El K.O. de Bollullos

Nuevas irregularidades detectadas en Bollullos, esta vez por la comisión municipal. Nuevo brete para los alcaldes precedentes, ambos del PSOE, y sobre todo para el actual, Carlos Sánchez, que ya está imputado por prevaricación, malversación de caudales, fraude y falsedad documental, así como la para la diputada provincial Rosario Rosado, protegida de Petronila Guerrero en la Dipu, pero evidentemente colocada en serio apuro por su mala cabeza. Los mismos que reclaman mano de hierro al adversario protegen a sus presuntos corruptos. Pocas cosas logran con tanto rigor los políticos como su propio descrédito.

Vida sexual sana

El servicio sanitario británico para la educación sexual de los adolescentes ha lanzado una rompedora campaña orientada a conseguir que esa ‘basca’ se comporte de manera más responsable en lo que toca a las relaciones sexuales. Lo cuenta antier ‘The Sunday Times’ en primera plana, informando que se ha distribuido en las escuelas de Sheffield un boletín ilustrado en el que se afirma que los chicos tienen derecho a una vida sexual plácida y que las relaciones regulares no sólo no perjudican la salud –de acuerdo con la tradicional amenaza del moralismo convencional—sino que resultan benéficas, en especial por lo que se refiere a la cosa cardiovascular. Es más, por si quedaba alguna duda sobre el mensaje, un estupendo eslogan campea como divisa de la campaña en cuestión –“Un orgasmo al día evita el médico de turno”—que cabe imaginar habrá sido acogido con entusiasmo por la población concernida. Ya ven lo lejos que quedan los viejos terrores que amenazaban con el enanismo o la ruina de la médula a los gozadores precoces, terrores entre los cuales no hay ninguno tan memorable como el que incluía en uno de sus sobrecogedores libros el obispo húngaro Tihamer Toth, a saber, aquel extraño cálculo de que el semen desperdiciado en los juegos onánicos equivaldría a diez veces su volumen en sangre. No hace mucho he leído una historia de la masturbación debida a Jérome Palazzolo y Pierre Humbert (Edile Jacob ed., 2009) en la que se reivindica el papel del sexo solitario por razones higiénicas en línea con la vieja doctrina de Galeno sobre los peligros de la “retención de fluidos”, muchos siglos después replicada por Wilhelm Reich en “La función del orgasmo”, catecismo mejor o peor asimilado del sesentayochismo militante. Una larga tradición de severidades que, curiosamente, arranca del XVIII ilustrado, parece que acaba de encontrar en la ciencia moderna la horma de su zapato.

Al psicoanálisis se debe el desmontaje racional de esa inacabable panoplia de amenazas contra la autosatisfacción que van desde la ceguera o la pérdida del oído o la dentadura a la propia muerte, pasando por el debilitamiento nervioso, el extravío de la memoria o, en fin, el estigma de la estupidez. Al prurito libertario vamos a deber, en cambio, este giro que ofrece a los adolescentes un argumentario que, apostaría lo que fuere, ellos no necesitan para vivir su vida. Las ideas tienen su tiempo, su estación propicia, como todo lo que es vivo, y se agostan hasta perecer cuando cambia la era. La rígida y tradicional docencia británica nos acaba de dar un ejemplo soberano saltando, no poco arriesgadamente, de un extremo a otro de la escala de valores.

Cornudos y contentos

No habló Griñán en el Parlamento andaluz. Era lógico. Dejó a su consejera que no pudo determinar a cuánto asciende el beneficio ‘per cápita’ aunque sí dejó caer algunas frases para la memoria. La Junta se ha limitado a hacer de cirineo de ZP en su lucha entreguista por conservar el Gobierno, permitiendo que la comunidad más rica se lleve lo que debieran llevarse las más pobres, como la nuestra, y exponiéndose a la tremenda chulería de unos “socios” privilegiados que se jactan de haberle ganado por la mano al Estado. La continuidad de ZP le va a costar a Andalucía lo que no puede pagar, mientras la Junta celebra con cinismo el enorme traspiés. Cornudos y contentos: ése es el lema que nos propone tras su fracaso la autonomía andaluza.

