Ocio para el joven

Tremendo el estudio realizado y dado a conocer por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) sobre la realidad del trabajo entre los huelvanos más jóvenes, uno de los colectivos más perjudicados por la evolución laboral impuesta por la crisis en toda España. Las tasas de que se hable en él son estupefacientes, las cifras de la caída del trabajo y de su estabilidad, extremadamente duras. Será siempre fácil culpar a los jóvenes de lo que se quiera, pero es obvio que ante una situación como la descrita lo raro es que ese sector social no haya estallado aún. Lo dice la “izquierdona”, ojo, y lo que sostiene parece bien fundado. Parece que el “régimen”, colgado de su presente, se desentiende de su futuro.

La extraña pareja

No me determino a apostar todavía por los candidatos madrileños del PSOE. No lo haré hasta saber quien gana el presunto pulso, y me explico. Si lo gana la ministra Trini, que sería lo normal, habrá que aceptar que esta movida ha sido un simple ejercicio autocrático de ZP y, en consecuencia, que es posible creer en esa operación como auténtica. Pero si lo gana Gómez, ah, entonces, no trago con ella ni a tiros. Porque, vamos a ver, ¿cómo puedo creerme que un baroncillo mediano como Gómez le vaya a ganar el pulso, así, sin más, a un sujeto como ZP que se ha llevado por delante, uno a uno, a todos los grandes barones del partido, aparcando a González, neutralizando a Guerra, pulverizando a Maragall, emparedando a Bono, liquidando a Ibarra y descojonando por elevación a un Chaves empeñado en permanecer al frente de su taifa andaluza? Una derrota semejante abriría sin  remedio la sentina interna y la guerra por el poder estaría servida, mientras que una victoria del Supremo constituiría, simplemente, una consecuencia lógica de la real relación de fuerzas. Ahora bien, queda una hipótesis más rebuscada pero de lo más verosímil, y es que el triunfo de Gómez, es decir, la derrota de ZP, pudiera provocar en el electorado madrileño una reacción simpática a su favor, en la que el voto no sería tanto un apoyo espontáneo al candidato como un castigo al mandamás derrotado. Gentes de dentro y de fuera del partido tendrían la ocasión de saldar cuentas con un líder sobrevenido que, encima, se ha convertido en el amo del cotarro. ¿Tan sibilino podría llegar a ser ese aventurero como para hacer de su propia derrota un garlito para incautos? Ya digo que no es más que una hipótesis rebuscada pero no se olvide ni la habilidad maniobrera de ZP ni el hecho de que la necesidad aguza el ingenio. El silencio blindado de Esperanza Aguirre no deja de ser un indicio de lo más sugerente.

 

Madrid bien vale una misa, aunque sea negra, y seguramente eso es lo que han pensado quienes, a pesar de airear continuamente que van embalados en las encuestas, saben de sobra que la remoción de Aguirre resulta casi imposible hoy por hoy. O sea, que no es cosa de dejar a un lado mi cuento sino de permanecer atentos a lo que ocurra en estas “primarias” –el PSOE sabe de “primarias” tanto como de “pucherazos”: que se lo pregunten a Borrell—para tomar luego una decisión a la vista de los resultados. Verán como a lo mejor ni sustituyen a Trini en Sanidad pero, sobre todo, verán cómo a Gómez no le riñen siquiera los mismos que han aplastado implacables a cuantos que se han movido en la foto. La política es pura trampa. Mirarla de otra manera es una ingenuidad.

Frases de precampaña

“Creí en el discurso de méritos de Griñán, pero negar las primarias prima el servilismo y la mediocridad”. “La (nueva) dirección tiene aún dificultades para dirigir en condiciones normales al partido”. “En el nuevo PSOE, algunos han pasado del fracaso escolar al coche oficial”. “Ya no se presenta una cabra, como antes, bajo las siglas del PSOE y sale elegida”. “La nueva dirección del PSOE-A peca de escasa experiencia y gruesos errores en poco tiempo”. “(Los militantes) Estamos en una situación de indefensión total”. “En el PSOE hay pendientes dos debates: la democratización del funcionamiento interno y la perversión del partido institucionalizado”. (Ignacio Trillo, aspirante a candidato por el PSOE a la alcaldía de Málaga).

