Un obrero muere al caer al vacío en Mancha Real. Y van…, no sé cuántos van, la verdad, y los que lo saben lo disimulan en la medida de lo posible, no sin escenificar, tras cada tragedia, el numerito correspondiente. Tampoco sé, por eso mismo, el número de “enérgicas” protestas y demandas de solución lanzados por los sindicatos, que al día siguiente siguen su vida como si tal cosa. La Inspección de Trabajo tampoco es que se distinga por su acción en un mercadillo laboral donde es un secreto a voces que trabajan (e incluso mueren: hay varios casos) obreros sin papeles y fuera de toda disciplina laboral, aparte de que lo hace en condiciones que explican la enormidad de la estadística de muertes en el trabajo. El Gobierno y la Inspección, la Junta y su Consejería, las propias fuerzas de seguridad saben lo que pasan como lo sabe cualquiera. Eso es lo que convierte esta sangría en la más deplorable.

1 Comentario

  1. La solución es simple: hecen como en Francia , en donde las empresas deben cotizar por ramos o quizas sea individualmente a un fondo común para los trabajadores que han sufrido un accidente, EN FUNCION del número de accidentes. Vamos que cuanto más accidentes hay, más se paga.

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