¿Es necesario apear de su cargo al imputado por un juez, como predican todos los partidos, o no lo es? El caso del vicepresidente de la Diputación malagueña, imputado por prevaricación, como el del alcalde (y senador) de Baeza y tantos otros ponen al PSOE entre la pared y la espada que él mismo esgrime cuando se trata de acorralar al competidor, sobre todo tras el llamativo caso que afecta al alcalde “popular” de Sorbas, cuyo procesamiento fue dado a conocer a bombo y platillo por el partido en el poder, evidenciando una intolerable connivencia con sus topos en la Administración de Justicia. Claro que pedir juego limpio a esta tropa es perder el tiempo. La Justicia es para los políticos un simple instrumento a utilizar cuando la ventaja lo permita.

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