Queramos o no, el tema y problema del diálogo o alianza entre civilizaciones ideado por Muhammad Jatami tuvo mucho de réplica a un famoso artículo de Samuel Huntington sobre la inevitabilidad del conflicto entre ellas, y que venía a ser, a su vez, una respuesta a la divulgada tesis de Fukuyama de un “fin de la Historia” en que el planeta alcanzaría al fin –¡oh, manes del padre Hegel!– una suerte de paz perpetua bajo el manto protector y universal de esa panacea de Occidente que es la democracia. Desde entonces andan emperrados unos cuantos en abrirle camino a esa utopía que no tiene apoyo posible en la realidad, la miremos por donde queramos mirarla, por la sencilla razón en que si en algo no admitía discusión le hipótesis de Huntington era en la evidencia de que lo que nos separa en este mundo es mucho más de lo que eventualmente podría ser utilizado para unirnos. Todos los días nos llegan noticias África, por ejemplo, costosas de entender para un occidental de la misma manera que –me imagino yo– a ellos les costará Dios y ayuda buscarle sentido a tanta barbaridad como les acercan nuestros noticieros por la antena colectiva. Pensando en las cuitas del entrenador de la Selección, por ejemplo, comparen ustedes su impotencia con la fuerza de aquel general Robert Guei, capo de Costa de Marfil, que hizo encarcelar al equipo completo –“para que reflexionaran”, fue su argumento– cuando perdió la eliminatoria de la Copa de Naciones Africanas. ¿Qué dialecto podríamos emplear, pongo por caso, para entendernos con esos ghaneses que un buen día decidieron coronar rey de sus cuarenta aldeas, creyéndolo reencarnación de su perdido monarca, a un albañil holandés en paro que andaba por la región visitando a su esposa nativa? ¿En que habla explicarle el abismo jurídico que nos separa a esos tres yemeníes que demandaron a la NASA hace unos años por creer que la sonda espacial ‘Pathfinder Mars’ perjudicaba sus intereses como herederos legítimos del planeta desde hace tres mil años? Quienes frivolizan el problema reduciendo el conflicto a un mero choque religioso olvidan esta letra chica con que cada pueblo garrapatea el sentido de una vida tan distinta para unos y otros. Imagino lo que daría Luis Aragonés por tener a sus espaldas un gorila como Guei para meter en cintura a estos héroes tan pendientes de las primas y del ligamento cruzado.
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No se trata sólo ni tanto, sin embargo, de concordar al canónigo con el mulá como de emprender la tarea imposible de acoplar aquel sentido de la vida tan próximo a la Madre Naturaleza y tan mediatizado por ella, con el que mueve estas sociedades prófugas que viven encantadas al Este del Edén. En Sudáfrica se discuten normas y teologías, es cierto, pero lo que distancia su mentalidad de la nuestra es que allí no es extravagancia hacer oficial de policía al gorila que, huido del zoo, se cruzó en el camino de un ladrón y logró detenerlo, como no lo era para Amín Dadá en Uganda hablarle coloquialmente a los cocodrilos o jugar a la “cocina de autor” estofando menudillos humanos. Al “emperador” Bokassa –el amigo de Giscard, hay que recordarlo– le pillaron en la nevera, a la hora de los disturbios, un muslo ya deshuesado que perteneció en vida a una estudiante rebelde. Bueno, pues ése es el desnivel, ahí es donde está el busilis, queramos o no, en este negocio inventado –no sé bien si por atolondramiento o porque a la fuerza ahorcan– que no necesitaba más descrédito añadido que el entusiasmo que despertó en ese zombi que era (y supongo que sigue siendo)  Kofi Anan.  De ese conflicto habló ya en su día Toynbee mirando la historia por el caleidoscopio de los ciclos fatales y el eterno retorno y, entre líneas, también Spengler. Hoy todo es más sencillo. El “pensamiento Alicia” tenía que tener sus ventajas.

23 Comentarios

  1. A alguien le escuché en qué consistía el ‘test africano’: nómbrame diez países del África. Háganse/hagan la prueba a sus próximos. Hay quien dice los ribereños del Mediterráneo y luego, así perdido, Congo -hay más de uno-, Guinea -hay tres-, Sudáfrica y … Pues son más de cincuenta. Los que estudiamos al doblar el s. XX la cintura tal vez nombremos alguno que cambió de nombre: Rhodesia o Alto Volta. Y pare usted de contar.

    Creemos que el shwahili es su idioma pero a casi nadie le suena el moré, el diula, el gurmanche, el fufulde, el shona o el ndebele y así tal vez un ciento más. (Confieso que he mirado casi todos en google). Tenemos escasísima idea de qué sea el songoma, el culto a los antepasados, a los espíritus de la tierra, el vudú que aterra a las muchachas que se prostituyen por todas las esquinas, por todas las carreteras. No sabemos que no es pereza su desprecio por la prisa, que una pregunta puede tener para ellos una respuesta larga e inexplicable para nosotros.

