Arde Valverde

El Ayuntamiento valverdeño atraviesa una crisis aguda. Primero, el alcalde Cejudo echó por las bravas a su heredero Domínguez, hoy mimado por el “aparato” en la Dipu, dejando el consistorio en manos del supertránsfuga Donarie, al que se le pagaba la destrucción de IU. Luego dimitió le quizá más cuestionado y bienpagado Macías, quien no renunció a dejar claro en el Pleno que se iba porque Cejudo lo maltrataba. Y ahora, en fin, el defenestrado Domínguez maniobra hasta hacerse de nuevo con el timón de ese barco en el que evidentemente el alcalde manda mucho menos que el partido de la capital. Entre el partido y la institución, el partido siempre. La política es un negocio que conviene llevar con mano de hierro.

El seísmo anunciado

Un sismólogo italiano, Giampaolo Giuliani, vinculado al Laboratorio del Gran Sasso fue tratado hace unos días con dureza por la autoridad política, inquieta ante el riesgo de alarma pública que podría provocar su anuncio de terremoto en la región. Pocos días después, es decir, antesdeayer, la tierra temblaba en el ella provocando enormes destrozos y la muerte de centenar y medio de personas. Giuliani pregunta ahora en la gran prensa de su país quién es el ‘imbécil’, si él mismo o el prefecto milanés que le adjudicó a él ese epíteto desde la idea de que “con los medios hoy disponibles no es posible predecir científicamente un seísmo”. Bien, pues Giampolo lo ha previsto –al menos de hecho—como cuenta Cicerón que lo predijera en su siglo Anaximandro y recoge Plinio el Viejo, en su “Historia Natural”, que sabían hacer los babilonios y los egipcios, dudosa especie que todavía encontramos en alguna de las “Cartas eruditas” de Feijóo. Siempre supieron los pueblos que la Tierra avisa con un raro sistema de señales que sólo saben interpretar correctamente los animales, como las gallinas de la tradición popular, los mil cocodrilos de Taiwan, las 130 especies que en el zoo de Guangzhou demostraron su capacidad de predicción, las gallinas que en Haicheng lograron la evacuación de la gente o, en fin, las bandadas de palomas argelinas de que desaparecieron de la plaza de El Asnam en vísperas de la temible catástrofe del año 80. Dicen que cuando se acercan los temblores, baja el nivel de los pozos, hay cambios en la temperatura de los acuíferos, los satélites aprecian matices radiológicos y los hipopótamos aterran con un bramido similar al de un camión acelerado. Una vieja historia, como se ve, que Giuliani prolonga con su observación del rodón, un gas radiactivo que la tierra libera cuando sus entrañas se agitan. Ahora anda reclamando, el hombre, que la política le reconozca el mérito. Nada menos.

Supongo que la desconfianza demostrada por el Poder no ha sido la única, ni en este caso ni en casi ninguno, tratándose de hallazgos científicos. Un expresivo silencio de sus colegas, por ejemplo, sugiere que nuestro sismólogo es mirado con recelo desde dentro de la ‘comunidad científica’ tanto como desde la prefectura, pero muchos blogueros de los grandes periódicos italianos se preguntan hoy cómo cuadrar la respuesta de la escéptica autoridad con un anuncio dramático que resultó completamente acertado horas más tarde. Hay quien sigue fiándose más de las gallinas que de los sabios. Una marca de irracionalidad que a mí no me sorprende ni mucho ni poco en este siglo que parece haber hecho de lo irracional su particular santo y seña.

Y van tres

Tres Presidentes de la autonomía andaluza han sido liquidados desde Madrid en lo que llevamos de régimen autonómico. A Escuredo lo forzaron a dimitir, a Borbolla lo apearon en marcha y ahora a Chaves le dan la patada hacia arriba, concediéndole tantos años después lo que siempre quiso aunque no lo quiera ahora. Lo que demuestra que ésta es una autonomía de segunda si es que no de tercera y que, con Estatuto o sin él, nunca nuestro autogobierno ha sido pleno ni independiente como lo es, incluso hasta el absurdo, en las regiones que pintan algo en España.

