo que le ha valido (quiero decir, ‘costado’) criar en una “época subóptima” que nada ilustra con mayor elocuencia, en principio, que esa mengua de los huevos que de pena ver en las fotografías facilitadas por los sabios. Hay movida, por lo que cuentan campestres y jauleros, en más de una de esas especies, empezando por las legendarias cigüeñas que, sin más, parece que habrían abandonado su inmemorial hábito migratorio y se habrían hecho sedentarias tentadas por los crecientes vertederos urbanos, pero también circulan ya ‘leyendas rurales’ que hablan de cambios de plumaje y hasta de mudanzas del canto de los pájaros que cuesta tragarse así como así. Lo que Toharia viene diciendo no es que el cambio climático sea un invento gratuito y nada extraordinario esté ocurriendo en el planeta, sino que, primero, no parece que el león sea tan fiero como lo pintan y, segundo, que en cualquier caso este mundo tiene otros muchos problemas más estremecedores y urgentes: que no tendría mucho sentido, vamos, olvidarnos de esa multitud hambrienta que se desploma a diario en medio mundo y buena parte del otro medio, absorbidos por el papamoscas cerrojillo y el tamaño de sus huevos. A ver cómo rebatirle eso.

 

                                                                     xxxxx

 Es probable que a quien más interese alcanzar un punto de acuerdo razonable sobre este debate es al ecologismo puro y duro, aunque sólo sea por la sencilla razón de que, en un mundo con tantos problemas humanos, el naturismo corre peligro de convertirse en algo ajeno por completo al humanismo cabal. En Andalucía le hemos pagado lo que no tenemos a ese presunto falsario (lo dice un juez londinense, ojo) de Al Gore por una foto para el álbum de Chaves y por anunciar un cataclismo que no acaba de verse por ninguna parte, y que él no trató de evitar, ay, cuando, siendo presidente de los EEUU, no firmó el protocolo de Kyoto porque no le dio la gana. Habrá que estar atentos, pues, a ver qué pasa con los huevos de los demás, no sea que lo que le ha ocurrido al papamoscas sea de un efecto de su exclusiva responsabilidad porque, de momento al menos, no hay noticias de que se hayan producido efectos comparables fuera de los nidales de La Hiruela, mientras que conocemos a ciencia cierta otras mudanzas difícilmente atribuibles al clima. Como “hay gente pa to”, que diría el Guerra, la hay por ahí dedicada a criar fringílidos “en cautividad para  preservar en libertad”, como la hay consagrándole a la cría del lince ibérico esfuerzos y recursos que ya querrían para sí nuestros precitos ancianos –lo cual no está bien ni medio bien– quizá porque estos no están en trance de extinción sino todo lo contrario. He mirado con aprensión esa foto de los dos huevos desiguales junto a la implacable cinta métrica preguntándome si no estaremos ante una broma de la Madre Naturaleza gastada a la ingenua Humanidad desde su insondable ovario. Tiene huevos que no seamos capaces de ponernos de acuerdo ni en lenguaje de los pájaros.

Las dos caras de IU

Es difícil de comprender la amenaza de Diego Valderas, coordinador de IU-CA, de que sus Ayuntamientos abandonarán la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) en el caso de que en plazo perentorio (dentro del próximo ejercicio) la Junta no resuelva el problema de la financiación municipal, poco después de proclamar a bombo y platillo que el pacto municipal PSOE-IU marcha como la seda. ¿En qué quedamos, se va bien de la mano del PSOE y mal sin ella, o se trata, sencillamente, de escenificar una dialéctica que para nada se compadece con la actitud real de la coalición? Porque parece evidente que si tan bien se entienden a la hora de gobernar, esos dos partidos compartirán también los criterios sobre la financiación, y en caso contrario, no se comprende tal entendimiento. De todas maneras, imagínense lo que al PSOE le importará que IU acuda o se desmarque de la FAMP. Chaves debe de haber perdido el sueño con un anuncio tan medroso.

Papelón de los alcaldes

Vaya papelón el de los alcaldes del PSOE afectados por el paso del oleoducto auspiciado por el propio ZP, que atravesará sin miramiento ecológico alguno, la provincia de Huelva en beneficio de algún “amigo político”, el Grupo Gallardo, cuyo apoyo mediático al PSOE es manifiesto. De momento dos de esos alcaldes del PSOE se han plantado frente al proyecto, pero ambos son de Sevilla, uno de El Garrobo y el otro de Gerena: ni uno sólo de los varios afectados en la nuestra tierra. Se ve que el control del “aparato” funciona allá más que aquí  aunque lo realmente triste es ver ese papel que mencionábamos y que van a tener que interpretar esos alcaldes antes sus vecinos mientras le avasallan el alfoz. En cuanto a la consejera Castillo es obvio que ha ido a ese puesto con el encargo prioritario de sacar adelante, como sea, el discutido proyecto. Es a Chaves, en todo caso, a quien hay que preguntarle qué le ocurre con Huelva que no desperdicia ocasión de darle un palo.