Mentir a conciencia

Hace falta ser cínicos para vender la idea de que la reanimación económica de unas comarcas agónicas como son la Cuenca Minera y el Andévalo pueda depender del “turismo sostenible” y de la “educación ambiental”. En treinta años el “régimen” ha dejado hundirse a esas dos comarcas, descontadas un par de iniciativas igualmente grotescas, pero no ha habido un solo proyecto serio ni un plan socioeconómico mínimamente realizable. Y hoy, cuando ya la bomba del paro ha perdido el seguro, al “régimen” no se le ocurre otra cosa que anunciar la buena nueva del turismo en aquellos duros paisajes. La tienen de cemento, pero hay que comprender que algo tienen que decir con las elecciones a la vuelta de la esquina.

Dos mentalidades

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha provocado una auténtica polémica nacional al ponerse de parte del proyecto del imán Feisal Abdul Rauf que quiere construir en un edificio lindante con la Zona Cero un fastuoso complejo al servicio de la cultura islámica. Se apoya el alcalde en la mera decisión administrativa de la comisión de patrimonio de la gran ciudad que ha autorizado el derribo de un gran edificio propiedad de los islamitas y en la actualidad medio abandonado, pero su decisión ha puesto al rojo vivo la sensibilidad no sólo de los deudos de las víctimas del 11-S, sino la de una mayoría de los ciudadanos neoyorkinos y de los estadounidenses en general. Hay voces extremadas que hablan de traición a los muertos y de entreguismo clamoroso, gritos de protesta que comparan el proyecto a lo que supondría permitir que el KKK erigiera monumentos conmemorativos de sus hazañas en los mismos lugares de sus crímenes racistas y otras, más reflexivas y memoriosas, que cuestionan la moderación del imán Rauf de quien no se ha olvidado su teoría de que la política americana había sido cómplice del atentado de las Torres Gemelas ni la de que no son los islamistas sino los cristianos quienes matan inocentes en sus guerras. Por su parte, el alcalde sostiene que la verdadera victoria del islamismo consistiría en que la gran democracia americana se dejara arrastrar por sus emociones y, traicionando sus valores proverbiales, tratara a los musulmanes de manera distinta a los demás. Sólo el tiempo dirá quién llevaba razón en esta polémica y si extremar la coherencia del humanismo hasta el punto de ceder apaciblemente ante los agresores tiene sentido o carece de él. De lo que no cabe duda es de que en caso de enfrentamiento la civilidad está en desventaja frente a la barbarie.

 

No sería ni siquiera pensable una situación semejante en un país islámico, es cierto, pero esa evidencia no merma en absoluto la digna obligación moral de los civilizados de mantener con su ejemplo el fuste de sus ideales. Junto o sobre las ruinas del World Trade Center va a levantarse un complejo con mezquita, piscina, biblioteca, sala de meditación, estudio de arte y escuela de cocina sobre el que gravitará inevitablemente la imagen pánica de los cuerpos cayendo en el vacío o de las torres derrumbándose como la viva imagen del caos. Y no será la razón del agravio la que prevalezca sino el peso indeclinable de la superioridad moral. La tragedia menos digerible de aquel 11-S radica en este imperativo heroico que distingue con nitidez a las dos mentalidades hoy enfrentadas. La nobleza sale siempre por un pico. La barbarie es gratuita.

Votos cautivos

El decretazo de la Junta que ha hecho funcionarios a los contratados dejando en el aire a los funcionarios es interpretado por algún sindicato como un ardid electoralista para “cautivar” el voto en esas próximas elecciones para las que pintan bastos. ¡Pues vaya descubrimiento! La Administración autónoma ha sido desde sus inicios un pesebre y un pesebre no es otra cosa que un caladero de votos, de manera que todas y cada una de las grandes operaciones para cubrir las nóminas han sido diseñadas con el mismo fin. Aquí, en Cataluña, en Valencia y en Euskadi, en Galicia o en Canarias. Pero en esta operación hay algo más que electoralismo y eso no debería escapar a un sindicato de funcionarios a la hora de hablar de una Administración paralela.