Penosa discusión

Penoso escuchar a la portavoz municipal del PSOE oponerse en el Ayuntamiento de Huelva a la solución sin más del urgentísimo Plan de Inclusión, de cuya imprescindible financiación nada quieren saber ni Gobierno ni Junta. Más penoso que Chaves haya guardado en un cajón desde 2003 el proyecto de ley de Inclusión Social que el Defensor reclamaba con inútil energía en 2007, entre otras cosas porque en él se establecería la “renta básica de inserción”, agua de mayo en esta coyuntura atroz de la crisis. ¿Los pobres? Bueno, hablar de eso dicen que es demagogia. En este teatro político hay demasiados figurantes que creen ya que fuera del interés de partido no hay nada.

Pasión turca

Está costando Dios y ayuda buscarle sucesor al actual secretario general de la OTAN. El problema, como saben sin duda, es que el candidato de los grandes (USA, Alemania, Francia y Gran Bretaña), es decir, el primer ministro de Dinamarca, Anders. F. Rasmussen, es mal visto por el integrismo turco que lo acusa de haber defendido la libertad de expresión para justificar la publicación en un periódico danés de las famosas cacicaturas de Mahoma que desataron la del tigre en 2005, aparte de permitir que desde su país emita libremente una emisora que defiende la causa kurda. Los turcos son una china en el zapato occidental, en Europa como consecuencia de su actitud en el crónico conflicto chipriota y en el contexto atlántico en general a causa de ciertas actitudes chirriantes que no dejan de resultar inquietantes tratándose del país que más tropas mantiene en la alianza después de los propios norteamericanos. Y por todo ello, las negociaciones han sido delicadísimas y han obligado al propio Obama a garantizar que la emisora danesa en cuestión sería cerrada y que, a cambio de su visto bueno a la nominación del candidato, Turquía recibirá la vicesecretaría de la organización y ciertas maniobras diplomáticas tendentes a conseguir un clima propicio al mantenimiento de los mismos criterios integristas que han provocado el problema actual, incluyendo las excusas del propio Rasmussen en el cómico cónclave de la “alianza de civilizaciones”. Bien, eso es lo que hay, se puede uno ciscar en la divinidad o hacer propaganda atea en cualquier país del mundo libre siempre que se excluyan de la invectiva o de la crítica las creencias islámicas. Haga usted Lepanto para esto.

xxxxx

Se puede defender (y personalmente lo hago) la integración turca en el ámbito comunitario occidental sin por ello tener que tragar con la intolerancia religiosa o del tipo que sea, impuesta a cambio. Pero ése sería otro tema, pues lo que ahora se discute es hasta qué punto es razonable ceder ante las exigencias ideológicas y políticas de un país que tiene abiertos algunos contenciosos de enorme gravedad y que, en cualquier caso, se muestra empecinado en mantener unilateralmente ciertos criterios relativos a la convivencia que, se miren como se miren, resultan inaceptables. No es posible exigirle a nuestra cultura “ilustrada” y a nuestros orígenes cristianos la sumisión a fanatismos religiosos, por ejemplo, ni razonable pasar por alto responsabilidades pendientes tan graves como la cuestión kurda. Ni siquiera por el hecho de que Turquía ofrezca su medio millón largo de soldados, si es que no precisamente por esto. Que haya habido que negociar lo de Rasmussen ha sido ya bastante tomadura de pelo.

Golpe sucesorio

Si se confirman los rumores de cambio, parece lógico pensar que el éxodo de Chaves a Madrid no es sino una “patada hacia arriba” para desatascar por las bravas el problema de su sucesión en Andalucía, incluido el riesgo electoral que suponía para el PSOE su manifiesto desgaste. ZP se lo quita de en medio de esta manera inobjetable para quien tanto se resistió a cambiar Madrid por Sevilla y liquida, aunque sea con el paripé de una recuperación del gonzalismo, a toda una generación, salvo a Rubalcaba. ¿Para Andalucía? Pues probablemente ni bueno ni malo, pero seguro que los motivos de ZP no incluían nuestros intereses.