En vísperas de la Charla que el ministro de Cultura impartió ayer en Sevilla patrocinada por EL Mundo, un grupo de reventadores invadieron las redes sociales proponiendo a los suyos una concentración para conseguir que el acto fuera “lo más satisfactorio posible”, o sea, para reventarlo. Luego no quieren que haya quien desconfíe e incluso quien proteste con contra esas “redes” que pescan sin la menor consideración por la libertad de los demás. Y eso es incompatible con una democracia real donde tu derecho termina donde comienza el mío. Vivimos acomplejados en una crisis de autoridad desoladora. Pero si llega a ser posible que un grupete impida a un ministro hablar en público es que hemos tocado fondo.

1 Comentario

  1. Tuve ocasión de preguntar a una señora que se encontraba junto a mi por sus razones para considerar que el acto debía ser reventado. Su respuesta: porque se ha cargado el consejo escolar y porque quiere hacer que la asignatura de religión sea obligatoria.
    Ese era el nivel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.