Ha sido apoteósica la parusía de Isabel Pantoja en Valladolid. Ya querrían para sí los líderes más conspicuos de esta sociedad (y nada digo de los políticos) la capacidad de juntar en la Plaza Mayor de la capital castellana a tantos miles de mil almas dispuestas a venderse  baratas al diablo de la emoción. Mientras alcaldes y candidatos andan por ahí rifando pisos y dormitorios de caoba para atraer gente a sus aburridos mítines, ha habido quien pagara seis millones de pesetas por un balcón con tal de ver a la cantante en  carne mortal, la lagrimilla en el ojo y las manos sobre el pecho, hilando con hilo de seda la trama sentimental que va desde la viudedad taurina a la leyenda áurea de sus amores y negocios. Se equivoca el poder siempre que opta por utilizar a un mito como carne de cañón. Se equivocó Borrell (es decir, González) cuando sentó en el banquillo a Lola Flores por defraudar a Hacienda sin percatarse de que estaban forzando en su contra, ingenuamente, el ‘remake’ de “Morena Clara” y de que, mientras el ministro trataba de hacerle un sambenito a la diva con su resma de papel timbrado, ella no tenía más que enramar la mirada, mirando hacia la cámara, para arramblar con millones de viejos corazones nostálgicos y seguir, como quien no quiere la cosa, echándole guindas al pavo del imaginario popular. Y se ha equivocado ZP al anunciar proféticamente el drama del arresto marbellero de Pantoja y hasta visitando el trullo donde horas después de esa anunciación encerrarían a la famosa, porque ni siquiera esa estrategia justicialista tan oportunamente improvisada habría de poder gran cosa contra un mantón de Manila bien llevado sobre la bata de cola. Valladolid se ha hecho plaza mayor de España no tanto para homenajear a una liberta como para evidenciar la complejidad de un emocionario público mucho más vulnerable cuando escucha el pasodoble de “Francisco Alegre” que cuando le tocan la Marcha Real.
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Los fontaneros de ZP deberían tomar nota de estas realidades, incluida esa misteriosa colecta que se está realizando en Internet por mano desconocida pero que lleva vendidos ya varios miles de pulseras de lunares con las que se pretende desagraviar a esa hembra capaz de conciliar la energía de una ménade con la fragilidad de una ninfa. Entre otras cosas porque lo más probable es que, sea cual fuere el resultado de estas inquisiciones, la artista tendrá siempre a su favor la presunción simpática e irracional que le ofrece en sacrificio un inconsciente colectivo del que Rafael de León seguro que sabía infinitamente más que el mismísimo Iung. Échenle un ojo, si no, a la muchedumbre que abarrotaba antier esa Plaza Mayor de sugestiones herrerianas, o esos quinientos periodistas acreditados a la sombra del torreón de Santa María, la emoción contenida bajo los faroles de los arcos simétricos, como si se tratara de celebrar un contraauto de fe en el mismo escenario en que antaño crepitaron, culpables o inocentes, los cuerpos relajados de los herejes. ZP no ha salido ileso de esa calculado ‘sabbath’ pero, en cambio, le ha firmado a Pantoja una exclusiva que la va a forrar de una vez por todas llevándola de gala en gala por todo el vasto territorio emocional en el que los políticos tienen vedado el ingreso como los aguafiestas en las discoteques, ese mundo instintivo e inaccesible en el que crece cimarrona la flor de la pasión pero en cuya tierra acaba desmayándose sin remedio la espiga racionalista. Les ha salido el mito por la culata esta vez, a los cabezas de huevo, como siempre que han intentado aupar al jefe sobre las espaldas de un famoso. Y si no vean el reventón de Valladolid y estén preparados para los que se avecinan en otras plazas de España. ZP no sabe que con su trampa ventajista le ha procurado a la Pantoja una suerte de absolución popular y una copiosa indulgencia que nada menos que quinientos periodistas se han encargado de autentificar.

5 Comentarios

  1. Pués sí, unicamente me libraré de la España profunda el día que me lleve la diosa Atropos a su seno, ó hecha pedazos, me refugie en algún rincón del Pirineo Catalán.

    Espanya es incorregible.

  2. El Jefe y su infinito saber del mito, el mitologema y la mitología, a quien don mi Abate secunda haciéndome buscar en la Encarta a la diosa Atropos. Bieen.

    Queda el rabo por desollar. Si Ipunto Pepunto -como a Capone- la entrullan por líos con el Fisco, muchos de esos cientos de miles de millones de IPuntojeros, acudirán al desfile de la del sambenito para decirle ratera, choriza, mangante, ladrona y paga lo que debes. Espanha -se lo pongo en lusitano, mi don Abbé- y yo somos así.

    Una se conformaría con que el 10 ó el 15% -casi pongo el 0,7- de lo mangado fuera restituido. ¿No era esa, mi don Páter la condición para que la absolución fuera válida, tras pecar contra el Séptimo?

  3. Vaya, hoy a los andaluneteros se les han pegado las sábanas. ¿O el Jefe ha dado órdenes y se cumplen? Vaya usted a saber.

  4. Bueno, pues sigue el apagón. Buenas noches.

    Pero fuera de contexto no me resisto a exponer una maldad que he encontrado en la red.

    Un confidencial de esos que no talan arbolitos, que incluye gente tan izquierdosa o más que nuestro JOrtiz, siempre de guardia, y ahí van ejemplos: Rafaelito Torres el de los libros de la guerrita; Fermín Bocos; Luis del Val, siempre tan dePRISA; el Aberasturi, en la cuerda floja; Pedro Calvo Hernando, el chico de las soflamas; Julia Navarro, la Yalita, ay Arfonzo, Arfonzo; el Carnicero Carlos. Aunque también Curri Valenzuela; Esther Esteban, la mundanal. O mucho me equivoco o presumirán de poliédricos, polifásicos, polimorfos y politodo.

    Pues decía que en dicho digital -si quieren su nombre pídanmelo a epijagm@yahoo.es– hacen una encuesta para valorar al genial, al inconmensurable, al superdisléxico, huy, esto no, al prodigioso, ¡¡tatatachín: Manuel Chaves!!. Le piden nota como la que reinstaura la señora ministra: desde el Sobre, pasando por el Notable, el Sufi, el Insufi y el Muy Deficiente.

    Resultado: Sobres: 33% (no empieza mal); Noteibol: 5,6% (no está mal); Sufi: 0 patatero; Insufi: 11,1% (ay, ay, Manolillo…) y Muy Deficiente: CATACROC: 50%. Y es que estos rojetes rosa palo solo leen lo que leen.

    Mecachis.

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