Ensayo sobre el don

Todo en la cacería política de los regalos a mandamases, con que nuestra democracia nos obsequia esta asquerosa temporada, nos conduce y enreda en el laberinto conceptual y teórico del ‘don’ que diseñó Marcel Mauss y retorcieron tantos otros después de él. Cuando oigo hablar de “cohecho impropio”, por ejemplo, se me viene a la mente esa noción huidiza del don al que Derrida negaba incluso la existencia fuera del proceso de intercambio, pero en el que la descendencia de Lévi-Strauss mantuvo siempre su condición agónica, agonista mejor, es decir, esa característica suya de no cobrar sentido pleno al margen del “contradón”. Para los hombres –es lo que viene a decir la antropología—regalar fue siempre un recurso conciliador dentro de un sistema competitivo en el que el don intercambiado garantizaba la paz. Todas las sociedades primitivas son ‘recíprocas’, esto es, conocen y practican el gesto regalón del que esperan el beneficio de la concordia, entre otras cosas porque el animismo arcaico ve el don mismo desde una perspectiva simbólica que involucra a los antepasados y concierne incluso a la Naturaleza. Mauss veía el mundo social como un enjambre de relaciones dominadas por el intercambio pacificador, un ámbito circular “en el que todos estuvieran atrapados, tanto en el tiempo como en el espacio, en movimiento regular”. Fortunas graciosas o un bolso de ‘Vuiton’, trajes “prêt-à-porter” o diamantes como puños, la política ha hecho suyo el concepto antropológico degradándolo, eso sí, a puro enjuague oportunista. Regalar es lo propio del hombre que busca el entendimiento y la paz. La democracia ha sabido hacerse un sayo de esa vieja capa.

Echemos pie a tierra. ¿Qué significarían esos presentes menores (un bolso o cuatro trajes) después de la gravedad de tantos dones y contradones como llevamos registrados? ¿No se probó en los tribunales que el Gobierno financiaba a su partido con los manguis de Filesa? ¿No aceptó el Jefe del Estado, el Rey, un yate ofrecido por un grupo de empresarios? ¿Cuántas comisiones y ‘convolutos’ se deslizaron sobre los raíles del primer AVE hasta el entorno más próximo al presidente del Gobierno y hasta doblar el presupuesto inicial? ¿Qué es más grave recibir un bolso de ‘Vuiton’ como Rosa Barberá o ver como a uno le condonan un crédito millonario en una caja de ahorros como a Chaves? Derrida llega a decir que no existe el don sino el intercambio, vamos, que no se perfecciona o completa la dádiva mientras no se recibe la réplica. Y eso puede que sea discutible pero estoy convencido de que en nuestra vida pública nadie queda fuera de ese círculo de tiza pintado por el maestro Mauss. El don es omnipresente en nuestras relaciones políticas. Por algo pudo decir impunemente un ministro de Hacienda que éste era el país en el que se podía amasar unan fortuna en menos tiempo. ¡Si lo sabría él!

La chapuza autonómica

Cuando la Junta –dicen que con sus cuentas y razones—promovió el gran proyecto de Costa Ballena para dar vida a Rota y a Chipiona no escatimó expertos u propagandas, incluyendo la de proclamar que el futuro (hoy sabemos que imperfecto) estaba allí. Ese novamás turístico, aquella ciudad de 20.000 habitantes privilegiados, seguramente enriquecieron a más de uno pero se quedaron en una chapuza tan grave que ni siquiera tenía previsto el suministro de agua potable. No todas las culpas van a ser del visionario trincón de Seseña. Aquí hemos tenido y tenemos ‘Poceros’ para dar tomar.

Buen conformar

Con los últimos “recogegalletas” aplicados a limpiar la costa del Parque Nacional, el director de su Estación Biológica, Fernando Hiraldo, ha hablado. Para decir, por ejemplo, que Doñana tiene hoy menos problemas que hace cuarenta años”, como su el fortunón invertido en el Coto para beneficio de linces, burócratas, expertos y presidentes de Gobierno pudiera permitir otra cosa. Y luego, que “las amenazas actuales, como vertidos, riesgos ilegales o atropellos de linces, son menores”. ¿Menores que qué? Un hombre tan sereno es una joya, pero debería preocupar a quienes piensan y comprueban cada dos por tres que Doñana es un enclave amenazado por vertidos, incendios o furtivos. ¡Aviado va el viejo Coto con ese criterio! Sé de buena tinta que no todos en su nómina firmarían aquellas opiniones.