Titular y suplentes

El alcalde de la capital le dio antier un baño de aúpa al PSOE en el Debate de la Ciudad. Le contestó uno por uno a los tópicos cansinos que gasta en su impotencia desde hace años, le dio jaque mate con el tema de la estación del AVE, le dijo que si tanto querían a Huelva cómo es posible que, en la batalla municipal, se hayan quitado de enmedio los cinco primeros espadas para largarse fuera. Un baño total, lo que no deja de ser una cortesía dado el meteoro. Lo sabido: que el PSOE no sabe qué hace frente a Pedro Rodríguez y nadie en su seno quiere arriesgarse a enfrentársele por quinta vez con tan escasas perspectivas de ganar. ‘Perico’ llamó al grupo “equipo de suplentes”. Y de sobra sabían los aludidos que llevaba razón.

Venana indiscreta

El acoso a la intimidad que caracteriza a esta era problemática no proviene sólo del temible “ojo público” sino también del privado. Es cierto que resulta incomparable el alcance de semejante acoso cuando son los poderes políticos quienes lo patrocinan, como lo prueban cada dos por tres las revelaciones sobre sus manejos –en España ha sido espiado telefónicamente el propio Jefe del Estado y ni siquiera entonces llegó la sangre al río–, pero no conviene despreciar la cooperación privada a este auténtico asalto al fuero íntimo. Los buenos oficios del ‘New York Times” acaban de desvelar la existencia de un programa secreto de acción antiterrorista que habría sido ocultado al Congreso por la Administración Bush y, en concreto, por el vicepresidente Dick Cheney, y que incluía no sólo la autorización de métodos atroces para obtener información más reservada sino, incluso, la famosa “licencia para matar” que algunos ingenuos creen todavía exclusiva de la fantasía cinematográfica. No se conoce, al parecer, el resultado de semejante dispositivo orwelliano, pero sí parece saberse ya de buena tinta que el programa de control ciudadano masivo lanzado tras el 11-S por Bush no se limitó a su ámbito propio sino que, de hecho, espió durante años a millones de personas en todo el mundo, cuyas comunicaciones fueron ilegalmente intervenidas hasta obtener lo que una fuente oficial ha calificado como una verdadera “montaña de información” utilizada quién sabe para qué. Pero también en el ámbito privado prolifera la curiosidad por la vida ajena, hasta el punto que revela el escandaloso descubrimiento hecho por ‘The Guardian’ del montaje de escuchas que desde el grupo Murdock habría estado espiando a una larga lista de personajes ingleses. La excusa antiterrorista vale lo mismo que el negocio de los “tabloides” a la hora de saltarse a la torera el derecho a la intimidad en un mundo ‘mediatizado’ hasta el extremo que ilustra la enorme y creciente demanda de la prensa alcahueta y la insaciable ansiedad del Leviatán. El Hombre vale cada día menos en este zoco sin ley.

xxxxx

Sé, por supuesto, que no es lo mismo pinchar el teléfono del Jefe del Estado que interesarse por las confidencias de Gwyneth Paltrow o Alex Ferguson, y acepto que la escucha universal justificada por el terrorismo no es comparable a la basura menor que apalea la prensa rosa (y la otra, muchas veces), pero todo ese acervo miserable procede de un mismo desprecio por la persona y por sus más elementales derechos. No era tan ilusoria la utopía de Orwell, desde luego, como los hechos demuestran a cada paso, ni nos resulta tan ajeno aquel paisaje sin intimidad posible, rodeados como estamos de acechanzas sin posible escapatoria. Esta generación está liquidando al individuo al suprimir sus fueros. No podíamos imaginar que la hipertrofia del espíritu liberal acabara dando de sí una forma tan sibilina de colectivismo.

El estado injusto

El Gobierno acaba de muñir un arreglo económico con las regiones españolas que liquida de hecho la solidaridad nacional. Con la complicidad de las autonomías del partido en el poder, además, entre ellas la de Andalucía. La debilidad política de Zapatero, en manos de los partidos catalanes, se ha decidido, como era de esperar, por su continuidad en el poder antes que por una solución equitativa. Y los catalanes, que se llevan mucho más del máximo previsto, lo han celebrado con regodeo: “ZP no va a poner en riesgo su estabilidad por tan poco dinero” ha dicho uno de ellos; “Hemos plantado cara al Estado y hemos ganado”, refriega otro. Y es verdad. Los que hemos perdido somos los demás para que ZP no caiga de su cargo.