IU se descubre

IU ha aclarado que, en ningún caso, propiciaría una alianza de gobierno con el PP, como la que hizo en tiempos de Anguita y Rejón. IU apoyará al PSOE, como era de esperar, a pesar de lo que lleva dicho contra él, su política neoliberal, su identidad con la derecha fáctica y sus intolerables escándalos. Es lo suyo, después de todo, y entre otras cosas imagino el terror de Arenas a tener que gobernar del brazo de Valderas, aunque éste no debe ser inferior al de Griñán si se viera forzado a lo propio. El radicalismo de IU es hoy por hoy huero y oportunista. Para los andaluces, que quedara en sus manos la gobernabilidad de autonomía, junto a un PSOE corrompido y perdedor, constituiría una auténtica tragedia política.

La otra justicia

Un joven periodista y bloguero saudí, Hamza Kashgari, ha sido detenido y está en espera de un juicio en el que, sobre el papel, habría de ser condenado a la horca, acusado de un delito de apostasía, por haber publicado en Twitter comentarios que la policía ha juzgado arbitrariamente atentatorios contra el buen nombre del profeta Mahoma. Kashgari huyó a Malasia pero, ante la reclamación de Arabia, ha sido devuelto a su país de origen –no se sabe aún, con seguridad, sin con la insólita complicidad de la Interpol o por puro servilismo—para ser juzgado según esa temible charia. Por un fotomontaje alusivo a un jefe militar colocado de Facebook, por su parte, un joven marroquí ha sido condenado a tres años de cárcel “por atentar contra la reputación de sus jefes”, pena idéntica a la que le ha caído encima a otro revoltoso que tuvo la desdichada idea de insultar al rey durante una revuelta ocurrida en las cercanías de Fez y, en fin, un tercero, ésta vez de 18 años, ha sido presa de la policía y, al parecer, torturado, bajo la acusación de haber colgado también en Facebook unas caricaturas “divertidas pero no insultantes” referidas al monarca que, como ustedes saben, ya ha dejado de ser “sagrado” para ser tan sólo constitucionalmente “inviolable”. El islamismo moderado que ofrece Marruecos no acaba de resultar convincente y si no que se lo pregunten a Le Nouvel Observateur y a otras publicaciones europeas que han sido últimamente censuradas sin miramientos por incluir en sus páginas simples representaciones de Mahoma. Las redes sociales inquietan en el invierno árabe, seguramente escaldado desde esa primavera que floreció en el ciberespacio con el inquietante resultado que todos conocemos y que continúa dando sus flores negras en el infame conflicto sirio. Creo que fue a Gustavo de Arístegui a quien escuché alguna vez decir que la idea de un islamismo moderado no era más que una ingenua ilusión de Occidente. Si llegan a colgar al tuitero saudí, yo diría que algo más y algo menos.

Realmente son poco concebibles la redes sociales en esa Edad Media contemporánea como lofue siempre el relato político de índole crítica, desde el pasquín al panfleto, no siendo más que otra ilusión la que se hacen esas almas cándidas que las imaginan ya instalas y funcionando en todo el planeta. La censura es consustancial al poder y la negación de la libertad de pensamiento una probable invariante, a través de toda la Historia, de nuestra condición cultural y política. Eso de que la muerte de Sócrates pesa aún sobre el género humano no deja de ser un afarolado de Flaubert.

La Universidad virtual

Se va a acabar el problema de la limitación de plazas en las grandes universidades, incluso en las de bandera. No habrá, probablemente, de aquí en adelante ni colas para inscribirse, ni cartas de recomendación, ni siquiera peleas por la silla para asistir a clase, sino que cualquiera podrá inscribirse a través de Internet y seguir sus cursos normales, exámenes incluidos. Lo venía ofreciendo la Khan Academy y ahora lo hace nada menos que el Massachusetts Institut of Teccnology, el mítico MIT que, de momento, lanza una oferta mundial consistente en un programa en línea gratuito abierto a todos los estudiantes del mundo. Si la tv constituye un medio pedagógico de incalculable eficacia, esta nueva experiencia –que no sustituye al profesor sino que lo complementa—deja claro que la Red va a revolucionar no sólo la enseñanza sino la cultura en términos generales, en la medida en que, entre otras cosas, su acceso es universal y su capacidad ilimitada. No será preciso ya consultar la duda que nos dejó en suspenso o el matiz que se nos escapó, pues tendremos en nuestras manos la posibilidad de repetir la “clase” cuantas veces necesitemos, aparte de la posibilidad de conectar fácilmente con el lejano tutor al que jamás conoceremos. Hoy hay disponibles en el ordenata cientos de cursos, miles de conferencias para acceder a los cuales no es preciso ya desplazarse a Stanford, sin no que basta con conectarse a su web para convertirse de hecho en alumno virtual. Veremos cómo reacciona la enseñanza adocenada que nos abruma ante este desafío de la excelencia que, no cabe duda que supone una revolución definitiva en el campo de un aprendizaje que también dispone de inmensas bibliotecas disponibles en las que pronto estará completa la huella de nuestra Cultura. Sin que nos percatáramos del todo, hemos dado un salto hacia adelante cuyo alcance no resulta fácil imaginar pero que supone, en todo caso, la democratización radical del saber. Cuando Castell publico su obra “La Sociedad Red” debió leerse más despacio entre sus líneas.