    La Europa que se fortifica ante la invasión negra tal vez podría hacer un mínimo examen de conciencia de cómo se hizo la descolonización, por qué hay tantas fronteras de tiralíneas. Luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando hay matanzas de hutus contra tutsis o viceversa, pero tenemos tan cerca a los bubis y a los fangs, a los Macías y a su sobrino Obiang, formado en nuestra academia militar, que resulta difícil silbar y mirar al techo.

    (A sociata: ¿y si pidieras a tus señoritos ‘trabajar’ en un blog más sencillito?. Es que aquí te dan fuerte y flojo. A ver si le pasan el marrón a otro, que tú ya llevas cobrado lo tuyo).

  2. Debo decir que hoy Sor Maitines (permítame la licencia, Sor) completa de sobra al maestro y se le sube amistosa e inteligentemente a la chepa para mostrarnos otro bonit0o enfoque del viejo asunto. Me han hecho disfrutar los dos y me he reído a modo con lo de Luis Aragonés (por favor, aclárele el tema futbolero alguien a doña Sicard).

  3. De acuerdo, mosén, tenemos suerte contando con gente comno ésta y, en particular, con el ingenio de la monjita sobrepuesto a los saberes de ja. El asunto lo ven ambos bien, y el test que nos propone sor Maitines (apúntese un 9, señor cura) es viejo pero estupendo.
    ¿Saldrá a ver procesiones de madrugada, jefe, o se las verá con Suetonio…?

  4. Ustedes no creen en un crítico fuera del pesebre, pero ese es mi caso. Comprendo que istedes no crean, quizá lo están todos, incluyendo a esa monja repelente y redicha.

  5. Pschhhhh, buen Zumbao, baje el tono y ajuste el diapasón, que éste es un lugar respetable.
    Un sugerencia para Epi: habría que proponer una revisión no tanto cómo se hizo la descolonización sino de cóm se perpetró la des-colonización. Aquello, lo primero, aún se explica… Lo último sencillamente se hizo mal, de prisa y sin sentido de la que se avecinaba.

  6. Amplie el argumento, Pangloss amigo: lo que s ehizo mal fue pactar con las “burguesías” locales, es decir, con los jefecillos tribales, una ficción para continuar explotando aquellos países sin reproches. Pensemos en Kenia. El rey de Bélgica, máximo terrateniente del mundo, no podía largarse como lo hizo. La ONU no debió consentir aquella desbandada. Los “intellos” de Occidente (Sartre, Camus, Fanon…, por no hablar más que de franceses) tal vez debieron medir sus palabras y afinar sus razones. Hoy estamos pagando (están pagando los de siempre, quiero decir) aquella locura.

  7. Los ejemplos son estupendos, jefe, convincentes: ¿qué decirles, en qué lengua dirigirse a esas “civilizaciones”? Cuidado, porque no faltará quien le señale como neocolonialista y cpsas por el estilo, pero bien sé que tiene usted arco sobrado para dejar que bajo el transcurra el desfile completo. Lo de los yemeníes es total? (Le ruego que me facilite ampliación por correo electrónioc, si tiene un rato)

  8. Se ve que el racismo de todos ustedes no se centra en los islamistas, como creía uno en su inocencia, sino qe es más amplio: tampoco les gustan los negros. Solo constato.

  9. A mí lo que me ha gustao más es lo del entrena de ´fubol, yo también metía en la cárcel una temporada a los gandules de aquí y seguro que jugabamos el mundial

  10. A M. se le ha olvidado su sobrefirma, ¿lo han notado? Yo le hago una aclaraicón: en efecto no me gustan los negros, me gustan las negras, pero no me extraña que a él le ocurra al revés.

  11. El debate está abierto desde que se planteó en Francia. He leído en estos meses pasados más prosa “revisionista” que en toda mi vida. Y eso que el tema me interesa porque, como sabe gm, soy medio “pied noir”, como Zidane.

  12. No sea cruel con Kofi Anan, hombre, pobretico mío, métase con ZP que ya tiene tajo para rato.

  13. No llego a ocmprender por qué acuden al blog esos insultadores. ¿No sería más lógico teclear otra dirección e irse a uno “amigo”? Menos mal que a jagm –notable su actitud indiferente a las críticas desde siempre, no de ahora– le resbalan esas babas.

  14. Gracias a mi Señor Cura pero supongo que Luis Aragonés será un entrenador cualquiera que se las ve y se las desea con su equipo, que le habrá salido respondón y fragilito.
    A mí tambien me ha parecido divertida la columna.

