Fobia la Parlamento

No se comprende la actitud de Chaves frente al Parlamento de Andalucía, su desdén no por los rituales sino por las ocasiones más cruciales del debate, su desparpajo al quedarse sentado y echar por delante a sus peones para que le saquen, en lo posible, las castañas del fuego cada vez que humea demasiado. Que vaya el lunes a Madrid a hablar de la financiación autonómica y se quede sentado el jueves en la Cámara es un auténtico insulto a las reglas del juego, aunque quizá expresen, más que abulia o cansancio, el deseo de paliar ciertas incompetencias escudándose en otros. A medida que mengua este Parlamento costoso e inútil, se pudre esta democracia cada día más cuestionada. Ëse será en el balance de Chaves su principal renglón.

El cura Girón

Se nos fue el cura Girón, don Francisco Girón. Un hombre excepcional, un espíritu libre, una vida consagrada a los demás. Por más que todo eso se sepa, siempre será justo repetirlo a tanto beneficiado suyo, a tanto admirador hoy desolado, a tanto amigo como deja. No tenemos mucha gente como Paco Girón, siendo tantas las necesidades que padecemos, ni es de prever –tal como van las cosas—que tengamos más en un futuro próximo, ni siquiera aproximados a sui extraordinaria bondad y a su fraternidad ilimitada. Un santo de paisano, un ciudadano ejemplar, un hombre inolvidable. Y onubense, hasta las trancas. Lo vamos a echar de menos. Lo que no vamos a hacer es olvidarlo.

La catársis checa

Nada más llegar a la presidencia de la Unión Europea, los checos han colocado en el Consejo de Ministros de Bruselas, un enorme puzzle mural constituido por alusiones simbólicas a los diversos países miembros, no concebidas precisamente desde la amabilidad sino desde un criticismo radical que ellos tratan de justificar diciendo que se trata de desmontar los prejuicios consolidados a base de vaciarlos con esa experiencia publicitaria. Francia sería en ese invento un país en huelga permanente, Suecia un cartelón de ‘Ikea’, Italia un campo de fútbol en el que los jugadores sostienen el balón a la altura de sus atributos, Luxemburgo un  áureo lingote, Polonia la foto de los soldados de Iwo Jama levantando la enseña gay del arcoiris y, en fin, España, un cercado de hormigón con una bomba de ETA en primer plano. Ellos dicen que de lo que se trata es de acabar con los estereotipos a base de exponerlos a pelo, pero la verdad es que el experimento, por mucho doble fondo que pueda llevar bajo el suelo de su ironía, no resulta lo que se dice simpático. La representación de Alemania como un laberinto de autopistas que, en definitiva, traducen a las claras la svástica hitleriana es una broma demasiado fuerte sobre todo viniendo de un recién llegado a la fiesta europea que, cierta y desgraciadamente, tendría muchos símbolos ominosos con que representarse a sí mismo y no estoy pensando en los defenestradotes célebres ni en la hoguera de Huss precisamente.

La últimas vez que fui a Praga me encontré sobre la cama del hotel una advertencia policial previniendo al viajero del peligro de los falsos policías que te abordaban en plena calle, te hacían entrar en un coche de aspecto policial y te pelaban la tarjeta de crédito como precio por no llevarte a su inexistente comisaría. He visto pocas exhibiciones de cinismo y desorden cívico comparable a ésa, y por supuesto me he acordado del caso al ver esa desagradable imagen que dice tan poco del sentido europeo de quien hoy preside el continente, tan diferente de su homónimo Vaclav Havel, a quien no me imagino encargando semejante provocación. Chequia ha pasado mucho, hay que recordarlo, sobre todo humillaciones por parte del imperialismo soviético, pero no creo que eso justifique una broma tan burda como representar a la gran Alemania por su peor pasado ni pintarnos a nosotros como el feudo etarra. A los símbolos los carga el diablo. Si encima los cebamos, para qué hablar.