No sabemos a qué mundo nos enfrentamos pero sí que en ese provenir van a cambiar de modo radical las relaciones sociales de un mundo en el que sin salir de casa se podrá estar informado, estudiar hasta las carreras más complejas, manejar nuestros negocios o trabajar a destajo. Las grandes revoluciones no se perciben hasta que ya está maduras y ésta que vivimos es quizá la que va a ponerle broche de oro a un inacabable neolítico del que que hemos sobrevivido de milagro, jugando insensatamente con el fuego que Prometeo robó a los dioses. Al borde de este precipicio, la verdad es que el Hombre no ha sido nunca tan grande.

Papel mojado

La ley de Aguas es papel mojado para el consejero de Medio Ambiente que reconoce haber concedido en Andalucía “muchas concesiones en precario… para dar seguridad a los regantes”. Y no les digo nada para su delegado en Huelva, quien concedió, en cuestión de días, 1’2 millones de metros cúbicos a la comunidad de regantes que representa la mujer del Gerente de la Secretaría General de Aguas, sin expedientes que valgan ni intervención de ningún técnico de su departamento, y a quien el sindicato CSI-F acusa de haber dispuesto de una fortuna anual para colocación de deudos y amigos. Lo del “fondo de reptiles” no es ninguna anomalía sino todo un sistema de “administrar” lo público como si fuera privado. ¿La Ley? La Ley no es más que papel mojado para esta caterva impune.

Infanta con mando

Doña Pilar de Borbón debe de ser una señora estupenda, supongo, y seguro que tiene ese sentido de la responsabilidad que, aunque a veces no se aplique, se le proporciona a los vástagos reales. La hermana del Rey es infanta y duquesa, y creo que encaja en el perfil castizo de su progenie por cuanto –eso dicen—desahoga sus cabreos sajando sin piedad el lenguaje con modos de jifero. Pero también se apunta a un bombardeo como el del Rastrillo, iniciativa elogiable pero en la que, como comprenderán, había que prever que iba a estar presente el grueso del pelotón de la prensa rosa, lo que quiere decir que este año hubiera sido un milagro que no le preguntaran por lo de Urdangarín que, a estas alturas, es ya una hablilla tan popular. Y bien, a la buena Señora no le ha gustado ese interés de la prensa por la circunstancia que atraviesa la casa de su sobrina y ha zanjado la cuestión con un despótico “¡Y a callar!” dirigido a los periodistas que recuerda más que nada a los “¡Y punto!” de Belén Esteban. Y no. Mire, Señora, la prensa, incluso la “rosa”, es un instrumento de la democracia y su libertad está consagrada por la Constitución, de modo y manera que ni su Alteza ni nadie es quién para mandar a la prensa que se calle y no pregunte. Otra cosa es otra cosa, como demostró el Rey, su hermano, cuando, cortando en seco la grosera demagogia de un mandatario venezolano, le mandó callar coloquialmente desde su presidencia honoraria, aunque el demagogo reaccionara tardíamente para ponerlo como chupa de dómine ante la inexplicable inhibición de nuestra diplomacia. Pero ni usted  es el Rey, sino tan solo su hermana, ni es nadie para mandar a callar a quienes –seguro que muchas veces con notable insolencia—están ahí para preguntar, y si no dígame para qué convocaron a los preguntantes al Rastrillo famoso. ¿O es que alguien puede imaginar que, estando presente una infanta, nadie le iba a preguntar por el escandaloso proceder de su sobrino político y sus millonarios manejos, que están sub iudice, por supuesto, pero también ante la boca abierta de un país que no da crédito a lo que cada mediodía y cada noche le cuenta el telediario?

Flaco servicio le ha prestado doña Pilar a la institución que tan privilegiado estatus le concede, porque eso de dejarse llevar por el “pronto”  está muy bien si cualquiera discute con un igual en el mercado o en la barra del bar, pero en absoluto es tolerable en quien pretende representar a la Monarquía. Lo inaudito sería que nadie le hubiera preguntado por ese lío monstruoso que aflige a la Familia Real, incluso a alguien que, como ella, no pertenece, de hecho, a lo que se entiende por ésta.

Saqueo general

Los andaluces, sobre todo los gaditanos, tendrían que conocer antes de las elecciones que ha ocurrido en realidad con el Plan Bahía de Cádiz, pantalla, según la Guardia Civil, de una trama perfectamente organizada –naae menos que 50 empresas fantasmas- que se ha llevado de la comarca más empobrecida de Andalucía 25 millones de euros, con la colaboración patente de personajes ligados al PSOE y, por lo visto y oído, también de la propia Diputación. Esto no es ya una crónica de escándalos eventuales, sino la historia de un saqueo en el que han participado no pocos “amigos políticos” del PSOE a la sombra y con el ejemplo de la propia Junta. Lástima que la Justicia sea tan lenta y cosas como ésta no vayan a conocerse en plenitud hasta pasado el 25-M.