Requetetránsfugas

¿Qué no es un caso de transfuguismo el perpetrado en Gibraleón por los ‘tapados’ del PSOE? Menos mal que quien lo ha dicho es personaje sin gran peso crítico, pero lo diga quien lo diga no hay más remedio que rebelarse contra el cinismo que supone decir eso y al mismo tiempo argumentar que no se le puede aplicar al caso el reciente acuerdo del Congreso porque los hechos se produjeron antes de éste entrara en vigor. El alcalde Serrato y sus compañeros son tránsfugas de marca mayor y no cabe duda, a la vista de estas manifestaciones ingenuas, de que el mal paso no lo dieron ellos solos y por iniciativa propia sino obedeciendo órdenes y planes del mando provincial y del regional. Y ya meter a Esperanza Ruiz en la candidatura alcanza cotas de escarnio. El PSOE saldrá mejor o peor parado de Gibraleón, pero el prestigio de la democracia va a quedar por los suelos en que ya se revuelca. ¿Tanto pesa el negocio del futuro aeropuerto? Ésa pregunta que se oye cada día más en Huelva tiene más de lógica que de capciosa.

Arte y mercancía

 

La fastuosa subastadora Christie’s –más de dos siglos mercando con arte en pleno corazón londinense—acaba de registrar su récord de negocio durante el semestre pasado con un incremento de sus ventas de un 39 por ciento, gracias fundamentalmente al éxito de su implantación en países emergentes el mundo y, en especial, en zonas privilegiadas de Oriente Próximo. La eclosión económica galopante de países como China, India o la propia Rusia postsoviética y mafiosa ha abierto nuevas lonjas a los mercaderes del arte que han visto en esas nuevas burguesías plagiarias de las añejas un fabuloso filón, hecho que puede explicar la enormidad del negocio del robo de arte que el Registro de Pérdidas Artísticas cifra, por el momento, nada menos que en 160.000 obras mangadas. Siempre ha habido ladrones de museos, desde el patriota italiano que en su ignorancia quiso “restituir” a su país la ‘Gioconda’ a los cacos que se llevaron ‘El Grito’ de Munch hace un año, pero el FBI ha elaborado un catálogo de obras maestras perdidas actualmente que valora en 600 millones de dólares y en el que figuran trabajos de Rembrandt, Leonardo, Caravaggio, Cézanne o Van Gogh, dato tremendo pero quizá no tan elocuente como el hecho de que en el inventario del Registro antes aludido figuren 510 Picasso, 349 Miró, 300 Chagall y 231 Dalí. En el caso de Christie’s el bombazo definitivo lo han dado los subasteros al instalarse en los Emiratos Árabes Unidos, y concretamente en Dubaï, donde han dado ya pelotazos memorables como el de los 22 millones cobrados por “La Arlesiana” de Van Gogh, los más de 20 alcanzados en la puja por la bellísima “Giudecca” de Turner y los 18 y medio conseguidos por “El reposo” de Picasso. Todo indica que la obra de arte está culminando el proceso de “mercantilización” (de transformación en ‘mercancía’, en el sentido genuino que Marx daba a ese concepto), un proceso que viene de lejos, por supuesto, pero que en las actuales circunstancias puede superarse a sí mismo en términos no previstos. Hoy la obra de arte no se disfruta a la vista sino que se guarda en una caja fuerte, junta y revuelta con el dinero, ese “lleveller radical” (nivelador) ante el que, según el maestro, desaparecen todas las diferencias cualitativas entre las mercancías.

