La queja más insistente de los contribuyentes españoles se refiere a la impunidad de los políticos. Mucho tiene que sacar los pies del plato un político para que se le pidan responsabilidades penales por  su gestión, y eso es algo que no puede entender el particular que se sabe expuesto a los pies de las caballos mientras, en igualdad de circunstancias o en circunstancias mucho más graves, los políticos se van por sistema de rositas. ¿Por qué a quien administra mal una empresa privada o burla la ley en su gestión se le aplica con dureza una ley que a los políticos no parece concernir? En Islandia –un pequeño país de población equiparable a una pequeña provincia española—se está juzgando en estos momentos a un ex-primer ministro, Geir Haarde, acusado de haber actuado durante la crisis sin la debida diligencia, fiado más de los bancos que del sentido común y de las vehementes advertencias de sus acreedores. Incluso se pretende ampliar ese juicio –que se celebra en un tribunal especial de 1905 jamás utilizado hasta ahora– para incluir en él por lo menos a tres ministros a los que, en principio, se considera corresponsables suyos, idea que apoya una amplia mayoría de ciudadanos. ¿Y en España, qué ocurre en España con la responsabilidad eventualmente penal de los políticos en manejos que incluyen desde el empeño en negar la crisis misma hasta escándalos millonarios que, en los últimos tiempos, han alcanzado cotas inimaginables? Pues en España no ocurre nada como ven, porque la política es una especie de territorio exento en el que se permite hasta lo prohibido con tal de que las culpas recaigan de director general para arriba. ¿Cómo se puede despedir por todo lo alto un gobernante que ha ocultado el déficit, dilapidado fortunas en proyectos sin sentido o permitido el desmadre autonómico? Ésa es la pregunta que se han contestado los islandeses con frialdad mientras aquí seguimos con el sofisma de que la responsabilidad política se dilucida en las urnas y sólo en ellas.

¿No debería responder de sus actos un Gobierno que garantiza un déficit de un 6 por ciento del PIB y acaba legando uno de un 8’5? ¿Y uno que autoriza un “fondo de reptiles” que ha repartido a manos llenas en entre clientes y deudos los mismísimos fondos destinados a combatir el paro, no debería, cuando menos, sentarse en un banquillo y explicarle al juez lo que hizo o dejó de hacer? Islandia queda lejos –a mil kilómetros de la Europa más próxima—mientras en España la primavera se ha adelantado por la cara un par de meses. No me extrañaría que una mayoría de españoles contemplemos con envidia ese mapamundi.

10 Comentarios

  1. Esa misma pregunta nos la hacemos todos, sobre todo a la hora de pagar a Hacienda en Junio. No Cabrían en la cárcel, hay que tener eso en cuenta. Los jueces saben lo que hacen.

  2. ¿No es utsde quien dice y repite que “perro no come carne de perro”? Pues aplique el refrán, tanm certero, al mundillo político donde los peores insultos se terminan en abrazos. Pero es verdadera su tesis, don ja, aquí “nunca pasa nada”… al menos hasta ahora…

  3. ¿Oiga, qué hay que hacer para hacerse islandés?? Respondame antes de los anuncios, por favor, que tengo prisa.

  4. Mal veo a los “de arriba” tyras la suerte del de “bajo”, uco propuesto por la Junta para purgar la culpa de muchos, del Sistema completo. La jueza trata con cuidado la isnbtrucción y retrasa imputaciones graves seguramente para no perder la competencia al recaer algun de estas en persona aforada. Pero deben de tener los nervios de punta. Por lo que trascendido, sobre todo en El Mundo, me permito ser lo de lo más pesimista para los políticos relacionados con el caso.

  5. La responsabilidad de los políticos por su egestiónn económica es imprescindible ya. Esto es una vergüenza que no se equyilibra más que si el pueblo ve a los ladrones y golfos de la vida pública les aguarda el trullo.

  6. La decisión de Islandia de no pagar su deuda tiene sus problemas, pero sería adedmás impensable en un país mayor. Por otra parte, la exigencia de responsabilidad a sus ministros y premier me parece ejemplar. Ya querríamos aquí algo parecido.

  7. Yo trengo la impresión de que esta vez han ido demasiado lejos y puede que acaben pagándolo. No creo que el que estña en la cárcel se coma el marrón en solitario, sbianeo lo que debe saber tras 10 años de ejercicio del alto cargo. Paciendia, que todo se verá.

  8. Veo que en ingeniería financiera van estando ustedes a la cabeza del planeta. Esperemos que tenga su “premio” judicial.

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