Menú frugal

Los barandas del mundo rico, reunidos en Roma para tratar el espantoso tema del hambre en el Mundo, escarmentados por la bronca que se armó hace unos años cuando se zamparon un menú neroniano a base de langosta y ‘foie’ de las Landas, han decidido esta año dar un ejemplo señero a la Humanidad doliente y se han conformado con uno más frugal compuesto de ‘mozzarella’ de búfala, espinacas y maíz. Toda una proeza, pero una proeza obligada, en cualquier caso, en vista de las cada día más alarmantes noticias sobre la marcha de la galipa en el planeta, donde cada treinta segundo muere un niño de hambre (es decir, 25.000 diarios, más de nueve millones al año) y dicen que cada noche se van a sus yacijas con el estómago vacío nada menos que 850 millones de criaturas. Hay hambres y hambres, claro está, y estos de la FAO se dedican más bien a contemplar el paisaje neolítico de esos pueblos dejado de la mano de Dios, mientras que otros vigías, como los de Cáritas Españolas o el Observatorio de la Pobreza y la Exclusión Social (Onpes) en Francia, se dedican a advertirnos que el enemigo está también dentro, es decir, que el hambre, la pobreza y, por descontado, la miseria están también entre nosotros, aquí mismo bajo los cocoteros de esta playa privilegiada con la que sueñan en sus trágicas pateras los más desgraciados. En Francia han advertido que ni siquiera el empleo garantiza la salvación del pobre puesto que altísimos porcentajes de esos empleados cobran salarios por debajo del umbral de la pobreza que en Francia andan por debajo de los que entre nosotros perciben los ‘mileuristas’… cuando los perciben. Pocas políticas más fariseas que la que se teatraliza en ese escenario ecuménico que ha visto bajar las ayudas a la agricultura, en los últimos veinte años, a bastante menos de la mitad. Por eso quizá los próceres han renunciado en esta ocasión a la langosta. Siempre les quedará el “room service”.

 

                                                                   xxxxx

 Lo más espectacular y cínico, a mi modo de ver, ha sido el plazo establecido –el año 2030—para lograr ese aumento drástico de la producción agraria que exigen la situación, porque basta una sencilla cuenta de la vieja para percatarse que, a razón de nueve millones de criaturas por año, si ese plan llega a buen puerto, se habrá llevado por delante con anterioridad a una inimaginable muchedumbre de hambrientos. Aparte de que para intentarlo siquiera hacen falta, de entrada, 30.000 millones de dólares, cifra muy lejana aún de la recaudación actual, a pesar de que, según los datos propios de la FAO, sólo en comida desperdiciada se malgastan al año 100.000 de esos millones negados, y otros 20.000 se emplean en luchar contra la obesidad. Un loco de remate como el presidente Ahmadineyad, ha atribuido esta catástrofe a las “mentes diabólicas” que trajinan el mundo occidental y justo es reconocer que no le falta su punto de razón, pues resulta evidente que la cuestión del hambre no es sólo un problema de producción sino una aporía derivada de la aceptación de la desigualdad. Las sociedades opulentas del mundo desarrollado y los pueblos indigentes del Tercer Mundo tienen en común esa lacra original de la desigualdad, que los meritócratas defienden con acento calvinista, y los burócratas racionalizadores del Sistema tratan de confundir con sus cálculos estremecedores y su impotencia escandalosa. Un país como Francia ha anunciado con sensible vehemencia que doblará su ayuda hasta alcanzar los 100 millones, más o menos igual que España, cuyo ‘paquete’ quinquenal es de 500 millones hasta el 2012, muy lejos todavía de las cifras que demanda la organización. Tenemos demasiados gordos, demasiados tanques, demasiados contenedores de basura, demasiados ‘liftings’, demasiada pasarela, demasiado ‘4×4’, demasiada langosta y demasiado ‘foie’, pero, sobre todo, tenemos, muy poca vergüenza. El Real Madrid, por poner un caso, gasta 300 millones al año.