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No hay mejor prueba de esa tesis que el hecho de que sea en países tradicionalmente no sólo ajenos, sino contrarios a la “representación” artísticas, como son los islámicos, donde el negocio le haya salido más redondo a la subasta. Un Rembrant colgado en un museo de Ámsterdam o de Madrid es una obra de arte atenida a nuestro complejo estatuto cultural, pero encerrado a oscuras en una caja fuerte de Dubaï es una mercancía sólo definida por su valor pecuniario. Lo que sugiere que tal vez hemos arrumbado precipitadamente la vieja teoría y que conceptos como el de “fetichismo de la mercancía”, pongo por caso, podrían dar mucho juego aún en este desierto ideológico poblado sólo por el nómada oportunista. La transmutación de la ‘obra’ en ‘cosa’, la degradación del ‘mérito’ en ‘valor’, la inserción definitiva del arte en el sistema productivo, son hoy mucho más evidentes que cuando, allá por los años 30, Mijail Lifshits antologizó las reflexiones de Marx y Engels sobre la creación artística, esa actividad de los hombres de la que algún maestro renacentista decía que era la que más los aproximaba a los ángeles. Hoy resulta grotesca la romántica presunción de Taine de que el arte, expresión suprema de la capacidad humana, producto final de la civilización, es la expresión de lo sublime y se dirige “a toda la Humanidad”. Que le vayan con ese cuento a los subasteros, a los sátrapas o la “nueva clase” rusa. La lógica del mercado ha terminado por arrasar el idealismo artístico cambiando su ‘valor’ en ‘precio’. Hasta los jeques fundamentalistas se saben ya de corrido la letra de esa milonga.

La Junta traga

 

Vienen las municipales, no hay que perder de vista esta circunstancia, y ello habrá de traducirse en que la Junta, como otras Administraciones, cedan y den sus brazos a torcer en esto y aquello, como acaba de darlo Obras Públicas, siquiera a medias, en medio de la bronca de las VPO, cuyos propietarios se han convertido ya en la incómoda sombra de Chaves. Es verdad que las correcciones propuesta en el texto de la futura ley no colman las demandas de aquellos, pero no cabe duda de que suponen una importante bajada de pantalones ante unas reivindicaciones que eran ya un clamor no poco estrepitoso. Había que ver la cara de Chaves el otro día, acosado por los protestantes y vapuleado desde la cartelería con palabras mayores. Un precedente que podría animar a otros colectivos perjudicados a reclamar lo suyo pero que era razonable establecer. Más le vale a la Junta zamparse ese trágala que aguantar un imprevisible movimiento vecinal más activo que el que ella mantiene en nómina.

Prohibido discrepar

El cese de la controvertida pero, sin duda, activa delegada de Obras Públicas, Rocío Allepuz, en el ecuador de la legislatura y con el problemón del puente vivo y coleando, constituye un acontecimiento político provincial cuyo relieve no va a resultar fácil esconder. Han sido muchas las actitudes y actuaciones de Allepuz que han provocado críticas fuertes y en todas ellas la delegada ha mostrado una indiferencia que delataba a la legua la seguridad de quien se sabe respaldado políticamente a tope. Pero ahora, al parecer, algo debe de haber roto esa seguridad o, hablando en plata, le puente que le daba acceso libre a la “mesa camilla”, ya que no existe el menor indicio de que la dimitida/cesada, a saber, mantuviera discrepancias y menos aún conflicto alguno con el mando sevillano. No ha de tardar mucho tiempo para que se clareen esos motivos, seguramente, pero no cabe duda, de entrada, de que con la marcha de Allepuz el PSOE pierde un activo notable y tal vez abra nuevas fisuras internas en su organización.

