De las tres promesas aurorales del PSOE autonómico –la “reforma sanitaria”, la “reforma agraria” y la “reforma de la Función Pública”–, una parece imposible, la otra duerme momificada por el desuso en la Morgue y la tercera está claro que la Junta no tiene el menor interés en plantear siquiera. Interinos, laborales, aprobados sin plaza, contratados a mogollón, “asesores” por un tubo, lo que ustedes quieran, menos un plan claro y cierto recluta del personal atento sólo a las capacidades. La Junta viene destrozando esa Función Pública en un mosaico de funciones y categorías que conviene mucho a sus objetivos partidistas pero que hacen imposible un desarrollo normal de la Administración, aparte de provocar un gravísimo perjuicio a los aspirantes a la carrera administrativa. Al Defensor del Pueblo, ni lo escucha, en el Parlamento nunca se ha pasado de las buenas palabras, los sindicatos están entregados. Ya me dirán cómo esperar que funcione bien una autonomía a la que parece que le sobra todo menos la eficacia. 

1 Comentario

  1. Iba a apostillar algo al debate sobre el Rocío, pero a la vista de espléndido zarpazo que hoy le da el jefe a esra plebe, mejor lo dejo para otra ocasión. Toda la razón, don ja, toda y plena. Son unos traidores a ellos mismos, son unos vendidos a los que las víctimas les importan lo que yo me sé. Y lo que está a la vista. Gracias por su energía y por su contundencia.

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