Condenas ejemplares

Con motivo de unas desgraciadas declaraciones concedidas a un medio británico por el asesino De Juana Chaos –el etarra mimado por el Gobierno y que se ha convertido en paradigma de la impunidad relativa que garantiza nuestro sistema penal–, ha vuelto a abrirse en diversos foros el tema y problema de la lenidad de que se benefician nuestros convictos a pesar de las frecuentes protestas de graves penalistas que conceptúan el sistema español ¡entre los más duros de Europa! En Gran Bretaña precisamente es noticia estos días la liberación “in extremis” de Ronald Biggs, el legendario asaltante del tren de Glasgow en el “atraco del siglo” perpetrado en 1963, quien a sus 80 años cumplidos penaba aún en régimen ordinario. También en los EEUU se habla estos días de Charles Manson, el “hippy” enloquecido que, con su banda lunática, asesinó a Sharon Tate y sus amigos entre otras víctimas hace ahora cuarenta años, y que a sus 75 años permanece en la prisión de Corcovan, en el condado de Kings, en cumplimiento de la cadena perpetua por la que le fue conmutada la pena de muerte tras su abolición, ni más ni menos que como el resto de ese diez por ciento de reclusos que aquel país pena de por vida entre rejas. En Francia se ha vivido un aumento exponencial de las cadenas perpetuas tras la abolición de la pena capital y, a pesar del complejo procedimiento vigente de revisión de condenas, hay penados que han cumplido más de cuarenta años de reclusión a pesar de la intensa y bien conocida campaña del ex-ministro Badinter y de la movilización de los propios presos. En Italia las condenas no son revisables hasta cumplidos los veintiséis años sin que hasta ahora las movilizaciones en contra hayan tenido éxito. Y en España se cita siempre el caso de un condenado por motín que ha cumplido más de treinta años de una conceda de ochenta y nueve.

Sin llegar al cinismo de quien llegó a bromear diciendo que para dar atractivo a la prisión era preciso primero que dejara de ser gratuita (fue Pierre Mac Orlan quien lo escribió), en Inglaterra oímos estos días el argumento de que a nada conduce mantener entre rejas a un anciano en situación terminal cuya custodia le cuesta al estado semanalmente no menos de dos mil libras, aunque para una mayoría creciente de ciudadanos siga contando más el ejemplo que su coste. He visto la foto del último Manson y no es ya, en efecto, ni sombra de lo que era. La cruz gamada en su frente, su mirada temible y la firmeza de sus convicciones criminales no dejan espacio, en cualquier caso, a la piedad y menos al sentimentalismo. Se puede apoyar la intención regeneracionista y reconocer que las circunstancias actuales han llevado al sistema penal a un auténtico atolladero.

Mientras se quema el monte

Llama la atención la lentitud de la Junta a la hora de resolver las convocatorias de subvenciones destinadas a prevenir incendios. Este año la resolución provisional no ha salido en el BOJA hasta el viernes pasado, 7 de Agosto, por lo que las labores de apertura de nuevos cortafuego, prohibidas desde finales de junio, no han podido ser acometidas, sin contar con que aún quedan por diligenciar otras dos líneas de ayudas ya que no están aprobadas aún (¡) la de biodiversidad y la de gestión forestal sostenible. ¿No hay responsabilidad en la Junta por estos retrasos, es que no es posible hacer las cosas en tiempo y forma? Dicho en pleno ferragosto y con el monte humeando, la pregunta resulta, por lo menos, desconcertante?

Más oposición al oleoducto

La organización conservacionista Adena acaba de pedir a la Junta que reconsidere su apoyo al proyecto de oleoducto Badajoz-Huelva que cuenta incluso con el apoyo electoral de presidente del Gobierno. Lo hace aprovechando el episodio de indudable gravedad del vertido de fuel que ha servido para dejar claros los riesgos que supondría aumentar la actividad petrolera a dos pasos de la zona turística y del Coto Doñana. Un caso parecido mantienen estos días en Francia una polémica que ha traspasado sus fronteras. Y en cuanto a los compromisos electorales del partido, ahí está la pila de incumplimientos de los contraídos en Huelva.