Sueños de centauro

Mientras la Comisión Europea se devana la mollera tratando de dotar a los investigadores de un presupuesto plurianual que, con ciertas garantías, les permita continuar sus trabajos sobre las células madre, y mientras en España se anuncia que se autorizará la clonación terapéutica cuando llegue septiembre, un granjero quebequés afincado en la idílica costa francesa del país, en la Gaspésie, se ha levantado una mañana con la sorpresa de ver en sus cuadras a un extraño animal, mitad alce mitad caballo, al que acababa de parir una de sus yeguas. El misterioso híbrido, apodado naturalmente ‘Bambi’, y que cuenta ya once semanas de vida, tiene marcados rasgos de cérvido en la cabeza, patas de una altura inusual y manifiesta una atracción especialísima por el bosque, muy superior, en cualquier caso, a la de sus parientes equinos. Los veterinarios han acudido como moscas dispuestos a averiguar el perfil genético de ‘Bambi’ pero, de momento, parece que el prodigio se adapta a la vida granjera y es aceptado en ella por los demás animales sin mayores remilgos, a pesar de lo cual expertos de varias especialidades resisten en la ortodoxia negándose a aceptar la evidencia. Así es la Vida y así es la Ciencia, misteriosa, e imprevisible la primera, cauta y pragmática la otra, pero una vez más la práctica rutinaria del granjero se impone como un argumento irrebatible ante las razones del sabio. ¿Puede un alce preñar a una yegua, es posible ese intercambio entre especies que, como los sueños, produce monstruos, y que jamás fue aceptado por la ciencia más que a título de extravagancia y curiosidad? Es posible que la negativa sea aplastante, pero ahí tienen a ‘Bambi’, un poco como la sombra mítica del centauro y como el argumento palpable de la posibilidad de que el “animal mixto” no sea solamente un invento del bestiario. Menos creíble era lo de la oveja ‘Dolly’ y ya ven lo que ha llovido tras ella. Quizá lo único razonable en este momento crucial de la evolución científica sea mantener los ojos y los oídos abiertos. El mito tiene energía sobrada para dejar en evidencia a la más enrocada realidad.

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Lo curioso es que mientras en pleno campo salta incontestable el prodigio, en la granja política, tan orwelliana desde luego, sigan su curso las diputas ideológicas en torno a una deriva investigadora que hay que ser bobo para no percatarse de que habrá de resultar imparable. En este negocio hay listos y demagogos, qué duda cabe, y no hace más que unos días saltaba a la palestra uno de esos sabios discretos para avisarnos sobre los riesgos que implica un uso irreflexivo de las expectativas abiertas por la nueva biología, especialmente en medicina. Pero también es verdad –y es triste—que siga manteniéndose el pulso reaccionario que no podría ganar nadie aunque el Apocalipsis que anuncian sus profetas fuera cierto, que no parece serlo. Un caballo con cabeza de ciervo es una cosa muy seria, tanto como la experiencia de ver cómo con una célula de ubre de una oveja se duplicaba a la donante, lo que pone de manifiesto, una vez más, que las más audaces previsiones de la imaginación puede que no acaben siendo sino anuncios premonitorios del complejo misterio que, entre sus desconocidas entretelas, encierra la vida, algo así como profecías lanzadas hacia el futuro por el náufrago primordial con la esperanza de que algún día el hombre evolucionado recogiera la botella en una playa lejana. Ése capítulo del ‘Génesis’ hace agua por los cuatro costados, como todos los mitos a medida que, penetrando en el tiempo deslumbrante, van siendo desacreditados por la dura lógica de lo viviente, esta vez un caballo con cabeza de ciervo, aquella otra un sabio con grupa de caballo, quien sabe si mañana un hombre nuevo, despojado de sus miserias y dueño de su destino. A sabios y políticos habría que darles un voltio por esa alquería prodigiosa. Nada resulta tan convincente en la vida como la vida misma.

Verano de perros

Están cerrando el curso político como quien clausura un albañal. Siguen, día a día, las novedades del “caso Chaves” y la Junta se enroca en su silencio, la propia Junta para los pies al alcalde de Sanlúcar la Mayor en el negocio de los sobrinos del expresidente González dando ocasió al regidor para mostrar su incoherencia, en Marbella ha estallado la guerra de la delación y hasta el maestro de Roca se ofrece al juez para pasarle datos mientras buscan pero no capturan al concejal fugado, los empresarios multiplican sus plantos por el desprestigio que acarreará el disparate, y en Córdoba el PSOE y el PA acusan a IU sin tentarse la ropa de ir de la mano de ‘Sandokán’. ¡Vaya panorama de fin de temporada! Está la cosa como para justificar que los responsables permanecieran en sus climatizados despachos y no se fueran de vacaciones hasta que no aclara mínimamente siquiera este turbión. Quizá nunca la región vivió legal y moralmente un momento tan crítico. Políticamente, en cambio, como pueden ver y acuñó Antonio Burgos, aquí “no passsa nada”.