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dicen Pangloss y don Ramiro Hace unos cuarenta años, cuando un intelectual se atrevía a decir que en la colonización no todo era malo y que con la independencia las cosas irían – y luego iban – mucho peor, casi le linchaban. Algunos lo decían pero nadie los escuchaba. Eran tildados de reaccionarios y de extrema derecha y eso bastaba para desacreditar sus afirmaciones..En este pais, mucha gente sigue sosteniendo que la situación de Africa es normal,que la democracia hay que ganársela, que el salto era demasiado grande y que hay que darle tiempo al tiempo.Y es que creo que vemos lo que queremos, y que las ideogías nos ciegan, cuando creemos que nos abren los ojos.Muchísimo mal hemos hecho, queriendo hacer el bien.

  15. Verá, doña Sicard, estando de acuerdo con sus comentarios, tal vez discrepo de esa visión crítica de quienes en Francia sostienen que la democracia “hay que ganársela”. Eso está mal, sin duda, pero sin dejar de ser cierto que a cada momento nos salta un ejemplo a favor de quienes sostienen que la democracia noe s sencillamente exportable, como parece que creemos y dicen los yanquis y sus aliados que creen… Creo, más bien, que la democracia es un régimen de privilegio –ya lo fue en Grecia, ¿verdad, don ja?– impropio si no imposible para sociedades desorganizadas o dependientes de culturas primitivas. No es pensable una democracia para un pueblo animista, quiero decirles, lo

  16. lo que, decía, en absoluto supone que uno no la estime deseable. Ojalá todo el mundo fuera democrático y toda democracia transparente. Pero ¿es eso posible teniendo en cuenta la realidad?

  17. Creo que Manel pone el dedo en la misma llaga que don ja, y que ésa es justamente la intención de esta interesante columna, que apunta ante todo a ese fementido “diálogo de civilizaciones” y su correspondiente alianza que muchos no no nos creemos ni dormidos. Hay que ir con cuidado a la hora de pronunciarse sobre la realidad africana y lo que le conviene o suponemos nosotros que le conviene desde nuestro punto de vista de occidentales. gm ha insistido más de una vez en esa distancia que separa el paisaje físico y humano de el continente del futuro (?) del viejo (o de los viejos) continentes.

  18. ¿Imponer democracias? ¿Y qué entendemos por democracia? ¿Lo que Bush se empeña en im-poner en Irak? ¿La de Marruecos, el país amigo de ZP? El otro día escuché a uno de IU decir en la tv que Cuba era una democracia mucho más avanzada que la norteamericana… Nadie puede repatir credenciales de corrección política bni menos imponerlas por narices. En Marruecos hombres y mujeres no tienen los mismos derechos con la complicidad expresa del PSM. Me gustaría saber qué dirían hoy los “intellos” antes citados su levantraran la cabeza. Pero aquellos juicios suyos tuvieron su tiempo, como todas las cosas en la vida, tiempo que, evidentemente, no es el nuestro.

  19. Ubi charitas et amor, Deus ibi est. No sé si Dios existe, mi don Páter, pero sí estoy segura de que habita en usted.

    Sociata, tus cumplidos son fruto de un exquisito, refinado, amplio y surtido vocabulario. Sigue, sigue, no pares. Sigue, sigue, no pares.

  20. Totalmente de acuerdo con usted don Manel, y también con Ropón. La democracia, como todo sistema, tiene sus límites, sus defectos y hasta en nuestros viejos países, nos cuesta hacerla funcionar inteligentemente. Es una locura quererla exportar e imponerla a paises en donde degenerará en guerra civil larvada,o abierta, por ejemplo, como pasa en Irak hoy.O en paises donde las chinches en el poder chuparán hasta dejar al pueblo desangrado.

  21. 20:24
    Estupenda la columna y estupenda la ampliación de nuestra doña Sor.

    La Democracia no es exportable, solo se difunde por contagio, creo yo, cuando un país está lo suficiente maduro para digerirla. Fíjense en el ejemplo de Liberia lo que salió de lo que pretendía ser un país utópico.

    También haríamos bien en preocuparnos de que nuestra Democracia deje de serlo.

    Dejen a don Sociata que haga su trabajo. A la vez que se gana su pan certifica la pluralidad de este blog.

    A doña Sicard le quiero aclarar que Luis Aragonés es el entrenador nacional y que sus pupilos son unos chavales multimillonarios a los que es imposible incentivar.
    Mucho mejor le iría a la Selección si se nutriera de futbolistas voluntarios que fueran, lógicamente, a gastos pagados pero que QUISIERAN ir para enriquecer su currículum.

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