Jueces divididos

Andan divididos los jueces sobre su derecho fundamental a la huelga que proyectan celebrar si antes el Gobierno y las autonomías con competencias no adoptan medidas de fondo contra la crisis que padece la Administración de Justicia. Esto es, probablemente, lo que persigue el Gobierno y lo que atiza el Ministerio, y aunque parece que ya no hay quien pare el inédito movimiento judicial –todo tiene un límite—el caso es que se ha conseguido enfrentar a los ropones en dos sectores, circunstancia que entorpecerá y no poco el eventual hallazgo de una solución a un estado de cosas que el propio CGPJ declara imposible de mantener sin correr gravísimos riesgos como los ya conocidos. Mientras tantos se suceden los “casos” y denuncias de presuntos fallos y los políticos repiten a coro que tampoco es para tanto.

Pago a traidores

No está vigente el adagio romano: Roma n o paga a traidores. Aquí se paga a los tránsfugas a precio de oro lo que hace que se multipliquen como setas. Maridos, esposas, hermanos y demás parientes y afectos, son recompensados con salarios que jamás ganaron por abandonar su partido y favorecer al rival, proceder en el que se ha especializado el PSOE onubense. Tras varios precedentes constatados, ahora ha sido la señora del alcalde del alcalde tránsfuga de Jabugo la “colocada” en la Mancomunidad de la que el cónyuge es también vicepresidente, pero no hay que olvidar los casos de Gibraleón, Villanueva de las Cruces, Trigueros y tantos otros. Es verdad que pocos se libran de esta lacra indigna, pero el PSOE se lleva la palma. Echen números y lo comprobarán.

Fisiología de la ambición

Me entero de que un estudio de la universidad de Cambridge, realizado por John Coates y su equipo, ha logrado averiguar lo que ya llaman el “digit ratio” o proporción entre los dedos como signo anatómico del ‘broker’. Lo que hicieron esos sabios fue pedir a una amplia muestra de tiburones del parquet la huella de su mano impresa en un simple papel, y observando los resultados dedujeron, no sin cierto estupor, que existía, en efecto, un rasgo común a todos esos depredadores que han de tomar decisiones fulminantes, sintetizando instantáneamente multitud de datos y variables: la posesión de un dedo anular más largo que el índice, algo que, miren por donde, ocurre también, por lo visto, con los deportistas. Poco antes, el pasado abril, ya habían estudiado estos curiosos las muestras de saliva de los mismos profesionales, concluyendo que contenían altas concentraciones de testosterona, la hormona testicular, según ellos responsable de la capacidad de concentración mental y de la rápida toma de decisiones, hallazgo que nos permitiría pensar, al menos en principio, que el ‘broker’ no se hace sino que nace, de la misma manera que parece ser que, curiosamente, los fetos masculinos expuestos durante su gestación a mayores dosis de esa hormona poseerán en su plenitud un dedo anular más largo que el de los demás mortales, algo que en algunas mitologías es un buen presagio para la v ida sexual.

El significado de los dedos ha inspirado de antiguo al hombre variadísimas teorías, muchas de las cuales fueron expuestas hace mucho por Marcel Griaule, para quien, sin embargo, era el índice y no otro dedo el instrumento del juicio, de la decisión, del equilibrio y, en definitiva, del dominio de sí, al menos entre los dogones estudiados por él… ¿Se dan cuenta de los progresos del neomaterialismo en el terreno de las ciencias experimentales? En todo caso, la relación entre la ambición y el deseo apunta a un plan biológico, ignoto hoy por hoy, que encerraría las claves del comportamiento y, lo que es más importante, de las capacidades del individuo, mero producto embriológico determinado desde sus orígenes amnióticos por los designios misteriosos de la Madre Naturaleza. La ambición desmedida podría no ser otra cosa, por lo visto, que la causa genéticamente programada del éxito especulador. Quizá nunca debimos abandonar la vieja fisiognómica que nos descifraba al hombre con sólo  mirarle la cara.