Sume y sigue

El Polo está en peligro. Fertiberia acaba de confirmar la orden de Costas, es decir, del Gobierno, de suspender los vertidos de fosfoyesos, lo que conlleva la suspensión de actividad y consiguiente pérdida de 370 empleos. Nilefós mantiene a sus trabajadores sin cobrar y continúa inactiva mientras la Junta de Andalucía no le da los avales prometidos. Tioxide anuncia un cierre en este mismo mes si no se acepta la liquidación de más de 100 puestos de trabajo además de un ERE prácticamente liquidador. Para unos y otros, para poderes políticos y agentes sociales, para críticos y defensores, se acabó el tiempo de los discursos y pronunciamientos. En esta hora difícil no cabe ya más que unirse todos en defensa del trabajo o sentarse a contemplar como la provincia se desploma.

La vida prodigiosa

No cejan los adversarios de Darwin, dispuestos a no permitirle el bicentenario en paz. Uno de ellos, hay que reconocer que no desprovisto de cierto humor, recuerda el chascarrillo supremo con que los creacionistas tratan de mortificar a los partidarios de la evolución: “Si se refiere que una rana se convierte en príncipe, hablamos de cuento maravilloso; si se dice que un mono deviene en hombre, hablamos de evolución y ciencia”. No está mal. El gobierno británico, entre tanto, va a echar a perros un millón de libras, con la que está cayendo, para acondicionar la casa en que vivió el maestro de Shrewsbury y exponer sus trebejos junto a las recetas de cocina –sopa de guisantes, chocolate irlandés…–  de la fiel y sufrida Emma, pero unos sabios empeñados en aguar la fiesta acaban de anunciar en ‘Nature’ que el parentesco genético con nuestros antepasados simios es muy inferior al que se suponía mientras se estudiaron solamente los cambios del genoma comunes a todos los primates, desechando esas ‘duplicaciones segmentales’ que parece ser que encierran una noticia mucho más precisa de nuestra historia y evolución común. La vida es un prodigio en sí misma, igual si focalizamos la atención en nuestra especie y en las próximas, que si consideramos otras muy alejadas. La tele digital nos aporta el ejemplo del murciélago (olvídense, por un momento, del vampiro), ese quiróptero cuyo cerebro, que pesa un gramo, es capaz de procesar con éxito la información del ‘rádar’ que desde su laringe emite doscientos ultrasonidos por segundo. Desde luego, los amigos de la trascendencia lo tienen mucho más fácil que los evolucionistas. Lucrecio escribió en vano, al menos a estos efectos.

Es extraordinario que el misterio revista este carácter maravilloso, que encierre esta trampa fideista casi mortal para la razón. Ratzinger, Glucksmann Gustavo Bueno, Juaristi (converso reciente), Weiler o Javier Prados compiten en un libro breve y denso sobre el pulso inmemorial entre razón y fe, bajo el título-lema “Dios salve la Razón”, y también en esos renglones preñados de inteligencia se revela la maravilla de la realidad en el atolladero noológico. Lo de la rana y el príncipe es bueno, no puede negarse, pero hay que esperar todavía mucho y bueno de esta movida en torno a la intuición, también portentosa, que erigió al azar o, si se prefiere, lo constituyó en instrumento del designio. Porque no me digan que lo del murciélago no resulta asombroso, sea cual sea la mano que meza la cuna del azar. Si el pensamiento arrancó de la curiosidad, a estas alturas se mueve impulsado por el estupor.

Donde las dan . . .

Se empeña Chaves en disimular –y a ver qué podría hacer—la vergüenza del alcalde que su partido puso en Ohanes (Almería) y que cualquiera puede ver y escuchar en Youtube. Dice que ese flagrante cohechador no es del PSOE ya que no puede decir que no lo era en el momento de los hechos ni cuando se retrataba con los responsables de primer nivel del partido. Y argumenta que un Ohanes de 700 vecinos no es Madrid, tautología inútil y que pone las cosas peor si cabe, puesto que ya me dirán si tantos millones en el cazo cuadran en ese pueblecito. El PP tendrán en Madrid lo que sea, que ya se verá, pero el PSOE tiene un Almería uno de los casos más sinvergüenzas de su historia. Tratar de ocultarlo es complicidad. Al menos mientras todo el mundo pueda acceder a Internet para presenciar gratis el espectáculo.

