Pelillos a la mar

Treinta años después del atentado terrorista de Estado que hundió al arrastrero de Greenpeace “Rainbow Warrior”, el coronel francés Luc Kister ha confesado públicamente haberlo perpetrado personalmente colocando en su casco la carga explosiva. No creo que, a estas alturas, la confesión del terrorista provoque gran conmoción en la conciencia pública, pero el ejecutor –que…






Leer Más