El vago aunque entusiasta sentimiento andalucista ha conocido históricamente muchos nombres tras su refundación rojasmarquista. Se llamó, medio clandestinamente, ASA, esto es Asociación Andalucista de Andalucía, luego PSA, o sea, Partido Socialista Andaluz, más tarde PA o Partido Andalucista para dejar en claro y a secas su regionalismo. Y ahora anda en busca de un nuevo rótulo bajo el que reagrupar a sus huestes dispersas tras sus sucesivas derrotas frente a un PSOE mucho más avisado. Difícil empresa, pero aún en el caso de que lo encuentre, el toque estará en ver si, a estas alturas, hay en el espacio político andaluz, un sitio para medio encajar esta nueva intento.

1 Comentario

  1. Puro tiquismiquis.

    Antes que ASA, don Alejandro y unos pocos congéneres, fundaron una sociedad, conocida como Cepesa: C.P.S.A. (Compromiso Político, SA, para quien lo supiera leer.) Ya allí se reunieron los Uruñuela, Diego de los Santos y algún otro que soy incapaz de recordar. En Capitán Vigueras aún no había ningún despacho de abogados laboralistas.

    Cómo pasa el tiempo. (Ese cómo tiene tanto de cualitativo como cuantitativo: las vueltas que da la vida)

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