Una propuesta de la Junta Islámica de España, respaldada por IU y el PA, acaba de plantear la concesión de la nacionalidad española a los descendientes de los moriscos expulsados del país hace siglos argumentando su petición en el presunto olvido a que habría estado sometida esa minoría que la realidad es que no ha dejado de estar presente, y bien presente, en la historiografía española. O sea que vamos de nuevo por la veredita, sin duda sugestiva, de la leyenda áurea de las llaves de las casas perdidas y conservadas como oro en paño en las moradas del exilio, y el bello cuento del maltrecho idioma intacto en el formol de la nostalgia a través de los tiempos. A ver a quién no le han enseñado en Marruecos una de esas herrumbrosas ‘claves’ o quien no ha tenido ocasión de hacerse en Estambul con uno de esos periódicos redactados en el habla arcaizante de nuestros trasabuelos en que se sustenta el mito de la añoranza y agarra con fuerza el rizoma de la exigencia. Hace bien poco he escuchado en la tele a uno de esos “exiliados” hablar con explicable distancia de este derecho olvidado –como tantos derechos—que tras cinco siglos a él le parecía más bien una curiosidad que otra cosa. Pero la verdad es que hace mucho que sé que el tema morisco, polémico o apologético, es uno de los asuntos inacabables de una historiografía en la que han echado su cuarto a espadas desde feroces partidarios de la expulsión, como Boronat o Dánvila,  hasta clásicos de todas las tendencias que van desde Amador de los Ríos a Le Flem, desde Serrano y Sanz, a Caro Baroja, desde Juan de Ribera a Ladero, desde Lapeyre a Reglá, desde Cardaillac a García Arenal, o de Domínguez Ortiz a Bernard Vincent, y me quedo bien  corto en la enumeración. Con motivo de mi estudio sobre el ‘Tesoro’ de Covarrubias tuve ocasión de valorar la dureza de corazón de un espíritu bien amable, en otros sentidos, como el del patriarca Ribera, impertérrito a la hora de purgar Valencia de aquellos “moros renegados” a los que la “fatwa”, en efecto, autorizaba a fingir la conversión dado que “el Islam no busca mártires pues exige sólo fidelidad interior”. Viejo y triste episodio, historia en bruto, en definitiva, no menos lamentable que el imperio impuesto por la invasión pero, qué duda cabe, lamentable desde nuestra perspectiva actual.
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No es poco lo que sabemos sobre la realidad morisca, en todo caso, aunque ello parezca pesar escasamente en el ánimo presentista de los actuales justicieros que proponen, ya de paso, la bizarra extravagancia de incluir en el mismo precepto legal una alusión genérica a los “andalusíes” que permitiera aprovechar el trámite lo mismo a nuestros primos americanos que a los solicitante de Andorra, Guinea Ecuatorial, Filipinas o la ibérica Portugal. De manera que o mucho me equivoco o podríamos vernos de sopetón inmersos de nuevo –¡pero, en esta ocasión, sin saberlo!—en el dilema que tan bien representa, valga el ejemplo, el panegírico de H. Ch. Lea frente al desdén de Menéndez Pelayo. Mercedes García Arenas sostuvo que pocos temas españoles han acaparado tanta atención historiográfica a través de los tiempos, pero está visto que el viaje de la reivindicación política no pasa por el trópico del saber sino que suele navegar de bolina a favor de los vientos dominantes. ¿A quién podrían reclamar sus pagos perdidos los hijos de Witiza o, antes que estos, los suyos, la descendencia celtíbera que hablaba latín corrupto, vale, pero que incluso enviaba césares a Roma? No suelen cuadrar las cuentas del pasado si se las echa en el ábaco del presente y menos, claro está, si se las calcula con la cuenta de la vieja. Tendrían que informarse nuestros legisladores, ya digo, entes de adoptar esa medida (o cualquier otra) en lugar de aviárselas con un volatín en el vacío. A las “pragmáticas” las carga el diablo cuando le apetece aunque a veces no lleguemos nunca a saber si con dinamita o con goma 2…

18 Comentarios

  1. Ojo, sr. Ropón, lea la prensa de hoy y verá que su fe en la Justicia (caso de la legítima defensa) admite dudas: u n yerno del joyero TOUS ha sidod etenido por disparar contra un asaltante de su domicilio. ¿Qué dce ahpra sr. magistrado?

  2. Ojú, el Maestro ha vuelto repartiendo bibliografía para dos meses. Pero vamos a ver, ¿usted no se da cuenta que nos las vemos con una punta de ágrafos, indigentes intelectuales y sabelotodos de bar de esquina de pueblo? Igual opinan sobre legados andalusíes que sobre Trajano. (Por cierto, muy conocido por su sala X). Porque en (casi) todos los casos su ignorancia es tan amplia como su osadía.