Ni oír hablar de crisis

El PSOE no quiere ni oír hablar de crisis y menos de paro. Por eso no asistirá a la manifestación convocada en Huelva por CCOO a favor del empleo y como demostración de unidad frente a la peligrosísima situación que vive el trabajo provincial. Argumento empleado: que está ocupado buscando soluciones. ¡Amos, anden! Ya me dirán qué soluciones puede buscar el pretorio de Barrero incluso sin salir de Huelva. Pero es evidente que de lo que se trata es de desviar la atención del Gobierno y de la Junta, responsables últimos y hasta ahora paralíticos de esa imprescindible reacción. Acierta el PP y CCOO uniéndose coyunturalmente frente al peligro común. El PSOE se limita a defender su parcela partidista.

El buen ejemplo

El Gobernador del Banco de España, un socialdemócrata de toda la vida, un hombre moderado, ha roto una lanza por el despido libre. No basta con el despido barato que ahora existe, no es suficiente con la progresiva desregulación del mercado de trabajo que se ha ido produciendo desde que, durante la primera etapa de gobierno del PSOE, se abriera la veda del empleado seducidos por el espejismo neoliberal. Uno no discute –y además es lego en la materia—si para la creación de empleo es necesario dejar al trabajador a los pies de los caballos parcial o enteramente, simplemente cree que si con la normativa actual, tan liviana para el empleador, no basta, es que las exigencias de éste tenderán con toda seguridad a infinito. El Gobernador pone de ejemplo los casos de Austria y Dinamarca, pero la imagen que aquí ha propuesto siempre el partidario del despido libre es la de la gasolinera americana donde se le da la manguera al parado que la pide, a tanto por hora, sin que ello comporte compromiso alguno, y se ha venido haciendo así desde la imaginaria convicción de que esa máxima informalidad laboral implica el mejor estímulo para el trabajo y la economía. A la vista de lo que está ocurriendo con el empleo en aquel gran país, la verdad es que habría que preguntarle a esos apóstoles del despido si están seguros de que, efectivamente, es así. Porque, la verdad, parece que no tanto.

USA, Austria, Dinamarca. Lo que habría que preguntarse es si lo que funciona en una sociedad tiene necesariamente que funcionar en otra, es decir, si no será cierto más bien que las instituciones de cada una de ellas son inseparables de su molde cultural y de la índole de sus tradiciones. Porque si así no fuera, no sé a qué estamos esperando para pedir que se copien también tantas normas e instituciones no sólo ajenas sino incomprensibles para nosotros. Un Gobernador del Banco de España que diga año y medio después que la crisis viene de mucho antes, pongo por caso, probablemente iría a la calle en USA, y no digo nada de un Presidente que, sabiéndolo su banco central, tildaba de antipatriotas a quienes se atrevían a decir entonces lo que ahora dicen hasta ellos. Copiemos al extranjero, de acuerdo, pero en todo lo bueno, no sólo en lo que conviene –ahora sí, ahora no—al poder, calquemos la realidad de sus libertades profundas, la independencia de sus jueces o la excelencia de su educación y mantengamos intocadas nuestra ventajas. Lo que es incoherente es una política de izquierdas que propugne el despido libre. En eso también nos llevan esos países de Dios una enorme ventaja.

Cajas cerradas

¡Pues no que sale ahora el presidente Chaves diciendo que las Cajas son regidas por jefes elegidos democráticamente por todos los sectores y agentes sociales! Hace falta cinismo para no reconocer que en esas instituciones no se mueve una hoja sin que el partido dominante lo autorice, que en esos balnearios sestean otros, pero no hay decisión importante que escape a la mayoría impuesta por el poder partidista. En Andalucía, las Cajas, salvo una excepción, son territorios ocupados por el PSOE desde que rompió la democracia, como en otras autonomías son colonizadas por el PP, los nacionalistas o quién gobierne. Una de ellas le condonó un crédito millonario al propio  Chaves y no hay partido al que alguna otra no le haya regalado un borrón y cuenta nueva. Seguirán cerradas pues. Nadie tira por la ventana la llave de su negocio.