    Servidora, puesta a pedir ancestros, me quedo con alguna bayadera gaditana , uséase tartésica, caracoleando al son de cáscaras de almejas gordas. (Huy, se m’hascapao). Si en la refriega me quitan cuarenta de años de encima, pues mejor.

    Señor fiscalillo, que el yerno de la pistola la usó en mitad de la calle y al parecer los albanokosovares interesados, el occiso y el entrullado no llevaban herramienta. Al menos a la vista… Nos ha merengao.

  3. Gracias por su caridad, señora Epitardía, aunque no le reprocho al Fiscalillo lo que seguramente es producto de una información sesgada u oída ” a media oreja”, como tantas veces nos ocurre hoy en medio del ruido mediático. En cuanto al tema de hoy, graves cosa. El anfitrión hace muy bien en nbo dejarlo escapar por lo que pueda suceder, pero la verdad es que cada día estamos viendo cosas más peregrinas en este planetilla loco. La seriedad del tratamiento que ja hace del tema prueba que sabe de lo que habla y, en efecto, conozco algunos de esos trabajos, pero no hay que ser espècialista para entender que la propuesta de ese imán o lo que fuere resulta un poco rara.

  4. No esperaba menos de usted. Se ve que no le ha servido de gran cosa la cirugía ocular porque sigue ciego.
    Un musulmán español

  5. Lo de “andalusíes” utilizado así, en plan cajón de sastre, una belleza. La bibliografía de nuestro querido convaleciente –créanme– más corta de lo que yo hubiera esperado, conociéndole, y conbcociendo su afición al tema y negocio de las inquisiciones.

  6. M. es usted un estùpido y disculpemen los srs. del blog el tono, que no me es propio. No es tolerable esta grosería continua. Aunque quizá de lo que se trate hoy es de nublar una columna brillante que deja en evidencia el estado mental de idiocia en que vive demasiada gente, así como la inquietante manera en que gana terreno la reivindicación insensata.

  7. Han de disculparme pero en el día de hoy apenas he podido pasar del titular de El Mundo. Supongo que –desmentidos banales aparte– hab´rá que responder foicialmente a esta acusación demoledora que el periódico la hece no a un ex-altocargo, que eso es lo de menos dasdas sus circunstancias, sino a un partido que en la oposición ocultó, presuntamente, a su Gobierno legítimo una información tan sensible y vital.

  8. No se esfuerce usía, señor Juez, porque vivimos en un país encanallado y habrá que hacerse el cuerpo a estas barbaridades. Yo tampoco tengo palabras y dejo lo de la propuesta sobre moriscos para luego.

  9. En todo país democrático serio un asunto como el aludido por Juez provocaría una crisis de máximo calado. Aquí, en mano de los pepiños, lo probable es que no ocurra nada. Alguien ha dicho que esta tropa va a hacer bueno a la pandilla de glez. Se quedó más que corto.

  10. Jefe, escriba algo sobre esta conspiración del 11-M y felicite de nuestra parte a su amigo (supongo) García Abadillo por su excelente trabajo. En cualquier país serio, querido míster Miller, esto echaría abajo un Gobierno.

  11. El Vera es un máquina, tíos, a ver si os convenceis, un tio que se lo lleva caliente, secuestra a un viejo y apenas pisa el patro de la cárcel tiene que ser un monstruo. Yo que el xetapé lo ponía de nuevo al mando.

  12. Una pregunta, don josian, ¿cuando escribió usted la última frase de la clumna conocía ya la informaciñón que hoy dan ustedes en el periódico? Una cosa debo decir, y la digo encantado: son ustedes unos leones y algún día la Historia se lo reconocerá.

  13. ¿Cómo está, querido mi don josian (¡le prohíbo que use mi familiraismo, señor Nemo), qué tal va esa vista que isted siempre tuvo fina? Aquí, ya ve, tan contentos, pensando que cualquier día nos toca a nosotros enterrar al ogro, a videlita,. al negro massera y a toda esa banda de asesinos torturadores. Me muero por ver mañana su reacción, porque me precio de conocerle –¡ay de mí!– y no dudo que echará su cuarto a espadas sobre esa timba. Muá.

  14. Pero no olviden algo importante: fue AZNAR QUIEN INDULTÓ A VERA, fue su Gobierno EL QUE DEJÓ CAMPAR POR SUS RESPETOS A ESA MAFIA POLICIAL-JUDICIAL. Que cada palo aguante su vela, como suele decirse en esta página, que considero mía también.

  15. Admirable su reflexión y planteamiento dle tema morisco, señor don ja, a quien encomiendo en mis oraciones y veo crecer en mi aprecio. He de buscarme alguno de esos textos que menciona y uno ignora, pues no es el menor de los méritos de su influyente trabajo el hacernos leer muchas cosas que de otro modo seguríamos ignorando siempre.
    Lo del asunto Vera, catastrófico, sin más. Un Watergate, sólo que, a mi juicio, infinitamente peor. Ruego a Dios que nos pobga ecima Su santa mano.

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